Política

La sombra de Pedraza en medio de la pelea de Randazzo y el “Pollo” Sobrero

Por Antonio Rossi.

La sombra de José Pedraza se metió de lleno en la nueva pulseada que mantienen el ministro de Interior y Transporte y ya lanzado candidato a presidente, Florencio Randazzo y el mediático y cuestionado delegado del ferrocarril Sarmiento, Rubén “Pollo” Sobrero.

 

El reclamo principal que ahora enarbola Sobrero de una “indemnización especial” para los trabajadores de la ex concesionaria privada Trenes de Buenos Aires S.A., fue de las tantas “conquistas sindicales” que el legendario José Pedraza había logrado arrancarle al ex secretario de Transporte Ricardo Jaime y al ex presidente Néstor Kirchner a mediados de la década pasada.

 

Más allá de las declaraciones en contra que realizó Randazzo en los últimos días, y a la controversia generada por los altos sueldos de los empleados del ferrocarril, la suma indemnizatoria a los ferroviarios por el cambio de empleador es un antecedente que ha instaurado la propia administración kirchnerista y que el actual ministro de Transporte hasta estos días nunca había rechazado de plano en las reuniones oficiales que por esta cuestión ha tenido desde el año pasado con los gremios del sector. 

 

En todos los encuentros efectuados desde los primeros meses de 2013 en el ámbito de la cartera laboral, los funcionarios de Randazzo se limitaron a plantear que no tenían recursos presupuestarios para abonar las indemnizaciones, pero en ningún momento cuestionaron la procedencia y el carácter del reclamo sindical que había sido impulsado inicialmente por el dirigente de La Fraternidad, Horacio Caminos.

 

El pago de una “compensación extraordinaria” a los ferroviarios de las líneas que pasaron a tener otros operadores y gerenciadores se estableció a mediados de 2005 con la “restatización” de los servicios urbanos del ferrocarril San Martín.  

 

En ese momento, Pedraza -que ahora  pasa sus días en el penal de Ezeiza tras ser condenado a 15 años de prisión efectiva como uno de los instigadores del asesinato de Mariano Ferreyra en octubre de 2010- consiguió que el Gobierno le reconociera a los trabajadores del San Martín una “indemnización especial” por haber mutado de la empresa Metropolitano (que manejaba el siempre polémico y controvertido empresario Sergio Taselli) a las filas de la UGOFE, la nueva operadora ferroviaria que habían armado contrarreloj las restantes concesionarias privadas de los trenes urbanos. 

 

Si bien la operación y el manejo de los servicios quedaron en manos de los privados, los sueldos los pasó a abonar el Estado en forma directa.

 

Para conseguir ese pago, Pedraza utilizó como antecedente una indemnización obtenida por  el gremio de los camioneros de Hugo Moyano unos años antes, cuando el ex Jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, convalidó la liquidación de ese concepto para los recolectores de residuos de la Capital Federal que habían cambiado de empresas concesionarias.

 

Tras una serie de reuniones, el ex conductor nacional de la Unión Ferroviaria -que apeló su condena y ahora está a la espera de lo que resuelva la sala III de la Cámara Federal de Casación Penal- llegó rápidamente a un acuerdo con Jaime y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, para instrumentar el pago de la indemnización bajo la figura de una “gratificación extraordinaria por productividad” que fue abonada a fines del 2005.

 

Dos años después, cuando el Gobierno decide reestatizar las líneas Roca y Belgrano Sur  -que también estaban en poder Metropolitano- se volvió a repetir el mismo esquema. Los trenes quedaron bajo el manejo de la UGOFE y el Estado pasó a ser el nuevo empleador de los trabajadores de esos ferrocarriles urbanos. Como era de esperar, Pedraza fue otra vez a la carga y logró que los agentes del Roca y Belgrano Sur también embolsaran una “gratificación extraordinaria” del Gobierno.

 

En el caso de las líneas Sarmiento y Mitre que la ex TBA operó hasta mayo de 2012 y que luego quedaron primero en manos de la UGOMS (la operadora conformada por Metrovías y Ferrovías) y desde octubre de 2013 bajo el control de la estatal SOFSE que pilotea el randazzista Ignacio Casasola; las negociaciones por la “indemnización-gratifación” se habían iniciado hace más de un año. 

 

Según recuerdan los memoriosos de la Secretaría de Transporte, en marzo de 2013 los gremios y los colaboradores de Randazzo habían arribado a un principio de acuerdo para un pago promedio de $ 50.000 para cada uno los 4.300 empleados de los ferrocarriles Sarmiento y Mitre. Pero esa liquidación no llego a concretarse porque el ministerio no pudo -aunque algunos dicen que realmente no quiso- tramitar y conseguir los fondos extras que necesitaba para tal fin.

 

Además de los agentes del Sarmiento y Mitre, los que también están reclamando el pago de una indemnización por cambio de empleador son los trabajadores del Belgrano Cargas, del Tren de la Costa, Servicios Ferroviarios del Chaco (SEFECHA), Unidad  Ejecutora Ferroviaria de Entre Ríos (UEFER) y los que pertenecían a las ferroviarias de cargas ALL Central y ALL Mesopotámica que desde el año pasado pasaron a integrar la extensa y creciente lista de trabajadores que cobran sus sueldos en la ventanilla del Estado. 

 

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