Con tal de reducir el llamado "costo argentino", el Gobierno es capaz de bajar impuestos de un modo más ideológico que reflexivo y de meterse en mil berenjenales, como el último –que lo obligó a un retroceso poco elegante– con los prácticos y pilotos navales. Sin embargo, poco a poco, desnuda una falla de origen que choca con su pretensión de desregular la economía para hacerla más eficiente: su alineamiento canino con Donald Trump le impone a la actividad un nuevo lastre, el "costo Milei".
Con premeditación y alevosía, la historia quiso que se concentraran en los últimos días varios hechos para expresar ese defecto congénito, imposible de disimular con sobreactuaciones futboleras, retóricas patrioteras poco sentidas, alusiones confusas a Malvinas o decretos xenófobos contra extranjeros que difundan supuestos mensajes de odio contra el país.
- El fracaso del capítulo de la extranjerización de tierras dentro del proyecto de Inviolabilidad de la propiedad privada fue uno de esos hechos.
- Otro, el otorgamiento de un contrato para la conectividad de 6000 escuelas rurales a Starlink, la empresa del "amigo" Elon Musk, que, de acuerdo con una interesante nota de Irina Sternik en Letra P, obligará a provincias y municipios a hacer frente a un costo de casi el triple que el que insumiría contratar a ARSAT por un servicios equivalente.
- Un tercer elemento fue el escándalo por las presiones y amenazas del embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, contra los directivos de CALF (originalmente Cooperativa de Agua, Luz y Fuerza, rebautizada Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén Limitada), la mayor distribuidora de energía del sur del país, por un posible acuerdo con el gigante chino de las telecomunicaciones Huawei.
Lamelas aprieta, Quirno dignifica
CALF se lanzó a negociar con esa compañía el desarrollo de redes de fibra óptica y la instalación de un centro de datos en la zona adyacente a Vaca Muerta sin darles la prioridad exigida por el virrey Lamelas a posibles proveedores estadounidenses.
Las presiones –en concreto, una advertencia enviada por WhatsApp de revocar visados de ingreso a Estados Unidos a los responsables de la cooperativa– fueron denunciados públicamente, invocadas como un pedido de aclaraciones a la propia embajada y, ante la falta de respuesta inicial, elevadas el último martes 4 a la Cancillería que conduce Pablo Quirno.
No está claro si el ministro sabe lo que pasa, pero que efectivamente elige no contestar y, así, ceder de hecho en su responsabilidad de defender la soberanía nacional, y a ciudadanos y compañías de la Argentina.
Quirno, se recuerda, firmó en noviembre del año pasado un acuerdo de comercio e inversiones con Estados Unidos que da prioridad a los intereses de ese país en una amplia gama de sectores.
Su omisión impacta cuando el Banco Central acaba de renovar el swap cambiario con Pekín por yuanes equivalentes a casi 20.000 millones de dólares, demostración de que los desafíos del próximo año electoral requieren un arco de alianzas internacionales más amplio que el que se cultiva con esas defecciones. Sobre todo cuando el compromiso de Trump con su peón regional podría quedar recortado en caso de que el republicano pierda en grande las midterms del 3 de noviembre.
EE.UU. defiende su soberanía sobre Argentina
Una carta enviada a Lamelas el 29 de julio por el presidente del consejo administrativo de CALF, Marcelo Severini, señaló que "una cosa es el ejercicio soberano de la potestad de los Estados Unidos de decidir sobre sus visas. Otra es la invocación de posibles consecuencias personales mediante un canal no institucional y ante un trabajador sin facultades para adoptar unilateralmente la decisión consultada".
La embajada de China en Buenos Aires se quejó agriamente.
Ante el escándalo, Lamelas finalmente puso la cara argumentando que es su obligación defender la seguridad nacional de los Estados Unidos. La alusión a los intereses de la Argentina fue una graciosa concesión.
Según recogió La Nación, "la distribuidora neuquina detalló que en su infraestructura conviven marcas como HPE ( Hewlett Packard Enterprise), APC (American Power Conversion) y Eaton de los Estados Unidos, así como las europeas ABB y MikroTik. Para el caso de Huawei, la empresa explicó que viene adquiriendo su tecnología por ofrecer 'la mejor combinación de calidad, precio y financiamiento'".
