La interna del peronismo, tierra adentro: Mar Chiquita, reflejo de una disputa con final abierto
La tensión se expresa en el distrito de la Quinta sección. Paredi vs. Sosa, referentes que encarnan proyectos distintos y disputan espacios clave de representación.
Jorge Paredi, ex intendente de Mar Chiquita, que podría convertirse en la "capital del senador" en Buenos Aires.
La reconfiguración en construcción del peronismo bonaerense tras el Congreso del PJ celebrado el sábado no sólo tiene impacto en los principales distritos de la provincia, sino que también reordena el escenario político en municipios del interior. En Mar Chiquita, las tensiones entre sectores del oficialismo reflejan con nitidez el dilema central del espacio: construir una lista única sin unidad plena.
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El contrapunto local lo protagonizan dos dirigentes con historia dentro del justicialismo. Por un lado, Marcelo Sosa, dos veces candidato a intendente y parte del sector que reivindica el liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner y de Máximo Kirchner. Por otro, el exintendente Jorge Paredi, director de ABSA, impulsor del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y uno de los intendentes más alineados con el gobernador Axel Kicillof.
En declaraciones a Radio 10 Mar del Plata, Sosa expresó su respaldo a la conducción del kirchnerismo y marcó su posición en el debate interno: “Con la conducción de Cristina y Máximo, el PJ va a encontrar la síntesis para la unidad: con Kicillof, Massa y todos los sectores. No podemos permitir que se profundicen las políticas de ajuste, necesitamos herramientas legislativas para frenarlas”.
Desde la otra vereda, Paredi remarcó su visión en diálogo con el streaming Uno Tres Cinco: “La unidad del peronismo es imprescindible, aunque presenta matices en la forma de construcción”. Para el exintendente, el eje debe pasar por un liderazgo claro: “Kicillof es el faro conductor y guía”, señaló, al tiempo que reclamó una estructura más representativa.
“La unidad debe ser representativa. Si de 84 intendentes peronistas, 45 firmaron con Axel, más de la mitad están dentro del MDF. Eso muestra que Kicillof tiene que decidir la mayor parte de los nombres de las listas”, afirmó. Según contó, los intendentes del espacio le otorgaron al gobernador la facultad de definir las candidaturas en todas las secciones electorales, con el criterio de priorizar a los “más competitivos”.
En esa lógica, Paredi enfatizó la importancia de respetar los liderazgos locales. “Los intendentes ocupamos un rol clave en el armado y hay que respetar los territorios”, sostuvo. Y sobre su futuro político, no descartó una eventual postulación en la Quinta sección electoral: “Ya me jubilé, pero la política no tiene retiro. Se aporta experiencia desde cualquier lugar”.
En su diagnóstico sobre el estado del peronismo, Paredi pidió dar paso a una nueva etapa: “Cuando le pedimos a Cristina que siga, le exigimos demasiado. Se lo dije a Máximo: ahora es el turno de la generación de Axel. Vi a Kicillof gobernar, fue reelecto y pese a que la Legislatura le puso piedras en el camino, hay que apoyarlo. En la Provincia, el gobernador es el conductor natural, aunque algunos lo discutan”.
También fue categórico respecto al futuro del PJ bonaerense: “Máximo no debería renovar. Necesitamos una gran elección interna cuando termine su mandato. Me inclinaría por un intendente con experiencia territorial, como Julio Alak, que es un dirigente valioso para conducir el PJ bonaerense”.
Sobre el vínculo con La Cámpora, marcó diferencias sin romper puentes: “No tengo nada contra La Cámpora ni contra Máximo, pero hay que respetar la historia, escuchar a los intendentes y darles más participación en el armado de listas. En la última elección fuimos relegados, y eso fue un error que no podemos repetir”.
Sosa, team Máximo Kirchner
Mientras tanto, los antecedentes electorales refuerzan el peso territorial de Sosa. En las PASO de 2019, obtuvo el 36,16% de los votos del Frente de Todos, enfrentando al propio Paredi. En 2023, en el marco de Unión por la Patria, alcanzó el 40,6%, creciendo en términos absolutos y superando a todos los candidatos opositores.
El caso de Mar Chiquita sintetiza un proceso más amplio. La discusión sobre candidaturas, liderazgos y conducción partidaria no se limita a las mesas provinciales: se juega en cada distrito, con nombres propios, trayectorias y disputas concretas. La clave, como siempre, será si el peronismo logra convertir esa tensión en una base sólida para enfrentar a Milei con más representación legislativa y territorial.
Mientras Sosa plantea recuperar el peso de Cristina y Máximo como garantes de la unidad, el paredismo exige una nueva conducción y mayor autonomía territorial. En el fondo, la tensión en este municipio de la Quinta sección expone una pregunta mayor: ¿es posible una lista única sin unidad real?