Santa Fe: Pampa Energía cerró la única planta de caucho del país y podría dejar en la calle a 200 personas
La empresa anunció el cese de la producción tras semanas de parálisis por falta de insumos. “Es lo mismo que en los '90, pero más rápido”, alertó el gremio.
Santa Fe: Pampa Energía cerró la única planta de caucho del país y podría dejar en la calle a 200 trabajadores
Pampa Energía cerró la única planta de caucho sintético de Argentina, ubicada en Puerto General San Martín, y abrió un conflicto por el futuro de una planta de 200 personas en Santa Fe. La fábrica llevaba semanas paralizada por la falta de insumos mientras, en paralelo, la empresa avanzaba con despidos y acuerdos individuales de indemnización.
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“Esto ya lo vivimos en los '90. Es lo mismo, pero más rápido”, advirtió Mauricio Brizuela, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (SOEPU).
Cómo se gestó el final de la única planta de caucho del país
Las primeras señales de alerta aparecieron varios meses antes del fatídico anuncio. FATE, uno de los principales compradores del caucho producido en la planta, redujo de manera drástica sus pedidos. “Se llevaba casi 3.000 o 4.000 toneladas mensuales y estaba llevando 250”, explicó el representante sindical, quien sostuvo que esa caída se mantenía desde hacía “más de seis o siete meses”.
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La retracción del mercado interno llevó a Pampa Energía a destinar casi toda la producción al exterior. Sin embargo, la compañía venía advirtiendo que los márgenes eran cada vez más bajos. “Con este dólar planchado, los costos fijos eran muy altos y casi producían a ganancia mínima o cero”, reconstruyó Brizuela.
El último indicio fue la falta de butadieno, la materia prima importada desde Brasil que se utiliza para fabricar el caucho. Los barcos que habitualmente llegaban cada 15 o 20 días comenzaron a demorarse y la planta terminó paralizada durante varias semanas.
La confirmación llegó cuando representantes de la compañía viajaron desde Buenos Aires hasta Puerto General San Martín y comunicaron el cese de la producción. Ese mismo día comenzaron los despidos entre el personal fuera de convenio.
En paralelo, la compañía empezó a convocar individualmente al personal representado por el sindicato para negociar las salidas. “Están llamando a la gente que nosotros representamos para tratar de llevarla a un acuerdo entre partes con algo superador”, explicó el gremialista.
El conflicto alcanza a 130 trabajadores convencionados y cerca de 70 fuera de convenio. Según denunció Brizuela, las propuestas no eran iguales para todos los casos y la primera reunión con la empresa terminó “en muy malos términos”.
"Estamos hablando de técnicos como mínimo para entrar a esta planta. Hay compañeros de 25 o 30 años, pero también de 50 o 60 años que dejaron su vida acá adentro y les faltan pocos años para jubilarse", sostuvo.
El antecedente de Dow y las críticas al gobierno de Santa Fe
“Para nosotros, que vivimos lo de Dow, es un déjà vu”, sostuvo Brizuela. El antecedente es directo: aquella fábrica también funcionaba en Puerto General San Martín y era la única planta del país que producía poliuretanos, un insumo utilizado por las industrias automotriz, de colchones y de electrodomésticos.
Ahora, con el cierre de Pampa Energía, Argentina también pierde su única fábrica de caucho sintético. Para el sindicato, ambas salidas muestran la pérdida de capacidades industriales difíciles de recuperar una vez que las empresas retiran equipos y abandonan definitivamente la producción.
Las críticas apuntaron además al gobierno de Santa Fe. Según el dirigente, la compañía había pedido la suspensión de Ingresos Brutos durante un año para intentar sostener la actividad, pero no obtuvo una respuesta de la provincia. “No hay una línea para defender la industria”, cuestionó.
El SOEPU espera ahora una reunión en el Ministerio de Trabajo provincial, aunque no rebosa de expectativas. “Con Dow no nos fue bien”, reconoció Brizuela, quien advirtió que, si el proceso continúa, “la matriz santafesina va a ser agroexportadora; lo que no sea agroexportador va a terminar de desaparecer”.
Mientras cierra en Santa Fe, Pampa Energía invierte miles de millones
La salida de Puerto General San Martín contrasta con la expansión de la firma de Marcelo Mindlin en otros puntos del país.
NUEVO RIGI APROBADO POR MÁS USD 4.500 MILLONES
El Comité Evaluador aprobó la adhesión al RIGI del Proyecto Rincón de Aranda en la provincia de Neuquén, un desarrollo de hidrocarburos en Vaca Muerta de la empresa Pampa Energía
— Ministerio de Economía (@MinEconomia_Ar) July 21, 2026
La compañía anunció una inversión de u$s 2.700 millones para construir una planta de urea en Bahía Blanca, que prevé generar más de 3.500 empleos durante su construcción y 300 puestos permanentes cuando comience a funcionar.
En paralelo, recibió la aprobación para incorporar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) un proyecto de u$s 4.522 millones en Vaca Muerta.
Otro golpe al entramado industrial de Santa Fe
El cierre de Pampa Energía se produce en una Santa Fe que perdió 2.931 empleadores desde diciembre de 2023, un promedio cercano a tres empresas por día, según información oficial de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Sólo durante los primeros dos meses de 2026 desaparecieron 343 firmas de la provincia.
El 96,5% de las empresas que cerraron durante ese último período tenía hasta diez trabajadores. Entre los sectores más afectados aparecen la industria manufacturera, el comercio, la construcción y las actividades agropecuarias.
La decisión también amenaza con extenderse sobre proveedores y pymes vinculadas al caucho. “Hay no menos de cinco o seis que dependen de esta producción”, advirtió Brizuela. Para el sindicato, una vez cerrada la planta, será muy difícil que el país vuelva a recuperar esa capacidad industrial.