"Sobre el data center, no tenemos del todo resuelto lo que se va a hacer. Una posibilidad es Huawei, pero otra es Vertiv y otra es Schneider, que son firmas americanas", explicó el gerente de Tecnología de la cooperativa, Sergio Fernández Novoa, quien recibió el mensaje intimidatorio de Lamelas.
"Nos sorprendió el nivel de apriete e intimidación. Si en vez de eso nos proponían una mejor oferta comercial, le comprábamos a Estados Unidos. Compramos tecnología para dar el mejor servicio al mejor precio a los usuarios de Neuquén, no para tomar partido en una disputa entre potencias", añadió.
Queda ahora pendiente una reunión de Lamelas con las autoridades de CALF. Final abierto.
Un mundo de presiones
Como sus empresas se ven imposibilitadas muchas veces de competir en calidad de equipos y en precio con Huawei, Estados Unidos presiona en todo el mundo en base al argumento de que la misma traspasa la información que circula por las redes que construye al ejército chino. De ahí el alegato de la seguridad nacional.
"Huawei no sólo provee la infraestructura de CALF. Además tiene 300 distribuidores en todo el país y miles de clientes. Entre ellos está YPF (…). En abril de 2025, Huawei y BGH Tech Partner inauguraron el Centro de Procesamientos de Datos Modular de la petrolera estatal en la refinería de YPF en Ensenada. Es el principal data center que tiene en Argentina la empresa que conduce Horacio Marín. Además, Huawei es el principal proveedor del Grupo Clarín en la carrera por el 5G, un rubro en el que Estados Unidos no tiene compañías para competir con ellos", escribió Diego Genoud en El Destape.
¿Qué señal le da a la potencia asiática la prescindencia del Gobierno en el conflicto del momento, como si el mismo no se desarrollara en la Argentina?
Los aprietes del trumpismo suelen tener éxito y para eso son vitales los alineamientos –sumisiones– de diversos gobiernos. El mismo artículo recuerda que "en enero pasado, el (entonces) ministro de Telecomunicaciones de Chile Juan Carlos Muñoz entregó por decreto la concesión por 30 años a la empresa China Mobile International para un cable submarino de fibra óptica entre Hong Kong y Concón. Todavía gobernaba Gabriel Boric. Dos días después del anuncio, el decreto fue anulado por presión de Estados Unidos".
Ya era el tiempo de José Antonio Kast, claro.
Riesgo Trump, costo Milei
Si el primero de los hechos mencionados más arriba –la caída de la extranjerización de tierras, insólitamente defendida por el mencionado Quirno como deseable incluso para provincias enteras– supuso un golpe al corazón simbólico de la extrema derecha paleolibertaria, los otros –el contrato con Starlink y los aprietes de Lamelas– constituyen problemas materiales hechos y derechos.
La virtual ruptura de relaciones diplomáticas con Brasil, anticipada allá lejos y hace tiempo en el desaire fundacional al grupo BRICS de potencias emergentes, finalmente se desencadenó días atrás –¡ay la historia!– por los insultos reiterados de Milei a Luiz Inácio Lula da Silva, otro tributo del argentino a un Trump que, ante el favoritismo del izquierdista, prefiere interferir por interpósita persona.
Esa pelea regional constituye otro ítem en la cuenta del "costo Milei", toda vez que se desconoce qué efectos podría tener en los negocios y en la gestión de eventuales controversias que podrían acontecer con el principal socio comercial de la Argentina.
El alineamiento de Milei con la extrema derecha trumpista y su pretensión de reconvertir a América Latina en un "patio trasero", y a este en un coto de negocios, le impone a la economía costos innecesarios.
La retórica de la desregulación y la eficiencia se hace trizas cuando el Gobierno acepta que presiones externas impropias impongan cargas más pesadas a municipios, provincias, cooperativas o empresas privadas.
Asume así el riesgo Trump y le impone a todo el país el "costo Milei".
Que tengas un muy buen día. Hasta mañana.