La Legislatura porteña aprobó este jueves con 51 votos positivos y seis negativos la designación de Javier López Zavaleta como nuevo fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires en reemplazo de Juan Bautista Mahiques. La votación volvió a dejar expuestas las diferencias dentro del peronismo, que votó dividido y tensiona los acuerdos locales.
El rechazo dentro del bloque estuvo encabezado por los diputados de La Cámpora. María Bielli, Andrés La Blunda, Juan Modarelli y Delfina Velázquez votaron en contra del pliego. Los otros dos votos negativos correspondieron a las legisladoras de izquierda Amanda Martín y Vanina Biasi.
La mayoría del peronismo, en cambio, acompañó la designación de López Zavaleta, incluso Victoria Freire y Mariana González, las dos legisladoras referenciadas en Juan Grabois, mientras que el dirigente villero Alejandro “Pitu” Salvatierra estuvo ausente. La posición de Patria Grande marcó una diferencia con La Cámpora en momentos en que el espacio de Grabois gana volumen propio en la discusión política porteña.
El efecto Yadarola y los pases de factura internos
El voto dividido de Fuerza por Buenos Aires, el primero en un tema sustancial, no nació en el recinto. Diez días atrás, durante la última reunión de la Comisión de Justicia, previa al tratamiento del pliego, ya se habían producido cortocircuitos dentro del peronismo por la formulación del dictamen y por la posición que debía asumir el bloque ante la candidatura del exfiscal general adjunto.
La división interna tiene también como trasfondo el desgaste que provocó puertas adentro del kirchnerismo el acompañamiento del bloque en el Senado al pliego del juez federal Pablo Yadarola para ascender como camarista. Aquella votación generó cuestionamientos internos y abrió una discusión sobre el alcance de los acuerdos institucionales y judiciales que el peronismo estaba dispuesto a acompañar.
A ese antecedente se sumó el malestar sindical por la posición que el bloque tomó frente al convenio para el traspaso de la Justicia Nacional del Trabajo a la Ciudad. El peronismo terminó absteniéndose en la votación pese a que, según reconstruyó este medio en diálogo con fuentes del espacio, existía un compromiso previo ante la CGT para rechazar de plano la iniciativa.
La abstención generó críticas y pases de factura internos que volvieron a aparecer durante la discusión por López Zavaleta. Con ese clima, un sector del bloque buscó esta vez dejar asentada una posición de rechazo, mientras la mayoría decidió acompañar el pliego.
La discusión también impactó en la Defensoría
La posición de los legisladores kirchneristas tuvo además consecuencias sobre otra de las negociaciones que atravesaron la sesión de este jueves: la definición de los defensores adjuntos de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, que volverá a conducir María Rosa Muiños. Este jueves fue ratificada en el cargo con 56 votos a favor y dos en contra.
El cambio de postura obligó a revisar acuerdos que hasta horas antes se daban por encaminados y terminó alterando la nómina que llegó al recinto. La discusión por esas designaciones tendrá, sin embargo, un capítulo propio dentro de la compleja negociación política que rodeó la sesión.
La aprobación de López Zavaleta cerró formalmente la sucesión de Mahiques al frente del Ministerio Público Fiscal porteño y agita la interna del peronismo porteño en el estribo del debate sobre la estrategia electoral para el año que viene.