La economía volvió a caer con fuerza en febrero, según el INDEC. Pero Toto Caputo resaltó un leve avance en un indicador de tendencia-ciclo, que mostraría que "estamos mal, pero vamos bien". Sin embargo, analistas coinciden en que el nivel general sigue debilitado, arrastrado por la industria y el comercio.
La actividad económica sufrió un duro revés en el segundo mes de 2026. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una caída de 2,1% interanual y un descenso de 2,6% respecto de enero en términos desestacionalizados (sin fluctuaciones estacionales).
Toto Caputo pone el foco en la tendencia-ciclo
A través de sus redes sociales, el ministro de Economía buscó matizar los datos negativos al señalar que la tendencia de fondo acumula casi dos años de crecimiento. Caputo argumentó que febrero de 2026 tuvo dos días hábiles menos que el año anterior y se vio afectado por un paro general.
“Más allá de la baja puntual de febrero, la tendencia subyacente siguió ubicándose en terreno positivo con una suba de 0,1% mensual”, posteó en redes sociales apenas se publicó el dato.
Según explicó, este indicador acumula “casi dos años de expansión ininterrumpida” y refleja una dinámica más estable al excluir factores estacionales.
Caputo, además, sostuvo que el dato de febrero estuvo condicionado por los días laborables. "En 2026, el mes contó con dos días hábiles menos que en 2025, además de haberse registrado un paro general", escribió.
En la misma línea, el presidente Javier Milei afirmó: "Todos los indicadores tiran para arriba menos confianza del consumidor impactado por las basuras mediáticas (95%). Sin dudas odian al país", escribió en mayúsculas al citar el Índice Líder (IL) elaborado por el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, que registró una suba en marzo, lo que para el Presidente sugiere que la economía está gestando un piso o una salida de la fase de contracción.
Economistas cuestionan la lectura oficial
Analistas económicos consultados por Letra P coincidieron en que el dato refleja un freno en la actividad y relativizaron la relevancia del indicador destacado por el titular del Palacio de Hacienda.
El director de C-P, Pablo Moldovan, señaló: “La inmensa mayoría de los indicadores adelantados dieron caídas fuertes” y advirtió: “La aceleración de la inflación está impactando fuerte sobre los ingresos y eso afecta la demanda”. Según su visión, la tendencia hacia adelante es de “estancamiento”, con riesgo de recesión si no se desacelera la inflación.
El director de EcoGo, Sebastián Menescaldi consideró que el dato interanual “marca una caída relevante” y subrayó que los sectores dinámicos “no son suficientes para compensar el retroceso de la industria”. Agregó que la economía muestra “cierto estancamiento”, más allá del dato de tendencia-ciclo.
“Los 0,1% no se festejan”
El director de Vectorial, Haroldo Montagu, cuestionó el uso del indicador que destacó el ministro. “Es una construcción estadística. Los 0,1% no se festejan en economía”, afirmó, al señalar que se trata de un cálculo que filtra datos y puede no reflejar la dinámica actual.
En tanto, Menescaldi señaló que Caputo "busca algo para festejar" ante un estancamiento que no logra revertirse.
En la misma línea, el director de Analytica, Claudio Caprarulo explicó que la tendencia-ciclo busca aislar factores transitorios, pero advirtió que en febrero “se profundizó la caída en la industria y el comercio”, sectores que explican un tercio del indicador.
Una economía a dos velocidades
El diagnóstico de heterogeneidad se repite entre analistas. Ante una consulta de este medio, la economista de Epyca, Florencia Fiorentin, sostuvo que el modelo actual “lleva a una economía mediocre, que evoluciona a dos velocidades: por un lado, los sectores que crecen —agro, minería y finanzas— y por otro, los que caen y concentran empleo, como industria, construcción y comercio".
industria
La industria golpeada por el modelo de Javier Milei
En esa línea, el economista jefe de EcoAnalytics, Santiago Casas, afirmó que la actividad “crece por los sectores ligados a la demanda extranjera, mientras los vinculados al mercado interno caen fuertemente”.
Perspectivas: rebote parcial y dudas hacia adelante
A pesar de que algunas consultoras, como Analytica, prevén un mejor segundo trimestre impulsado por la cosecha gruesa, la incertidumbre reina sobre el cierre del año. El Índice Líder mostró una probabilidad del 85% de salir de la fase expansiva en los próximos meses, lo que técnicamente acerca al país a una recesión si se confirman caídas consecutivas.
A su vez, el Índice Líder mostró señales mixtas: creció en marzo en términos mensuales, pero mantiene caídas interanuales y una probabilidad elevada de cambios en el ciclo económico.
Las proyecciones muestran un escenario mixto. Caprarulo aseguró que “el primer trimestre fue muy malo”, sin embargo advirtió que en la segunda mitad del año el desempeño dependerá de si el mercado interno logra recuperarse.
Para la consultora de Orlando Ferreres, el informe de actividad marcó una caída aún mayor en febrero (-2,9% interanual) y proyectó que la recuperación de los sectores más golpeados dependerá de una mejora en los ingresos y el empleo.
Industria y consumo, el centro del problema
Los datos sectoriales consolidan el diagnóstico de debilidad en el mercado interno. La industria volvió a mostrar una caída significativa, afectada en parte por el desempeño del sector automotriz, mientras que el comercio reflejó el impacto de la pérdida de poder adquisitivo.
Claudio Drescher, de la Cámara Industrial de la Indumentaria, sintetizó el cuadro: “Si bajan las importaciones es porque cayó la actividad económica”.
En ese contexto, el debate entre las autoridades económicas libertarias y analistas se concentra en la lectura del mismo dato: mientras el oficialismo destaca señales incipientes de recuperación, las consultoras advierten que la economía sigue sin mostrar un repunte sostenido.