Las negociaciones trabadas y la falta de tiempo podría frustrar las expectativas del Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, para tratar el presupuesto 2026 este jueves.
La Legislatura porteña llega a la sesión del jueves 27 con un temario recargado y un clima político enrarecido que enfría las expectativas del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, de aprobar su Presupuesto. Entre los nuevos códigos, la discusión impositiva y una mayoría oficialista debilitada, el objetivo del Ejecutivo aparece cada vez más lejano.
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La convocatoria de esta semana acumuló temas pesados de debate: el tratamiento de la Ley de Ejecución Penal, la que crea la Agencia Penitenciaria porteña y el Presupuesto 2026, que incluye la revisión de tasas e Impuesto de Sellos que impactan directamente en la recaudación. La combinación de estos asuntos complejos, con redacciones todavía abiertas y disidencias, y otra serie de iniciativas que podrían elevar a medio centenar de temas a tratar en el recinto, redujo al mínimo los márgenes para cerrar un acuerdo político y técnico en la previa a la sesión.
SI AL PAÍS LE VA BIEN, A LA CIUDAD LE VA A IR MEJOR
Tuvimos una buena reunión. Valoro el gesto del Presidente @JMilei de convocarla, la voluntad de los Gobernadores de asistir y la actitud del Gabinete al diálogo.
Sostener estos ámbitos y gestos nos permitirá avanzar hacia los…
Durante este martes, la discusión sobre la creación de la Agencia Penitenciaria y de Reintegración Social, y su correspondiente régimen jurídico, abrió una brecha de desencuentros entre el oficialismo y La Libertad Avanza. En un contexto de acercamiento entre ambas fuerzas, la tropa libertaria se desmarcaron del consenso amplio y rechazaron el dictamen de las comisiones de Justicia, Legislación de Trabajo y de Presupuesto, votando en disidencia. A eso se sumó la posición del peronismo que, más amigable, planteó el debate en torno a ese proyecto lo había transformado en una ley del conjunto de las fuerzas políticas.
En la Legislatura veían en ese movimiento un nuevo gesto de endurecimiento de la tropa de Karina Milei, que podría frustrar la expectativa oficial de aprobar la ley de Presupuesto este jueves.
Según el diseño institucional de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, es la Legislatura la que debe aprobar anualmente el presupuesto y sancionar o modificar los tributos locales. Considerando que uno de los puntos centrales de tensión entre el PRO y LLA, el Ejecutivo está obligado construir mayorías para cualquier cambio en tasas y sellos y convierte a la discusión fiscal en el núcleo de la negociación: sin acuerdo impositivo, no hay número posible para las cuentas de Macri.
Jorge Macri y una nueva mayoría
A esa dificultad, se suma un dato político estructural: la apuesta del PRO a competir separado de sus aliados históricos en la elección local de mayo reconfiguró el mapa legislativo. El macrismo ya no puede ordenar a voluntad a sus exsocios de Juntos por el Cambio y está obligado a negociar en otras condiciones con el larretismo, el radicalismo, Confianza Pública de Graciela Ocaña y la Coalición Cívica, todos imprescindibles para alcanzar la mayoría necesaria.
Confirmamos una vez más que @jorgemacri no tiene ningún plan, y que las prioridades de su gobierno están absolutamente trastocadas. pic.twitter.com/D57nxfybAU
Estos bloques reclaman más tiempo para revisar el impacto de los cambios en tasas y sellos, y exigen incorporar modificaciones en los nuevos códigos antes de habilitar un voto afirmativo al paquete completo. A eso se suma la posición del peronismo de discutir los recursos destinados al Instituto de la Vivienda de la Ciudad, que está previsto que sean menos de un tercio del que se van a girar para el plan de reconstrucción del Autódromo, una obra considerada prioritaria para la gestión macrista. Unión por la Patria reclama, además, la eliminación de Ingresos Brutos para monotributistas y para la hotelería y la gastronomía.