La visita de Kristalina Georgieva marcará un nuevo capítulo en la relación entre el FMI y Javier Milei. Invitada por el Presidente, la titular del organismo llegará a Buenos Aires para reunirse con Toto Caputo, funcionarios y referentes económicos y sociales, en un viaje que excede la revisión técnica del programa y suma una fuerte señal política.
No será una misión técnica de rutina, como las que periódicamente encabezan los equipos del Fondo Monetario Internacional (FMI) para revisar el cumplimiento de las metas del acuerdo. Esta vez desembarcará en Buenos Aires la máxima autoridad del organismo, un gesto que el Gobierno interpreta como un respaldo explícito al rumbo económico.
La visita fue anunciada por Caputo, quien informó que Georgieva aceptó la invitación de Milei. "Su visita se da en el contexto de la excelente relación y el diálogo constructivo de este gobierno con el organismo, en el marco del exitoso programa económico en curso, y permitirá continuar profundizando el trabajo conjunto y el apoyo del FMI para consolidar los avances alcanzados en materia de estabilidad y crecimiento económico", sostuvo el ministro.
Una agenda que va más allá de la Casa Rosada
La directora gerente permanecerá en la Argentina el 28 y 29 de julio. Durante esos dos días mantendrá reuniones con Milei, el equipo económico y otros funcionarios nacionales, pero también con representantes de distintos sectores de la sociedad.
La portavoz del organismo, Julie Kozack, confirmó que Georgieva buscará reunirse con "interlocutores no gubernamentales", una práctica habitual del Fondo cuando visita un país. En esas instancias suelen participar economistas, empresarios, sindicalistas, académicos y dirigentes políticos para ofrecer un diagnóstico más amplio de la situación económica y social.
Según explicó Kozack, la visita permitirá "evaluar de primera mano los progresos en materia de ordenamiento fiscal, analizar los desafíos estructurales remanentes y discutir las vías para que el país recupere de forma duradera el acceso a los mercados internacionales de crédito". El objetivo, agregó, es "escuchar realmente las opiniones del pueblo argentino y sus diferentes intereses".
La funcionaria remarcó además que el viaje "refleja nuestra relación estrecha y constructiva con Argentina" y ofrecerá una oportunidad para intercambiar opiniones sobre los avances, los desafíos y las oportunidades que enfrenta el país.
La visita también tiene antecedentes. La última directora gerente del FMI en viajar a la Argentina fue Christine Lagarde, en 2018. El año pasado estuvo Gita Gopinath, aunque en su condición de subdirectora gerente. Buenos Aires tampoco será la única escala regional de Georgieva, ya que luego viajará a Uruguay, según consignaron agencias internacionales.
La foto que busca mostrar Javier Milei
En la Casa Rosada consideran que la presencia de Georgieva constituye un fuerte respaldo político al programa económico, en momentos en que el Gobierno intenta consolidar la confianza de los mercados sobre la sustentabilidad de su estrategia financiera.
Javier Milei, Kristalina Georgieva y Toto Caputo.
La apuesta oficial sigue siendo exhibir el equilibrio fiscal como principal activo. En ese marco, Milei volvió a plantear la posibilidad de avanzar hacia un "shutdown" o "apagón del Estado" para profundizar el ajuste del gasto público.
En la misma línea, Kozack sostuvo que el nuevo programa financiero presentado por Economía "respalda los esfuerzos de Argentina por recuperar de manera duradera el acceso a los mercados", manteniendo flexibilidad respecto del momento y de los instrumentos que utilizará el Gobierno.
El Banco Central, otro punto de coincidencia
El FMI también respaldó la decisión oficial de avanzar con una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
"Apoyamos la intención de las autoridades de reformar la Carta Orgánica del Banco Central. Una reforma de este tipo fortalecería las salvaguardias institucionales del banco central que protegen la independencia de su política", afirmó Kozack.
El proyecto busca restringir el mandato del BCRA a la estabilidad de precios y reforzar su independencia frente al Poder Ejecutivo.
Tras la reunión de gabinete, Milei defendió la iniciativa y la vinculó con la herencia económica y con el enfrentamiento que mantiene con el Congreso.
"La política no va a poder abusar más de la herramienta que ha estafado a los argentinos. La nueva Carta Orgánica va a terminar con 90 años de abuso de la política", aseguró. También denunció que "desde el Congreso hubo un intento de golpe de Estado" mediante la presentación de proyectos destinados, según su visión, a desarmar el programa económico.
Para el Presidente, el objetivo central de la reforma será "preservar el valor de la moneda" y revertir un esquema que considera "mal diseñado por el kirchnerismo".
Un vínculo que entra en otra etapa
La visita coincide con una nueva fase de la relación financiera entre la Argentina y el Fondo. En 2025 el país firmó un Acuerdo de Facilidades Extendidas por u$s 20.000 millones. Tras los primeros desembolsos, el flujo comenzará a invertirse gradualmente y, hasta fines de 2027, la Argentina deberá devolver unos u$s 7800 millones más de los que recibirá.
En paralelo, el FMI mantuvo sus proyecciones de crecimiento para la economía argentina: 3,5% en 2026 y 4% en 2027.
Con ese telón de fondo, la presencia de Georgieva le permitirá a Milei mostrar una relación aceitada con el principal acreedor del país.
Para el Fondo, en cambio, el viaje servirá para algo más que monitorear las metas del acuerdo: también será una oportunidad para medir el respaldo político, económico y social que conserva el programa libertario, un factor que el organismo considera clave para la continuidad de las reformas.