Milei y un ejercicio de hipnosis colectiva

El descalce entre la realidad y las necesidades electorales del Gobierno resulta cada vez más flagrante y, ante ese problema, Javier Milei y sus principales asesores toman el camino más fácil, pero menos prometedor: en lugar de mejorar los aspectos de la vida material que amenazan la continuidad política del modelo, optan por un intento de hipnosis colectiva, basada en una prédica fantasiosa que difícilmente persuada a más gente que la convencida ex ante por su rechazo estomacal al peronismo.

De ninguna manera se puede postular por el momento que la extrema derecha gobernante se encamina a un fracaso inexorable, pero, históricamente, cuando eso ocurre, las explicaciones suelen ampararse en que "no supimos comunicar". Aristotélico, desPertar se inclina más bien por pensar que el discurso resulta menos efectivo conforme una realidad subyacente que lo refuta se extiende en el tiempo.

"Tú no eres blanco porque nosotros pensemos verdaderamente que eres blanco, sino que, porque tú eres blanco, nosotros, los que lo afirmamos, nos ajustamos a la verdad", postuló el filósofo clásico en su Metafísica –Libro IX, capítulo 10–.

Eficaz aforista y aun mejor divulgador de sentencias ajenas, Juan Domingo Perón resumió a Aristóteles: "La realidad es la única verdad".

Alerta: ¿recesión?

Como te contó el jueves desPertar, el escenario de una posible recesión –técnicamente, la caída de la actividad durante dos trimestres consecutivos– se ha instalado en las previsiones de muchos economistas profesionales de diversas tendencias, salvo en el de los que sienten que la mileinomía les toca el corazón.

"El 14 de abril, Toto Caputo decidió jugarse todo: 'Creo que, a partir de abril, los próximos 18 o 20 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas', aseguró. Pero desde entonces, la economía se planchó y casi todos los indicadores de actividad fueron negativos. Los economistas empiezan a hablar de recesión", sumó Esteban Rafele en una nota publicada en Letra P.

Con la industria, la construcción y el comercio en vías de extinción, el segundo trimestre fue negativo en términos de actividad, julio también y agosto no parece haber cambiado el panorama. Así, la economía parece moverse en torno a la delgada línea roja que separa la parálisis –con 30% elevado de inflación anual, ¿una estanflación?– de una recesión pura y dura,

Estimador mensual de actividad económica (INDEC).

Estimador mensual de actividad económica (INDEC).

Aun así, Milei hace un cover de Fernando de la Rúa y apuesta a lo lindo que es dar buenas noticias.

Hay narrativa…

En momentos en que las críticas al plan económico arrecian en el mundo exterior y se hacen escuchar incluso en la mesa política del Gobierno –por caso, en boca de la ultrabullrichista Patricia Bullrich –, el Presidente no deja de enviar señales públicas de apoyo a Toto Caputo.

Además, él, su ministro, su estratega comunicacional Santiago Caputo y la trolera oficial alinean un relato sobre las excelentes "notis" cotidianas y sobre lo perversos que son los economistas y, sobre todo, el 95% de los periodistas que los desmienten. En un abuso de posmodernismo, suponen que la realidad no existe.

Milei no para de abusar las redes sociales –para los paleolibertarios, un sucedáneo del mundo material– para refutar, con ironía, la caída del consumo popular que indican todos los datos –oficiales y privados–, desde el nivel de compras propiamente dicho, hasta el declive de los ingresos, pasando por la caída de la recaudación y, por fin, los propios datos del INDEC.

El hombre no se amilana ante los comentarios que le reprochan el uso de imágenes viejas, de eventos especiales o hasta la existencia de personas dotadas con tres pies, alteradas –evidente y chapuceramente– con inteligencia artificial. El show de las fake news no se detiene.

También Toto Caputo se puso irónico al comentar uno de los muchos posteos que, en el mismo sentido de fabricar un boom de consumo, surgen de una trolera que alguna vez sería bueno saber cómo se financia.

También el putrílago fundado por Fernando Cerimedo, quien vendió lo que le quedaba del paquete accionario justo cuando caía preso en Bolivia bajo cargos de intento de femicidio y fraude, se sumó a la movida.

