Política

Otro escándalo golpea a Urribarri que no despega en su sueño presidencial

Letra P.- Marcelo Alejandro Acosta, chofer de la provincia de Entre Ríos fue detenido con 20 kilos de cocaína en Santa Fe en mayo, pero el efecto mediático llegó hace unas horas. Silencio en el entorno del mandatario.

La noticia fue un golpe certero a la pobre imagen política de Sergio Urribarri.  El silencio reina en los allegados del gobernador de Entre Ríos, hoy envuelto en un escándalo político por la detención de Marcelo Alejandro Acosta, chofer de uno de sus coches oficiales.

 

Según trascendió, el hecho que involucra al empleado entrerriano sucedió en el momento que trabajaba para una banda de narcos rosarinos, según expone el extenso informe de la revista Análisis Digital. Pero lo que más llamó la atención fue el procedimiento que llevó adelante el mismo Sergio Berni.

 

Como explican desde el medio, Acosta, hoy detenido en Ezeiza, tiene una relación muy cercana con el secretario privado del Pato: Sergio Cornejo. Fotos de ambos se pudieron observar por las redes sociales y los canales de noticias nacionales, que expusieron la llegada del conductor al círculo íntimo de Urribarri.

 

Como informara Letra P en diversas oportunidades, la situación política del dirigente ultra kirchnerista, quien se juega a fondo a una precandidatura, nacional es complicada en comparación al resto de los apellidos fuertes que tiene el Frente Para la Victoria. A pesar de provocar un gran impacto, no es el único hecho que expone debilidades en Entre Ríos.

 

Escándalos como el de la empresa Grandes Máquinas Senor o la estatización y posterior venta del Frigorífico San José, marcan un estilo de manejo en el Estado entrerriano, que vive momentos de definición con escenarios similares a los que debe sortear Daniel Scioli en Buenos Aires.

 

“La provincia está perdiendo su batalla contra la droga. La situación es alarmante”, le dijo a este portal Gustavo Zavallo, precandidato por el massismo y gran llegada al PJ que responde al histórico Jorge Busti. Las palabras del dirigente renovador muestran la realidad de una provincia marcada por el escándalo cercano a Urribarri.

 

Los problemas estructurales

 

El caso desató una serie de acusaciones contra el Gobierno y las políticas públicas en la pelea contra las adicciones. La Secretaría de Lucha contra las Adicciones (SELCA) es una entidad cuestionada sin límites por el resto de las fuerzas, que muestran las falencias de un espacio clave.

 

Una de las mayores críticas a  la provincia de Entre Ríos es el dinero que se destina para la lucha contra las adicciones. A la SELCA llega un número ínfimo según el resto de las fuerzas que no comulgan el estilo de la actual gestión. “Esto alcanza apenas para algunos funcionarios. Esa es la importancia que se le da a la lucha contra la droga acá”, insistió Zavallo.

 

Mientras los reclamos continúan, el ministro de Gobierno –y uno de los precandidatos– Adán Bahlse refirió a lo sucedido en un comunicado oficial, público luego de que la noticia impactara en los círculos más importantes de la política nacional. “Abogamos para que se lleven adelante todas las acciones y se profundice la investigación para continuar con la lucha contra el narcotráfico que hicimos propia desde el primer día de nuestra gestión”, sostuvo el funcionario urribarrista.

 

A pesar de las palabras de Bahl, los allegados en Capital Federal prefirieron mantener silencio y se acoplaron al comunicado oficial redactado en Paraná. Mientras tanto, el logo que tenía al “Sueño Entrerriano” despareció por otra leyenda: “Nuestro proyecto Continúa”.

 

Boleta única de papel para las PASO
Javier Milei junto a gobernadores en Tucumán.

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