La CTA, ahora con sus dos vertientes reunificadas, también capitalizó su alineamiento político con el gobernador bonaerense, y consiguió meter en la lista a uno de sus dos cotitulares, Hugo Yasky, quien buscará la reelección.
Se logró una lista de unidad para enfrentar a un Gobierno que sólo castiga a nuestro pueblo. Hoy me toca la responsabilidad de asumir una candidatura a Diputado Nacional, para integrar un Congreso donde se producirán discusiones cruciales para los destinos de nuestra Patria. pic.twitter.com/mZbzNXPXgC
Con "Huguito" Moyano y Yasky son cuatro los dirigentes sindicales que quedaron en lugares expectables de la lista de diputados nacionales del peronismo, superando las proyecciones iniciales y marcando una recuperación del protagonismo de los gremios tras meses de tensión con el cristinismo. El número superó las expectativas iniciales de las distintas tribus sindicales y reflejó tanto la apuesta política de la CGT por el alineamiento con el gobernador bonaerense como la necesidad de Cristina Fernández de Kirchner de mantener dirigentes sindicales leales en el Congreso.
La lista definitiva ubicó a Vanesa Siley (judiciales) en el cuarto puesto, Sergio Palazzo (Bancarios) en el quinto, dos nombres que forman parte de la Corriente Federal que responde políticamente a CFK. Moyano (hijo) irá noveno y Hugo Yasky (CTA) en el decimotercer lugar. Son cuatro nombres que, según las proyecciones del peronismo de conseguir entre 14 y 15 bancas, tienen altas posibilidades de acceder a una banca en la Cámara baja.
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El resultado marca un contraste con lo que había ocurrido apenas un mes atrás en el armado de las listas provinciales, cuando la CGT se quedó prácticamente sin representación y la bronca estalló en Azopardo.
El sindicalismo logró así mantener las diez bancas que tiene actualmente en Diputados, una cifra que igual está lejos de los 39 diputados de extracción sindical que había entre 1973 y 1976. En el Senado la representación gremial es aún menor: apenas Gerardo Montenegro (UPCN) de Santiago del Estero.
La CGT y la CTA, adentro
El acercamiento entre Kicillof y la CGT se profundizó desde la llegada de Milei al poder. En julio de este año, la conducción en pleno de la central visitó La Plata para reunirse con el gobernador. Héctor Daer,CarlosAcuña, OctavioArgüello, HugoMoyano, ArmandoCavalieri y AndrésRodríguez, entre otros, sellaron un acuerdo para que el sindicalismo tuviera "participación amplia y activa" en el armado electoral.
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Axel Kicillof y su equipo de gobierno en la marcha de la CGT. Foto: Pilar Camacho.
"La CGT ya tomó partido por Axel Kicillof", había declarado públicamente Andrés Rodríguez, secretario adjunto de la CGT y titular de UPCN, semanas antes del congreso del PJ que terminó consagrando a Cristina Fernández de Kirchner en la presidencia partidaria.
El respaldo sindical a Kicillof se formalizó con las adhesiones al movimiento Derecho al Futuro, donde firmaron 70 delegaciones regionales y federaciones de peso. El articulador de estas adhesiones fue Walter Correa, ministro de Trabajo provincial y dirigente del gremio de curtidores.
Los nombres y las estrategias
Dos de los cuatro dirigentes sindicales que accedieron a lugares expectables fueron pedidos específicos de Kicillof. Hugo Antonio Moyano, abogado laboralista e hijo del líder camionero, llegó a la candidatura por un acuerdo directo entre el gobernador y el histórico jefe de Camioneros. "Huguito" Moyano preside desde este año el Partido de la Cultura, la Educación y el Trabajo (CET), la fuerza política que fundó su padre en 2011, y tiene experiencia parlamentaria como ex asesor de su hermano Facundo cuando fue diputado.
La otra apuesta directa del gobernador fue Hugo Yasky, líder de la CTA de los Trabajadores y actual diputado nacional que renovará su mandato. La particularidad es que hace cuatro años su candidatura corrió por cuenta del kirchnerismo, pero ahora lo hará en representación del kicillofismo.
"Priorizamos la unidad y no la disputa de espacios. Las propuestas nuestras fueron 'Huguito' Moyano, por la CGT, y Yasky, por la CTA", explicó un dirigente del Movimiento Derecho al Futuro.
Vanesa Siley, secretaria general de FESITRAJU, integrante del Consejo de la Magistratura y dirigente de la Corriente Federal alineada con Cristina Fernández de Kirchner, y Sergio Palazzo, que acaba de ser reelegido al frente de La Bancaria y también perteneciente al kirchnerismo ortodoxo, completaron el cuarteto sindical. Sus candidaturas respondieron más a la lógica de renovación de mandatos del cristinismo que a la estrategia kicillofista.
La reforma laboral en agenda
Los cuatro dirigentes tendrán un rol clave en los debates que se avecinan. El gobierno de Milei ya anunció que impulsará una reforma laboral en la segunda parte de su mandato, con el respaldo del FMI, y el sindicalismo se prepara para dar batalla en el Congreso.
"Serán los arietes para discutir la reforma laboral con la que los libertarios buscarán avanzar desde diciembre", anticipan en el sindicalismo. Moyano hijo, que además forma parte del equipo de abogados de la CGT, aportará sus conocimientos jurídicos para frenar los proyectos laborales del oficialismo.
El saldo político para Axel Kicillof
Para Kicillof, el resultado representa un éxito de su estrategia de construcción con sectores del sindicalismo distanciados de CFK, como la CGT. Con el cierre de la lista, Kicillof logró cumplir con sus aliados sindicales tras la decepción de las listas provinciales y consolidó un vínculo que será clave para sus ambiciones presidenciales de 2027.
"No había mucha expectativa en la lista nacional. Axel quería cumplir con la CGT y la CTA", reconoció un hombre del armado kicillofista en la provincia. La estrategia rindió frutos: el gobernador repitió el esquema de poca incidencia en las listas nacionales que mantiene desde 2019, pero esta vez logró colocar a dirigentes de su confianza en lugares expectables.