Por si eso fuera poco, siempre en X, hábitat por excelencia del oficialismo, el estratega Santiago Caputo estampó sus huellas digitales como "ingeniero del caos" al refutar a una periodista que había osado cuestionar la lectura concientemente falaz que Milei hace de los datos oficiales de consumo.

Dos pájaros con un único tiro: ejercicio de realidad virtual y pelea con el periodismo, natural por ser el sector que, aun en su pluralidad de visiones y calidades, intenta mostrar los hechos con los que el Gobierno se pelea.

Si el error –o el sesgo o la mentira– se repite, es estrategia.

… ¿pero hay realidad?

Ya no sólo la profesión económica y el periodismo se han dado cuenta de la falla de origen de la mileinomía. Incluso cayó en la cuenta el sector influyente de la prensa especializada de Occidente, que ve peligrar un experimento libertario que gustaría ver convertido en paradigma global: un pinochetismo en democracia. Vaya audacia.

Sin embargo, en lugar de flexibilizar sus dogmas –capacidad que ha demostrado con una miríada de intervenciones en el tiempo que lleva en el poder– el Gobierno intenta explicar que lo que sucede no sucede, sino todo lo contrario.

Así, supone que el consumo es récord y vuela…

El INDEC le dice al Presidente que casi todo cae –las ventas en supermercados –3,1% interanual en junio–, autoservicios mayoristas –lo mismo en igual período–, shopping centers –4,9%–, pero las autoridades y los redactores de su libreto se aferran al consumo total y a un cambio de hábitos de consumo que existe, pero que se estira al infinito para hacer caber en él una realidad que por ahora lo excede enormemente.

Sobre lo primero –el consumo total–, hay que reiterar que crece porque el indicador incluye las tarifas de servicios públicos, que se eyectaron al cielo en el actual ciclo político. Sin embargo, la caída de los ingresos populares –que es tangible y también oficial, más allá de la risible zoncera de ingresos disparados en el sector informal de la economía con la que el instituto intervenido insiste impunemente– indica que el ingreso disponible de las familias se destrozó y que eso explica la era de hielo actual.

Sobre lo segundo, es claro que las ventas en canales electrónicos van ganando importancia, pero por ahora representan apenas algo más de un cuarto del total. Además, es crucial entender que gran parte de estas es considerada en las estadísticas privadas que registran lo que ocurre en comercios "a la calle", que también cuentan con esa herramienta.

Res, non verba

Por otro lado, si el consumo volara como afirma el Gobierno, ¿por qué caería la actividad, al punto de generar el escenario posible de una recesión a pesar del auge de Vaca Muerta, el agro y la minería?

¿Por qué se desplomaría persistentemente la recaudación impositiva vinculada a la actividad?

¿Qué otra cosa que esto último haría que la ecuación fiscal no cerrara en forma de superávit más allá de los ardides contables de Toto Caputo y del manoteo –posiblemente delictivo– de fondos de asignación específica como los destinados a obras viales e hidráulicas?

De hecho, de acuerdo con el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), "desde el punto de vista del peso relativo del gasto [devengado, el que ya generó obligaciones de pago] en la economía, registraría este año la mayor reducción respecto a 2023, con 5,4 puntos porcentuales del PBI, acumulando una baja de 14 puntos porcentuales en tres años".

Si no fuera porque el ajuste se muerde la cola en virtud de la conocida –menos por el Gobierno– "trampa de austeridad", no se explicaría que agosto haya requerido, para que las cuentas cerraran –con los asteriscos mencionados– y para que la inflación baje a las trompadas un recorte de gastos de nada menos que 10,3% interanual.

Finalmente, ¿por qué las encuestas reflejarían una persistente insatisfacción con el estado de cosas económico?

Imagen generada con inteligencia artificial.

Imagen generada con inteligencia artificial.

Como en un juego de encastre, la realidad no entra en la narrativa oficial. ¿Podrá tener efecto la pretendida hipnosis colectiva hasta el momento en que se abran las urnas dentro de 13 meses?

Que tengas un muy buen día. Hasta mañana.

inflacion, festejo y despues
Alice Wiedel y Ulrich Siegmund, felices rostros visibles de la extrema derecha alemana tras las elecciones del domingo.

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