Política

Fútbol para Pocos: el Gobierno quiere la vuelta de los hinchas visitantes, pero sólo en Capital Federal

Un insólito mensaje se escuchó del Secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni. En medio de una situación compleja con los barrabravas del fútbol argentino, el funcionario kirchnerista anunció que después del Mundial en Brasil es posible que las parcialidades visitantes regresen a los estadios en la Ciudad Autónoma. La situación en la provincia de Buenos Aires expone varios problemas.

El Fútbol argentino tiene un problema enquistado en lo más profundo de su organización. Desde hace tiempo, las denominadas barrabravas despliegan su influencia en las tribunas de los múltiples estadios del país.

 

Existen algunas, como la de River, Boca, San Lorenzo, Independiente y Racing Club de Avellaneda, con mayor protagonismo e historia, aunque no son las únicas. La existencia de grupos violentos en las categorías del ascenso se diseminó con el paso de los años y reflejó un drama que expone a diferentes estamentos de la Nación.

 

A pesar de que busquen desestimarlo, es normal ver a instituciones de otras divisiones con el tradicional grupo de choque que termina siendo protagonista en hechos de violencia que aumentan la presión sobre los mismos dirigentes. Y eso tiene consecuencias.

 

Luego de que UN hincha de Lanús perdiera la vida en el Estadio Ciudad de La Plata, las autoridades decidieron no tener más problemas (por la vía más fácil) y establecieron la restricción de los visitantes. Nadie más pudo acompañar a su equipo. Así, con la opción rápida, el folclore se vio opacado por el accionar de las organizaciones que se manejan con total impunidad.

 

Como describiera Letra P en varias oportunidades, el poder político no sabe como delinear una acción concreta en contra de esta situación por una causa notable: la convivencia. Esa diferencia sustancial entre las Barras y los temibles Hooligans ingleses, que demuestran el constante fracaso de políticas para resolver un problema sin fin.

 

“Me han explicado la situación aquí y es totalmente distinta a la del Reino Unido. Tuvimos Hooligans que querían pelear con la otra hinchada, pero no estaban vinculados con otros negocios. No hay ninguna relación”, eso fue lo que el director de Seguridad en los estadios de Inglaterra, Chris Whalley, le comentó a este medio cuando visitó la Gobernación provincial junto al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Julio Humberto Grondona.

 

Aquella jornada, en la que el vicepresidente de la FIFA culpó a los periodistas por la violencia y los desafió, el funcionario del Reino Unido explicó por qué el país europeo triunfa contra esos grupos. “Nuestros clubes no quieren a los delincuentes dentro de sus estadios y por eso han entendido que para fomentar la asistencia de personas responsables es necesario excluir de los estadios a los irresponsables. Esto ha fomentado una asistencia mejor y un comportamiento mejor de nuestros hinchas”.

 

Toda una imagen. Toda una diferencia

 

El mundial de Brasil, clave

 

Con ese panorama expuesto, el secretario de Seguridad nacional, Sergio Berni, fue el vocero de la postura oficial sobre la pendiente resolución del problema, y anunció que después del Mundial en el vecino país los simpatizantes regresarán a los estadios, pero sólo en la Ciudad Autónoma.

 

“Después del Mundial y, con el aumento de las obras del AFA Plus, tendríamos que estar en condiciones de que vuelva el público visitante a los estadios de Capital Federal, pero tenemos que ser solidarios con la provincia, que tiene una realidad distinta”, sostuvo Berni, en declaraciones a Radio América.

 

Los dichos del Senador en licencia se encuadran en un momento sensible, que expuso hasta un reconocido personaje del círculo deportivo. Luego de agradecer “el apoyo” de Los Borrachos del Tablón (así se conoce a la barra de River Plate), Ramón Díaz quedó bajo la lupa, hecho que generó la reacción del propio Berni, quien lo repudió y solicitó una sanción para el riojano.

 

“Hemos solicitado que se aplique una sanción de acuerdo al reglamento y la AFA debe estar estudiando la sanción”, insistió el responsable de seguridad.

 

Pero además del caso Díaz, un factor importante en la decisión es que la gestión de Daniel Scioli, a través de Alejandro Granados, mantiene un estilo tajante y eso generaría que el regreso no se concrete en territorio bonaerense. La clave: otra situación social. “Los policías deben estar cuidando las calles“, fue la explicación de Berni, protegiendo a la administración naranja de las posibles críticas.

 

Lo cierto es que a pesar de la iniciativa de algunos espacios, los habitantes de de los distritos con equipos militando en categorías de ascenso o primera división en la Provincia, deberán esperar un tiempo que todavía no se especificó y agrega incertidumbre a la posibilidad de que el deporte más popular de los argentinos vuelva a ser para todos.

 

Maximiliano Pullaro a los abrazos, aquí y allá. 
Paoltroni, en la negociación por la ley ómnibus

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