Desde la asunción de Javier Milei, la industria manufacturera perdió 80.000 empleos registrados y cerraron cerca de 3000 empresas. Sólo en el último año se destruyeron 47.800 puestos de trabajo. En julio de 2025, el sector entró en recesión y no muestras motores para una recuperación en el corto plazo.
La expulsión de personal de la industria manufacturera se profundizó entre diciembre y enero: de 7600 puestos de trabajo perdidos, 7300 pertenecían al sector, según un informe del Observatorio de Industriales Pymes Argentinos (IPA), basado en datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).
“En 2026 se profundizará la crisis de empleo producto del apagón de los motores de las fábricas que habían quedado en funcionamiento. Antes, otro conjunto completó su etapa de achique y pasaron rápidamente a ser importadoras”, dijo Daniel Rosato, el empresario bonaerense del sector papelero y metalmecánico que preside el IPA.
“El dato más relevante de la encuesta es el cambio en la dinámica del empleo. Por primera vez una proporción significativa de pymes no sólo dejó de pensar en crecer, sino que empieza a evaluar reducir su dotación”, dijo Guillermo Fraile, profesor del IAE Business School y responsable del relevamiento que se realizó entre enero y febrero pasado.
El informe destacó que “crece la percepción de que la situación podría empeorar”. La consulta abarca a 167 pymes familiares del conurbano bonaerense y del interior del país.
En febrero, el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) se derrumbó 8,7% interanual, por octava vez consecutiva, y cayó 4,0% mensual calculado sin estacionalidad. El primer bimestre del año acumuló una caída anual del 6,0%. Son ocho meses consecutivos de contracción en la comparación interanual.
Comparado con 2025, 14 de las 16 ramas registraron caídas, la mayoría con descensos de dos dígitos: textiles, maquinaria y equipo, automotriz y autopartes se ubicaron entre los sectores con mayor caída en su actividad.
El empresariado pyme busca quién lo escuche
Por caso, según números de la fundación ProTejer, que reúne a empresas del sector textil, a diciembre de 2025 se perdieron más de 20.700 puestos de trabajo registrados en la cadena textil, indumentaria, cuero y calzado respecto a fines de 2023. Eso representa una caída del 17% del empleo registrado del sector y es consecuencia del cierre de más de 660 empresas, un 11% de los establecimientos productivos del rubro.
El último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) resaltó que el empleo en el sector cayó -2,6% interanual y -0,4% intermensual. El 60% del empresariado del sector es pesimista respecto de la actividad industrial en el próximo trimestre.
Desempleo INDEC Desempleo INDEC
La industria alimenta el desempleo bajo las políticas de Javier Milei
Por estos días, decenas de entidades que representan a pymes y empresarios del país están presionando en el Congreso para el tratamiento de la Ley de Salvataje Nacional de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas Argentinas.
Piden declarar la emergencia tarifaria, impositiva, productiva y laboral para las MiPyMEs; reclaman que les reduzcan costos energéticos e impuestos, y solicitan acceso al financiamiento.
Especialmente piden un freno para la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que les paraliza las cuentas debido a que muchos empresarios optan por retener el pago de impuestos nacionales para cubrir sueldos o comprar insumos para seguir operando. También se quejan de la presión fiscal provincial y municipal.
La movida pyme desbordó a la Unión Industrial Argentina (UIA), cuyo presidente, Martín Rappallini, se reunió en febrero con el ministro Toto Caputo y le dejó una lista de reclamos y propuestas que no tuvieron respuesta oficial.
La UIA intenta mantener la relación con Milei
Entre otras cosas, la UIA pide que el Ministerio de Economía les tome a las empresas, como pago de las contribuciones patronales de sus empleados, los saldos de IVA que el Gobierno no les devuelve; que elimine las retenciones a las exportaciones de la industria automotriz o que el gobierno reintegre el IVA a quienes compren insumos de la construcción con tarjetas de débito y de crédito. No hubo respuestas.
Días atrás, Rappallini participó de un curso en la Universidad de Harvard, en Boston, donde quedó impresionado con la disertación del politólogo argentino Sebastián Mazzuca y compartió los apuntes de la charla con sus colegas industriales.
Rappallini subrayó particularmente un párrafo de Mazzuca: "Sin capacidad estatal no hay política económica consistente, no hay política social efectiva, no hay política industrial seria, no hay democracia robusta y no hay desarrollo territorial equilibrado”. En las antípodas, reflexionó un empresario, de lo que viene proponiendo la administración libertaria.
La economía en contracción sistémica
El informe de IPA advierte que la economía muestra “un cuadro de contracción cada vez más extendido y profundo, donde la debilidad deja de ser sectorial para volverse sistémica”. La industria, sin motores que la impulsen, utilizó en febrero el 54,6% de su capacidad instalada: casi la mitad de las máquinas apagadas, el peor índice del último lustro.
En el conjunto de la economía libertaria, en los últimos 25 meses se destruyeron un total de 326.900 empleos registrados.
Milei contrastó esa cifra con los 346.000 puestos laborales que se crearon en el sector informal, cuentapropistas, monotributistas o sin registrar que trabajan sin salario ni protección legal, por ejemplo, como emprendedores en redes sociales o ingresando a las plataformas digitales de transporte o delivery. “Eso lo vamos a solucionar con la reforma laboral”, dijo el Presidente.
Asimismo, se perdieron 24.721 unidades productivas, que es el resultado neto entre las firmas nuevas y las que dejaron de existir. La inercia contractiva no encuentra freno; la economía se desplomó 2,6% mensual en febrero y revirtió el crecimiento de los dos meses previos: 1,8% en diciembre y 0,3% en enero, según los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE).
En febrero, la actividad registró una caída del 2,6% respecto de enero y -2,1% respecto del primer mes de 2025, en el pico de crecimiento de la gestión de Milei. Incluso los sectores ganadores del modelo libertario —agronegocios, minería, petróleo y servicios financieros—, según el EMAE, “comienzan a evidenciar una desaceleración en su ritmo de crecimiento respecto de los meses previos”.