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El lado B del superávit comercial: China y Brasil se llevan dólares, pero India, Perú, Chile y Asia compensan

Envíos de alimentos y energía a esos mercados generaron divisas que cubrieron con creces el déficit industrial con los principales socios. EE.UU. compra.

El superávit comercial récord de la Argentina tiene un motor menos visible. Mientras China y Brasil siguen generando un fuerte déficit por las importaciones industriales, los dólares provienen de mercados como Chile, Perú, India, el Sudeste Asiático y Medio Oriente, donde las exportaciones de energía, alimentos y derivados de la soja impulsaron los mayores saldos positivos del primer semestre.

El dato surge del Intercambio Comercial Argentino (ICA) del INDEC. Entre enero y junio, Argentina acumuló un superávit de u$s 13.923 millones. América Latina sin el Mercosur aportó un saldo positivo de u$s 4.967 millones; el Sudeste Asiático, u$s 2.632 millones; India, u$s 2.351 millones; Medio Oriente, u$s 2.264 millones; y América del Norte, u$s 1.542 millones. Esos excedentes compensaron con holgura el déficit de u$s 3.092 millones con China y de u$s 1.877 millones con el Mercosur -principalmente, Brasil.

En el caso de los países de América del Norte, la balanza comercial superavitaria creció en el primer semestre por fuertes compras de Estados Unidos. Las exportaciones a ese país, treparon 42,1%, mientras que las importaciones cayeron 0,6% interanual. El saldo positivo con la administración de Donald Trump fue de u$s 1.575 millones, explicado principalmente por mayores envíos de carne (que treparon 233%), minerales (con un incremento de más de 100%) y petróleo y energía (que sumaron u$s 1826 millones, o 14% más que en el primer semestre de 2025).

Ese mapa explica por qué el resultado comercial se mantiene sólido incluso con un aumento de las importaciones de bienes terminados. La combinación de una cosecha récord, el crecimiento de las exportaciones energéticas y una demanda todavía moderada permitió sostener un saldo externo elevado, según coinciden analistas del sector consultados por Letra P.

Vaca Muerta y la agroindustria, los dos grandes motores

En el sexto mes del año, la balanza comercial registró un superávit de u$s 2.194 millones, empujado por un crecimiento interanual de las exportaciones del 24,5%. Del total mensual, el sector energético aportó u$s 611 millones (28% del saldo neto). Por el lado de las importaciones, aunque subieron 7,3% interanual, la baja demanda interna de bienes de capital (-12,1% interanual) y de insumos industriales mantuvo acotado el drenaje de divisas, consolidando la posición superavitaria acumulada.

Aunque Brasil sigue siendo el principal destino de las manufacturas industriales argentinas, el mayor superávit regional proviene desde los países de la ALADI (Asociación Latinoamericana de Integración) que no integran el Mercosur, especialmente Chile y Perú.

Chile y Perú: petróleo, alimentos y vehículos

En junio, Chile fue el quinto destino de las exportaciones argentinas y concentró el 6,9% de las ventas externas. Los principales envíos incluyeron petróleo crudo, maíz, harina y aceite de soja, además de vehículos utilitarios. En este caso, el crecimiento de las exportaciones estuvo impulsado por el petróleo de Vaca Muerta, favorecido por la mayor utilización del oleoducto trasandino.

Perú, en cambio, explicó buena parte del avance por la demanda de harina y pellets de soja, cereales y alimentos para su industria avícola y ganadera.

El especialista en comercio internacional Marcelo Elizondo explicó a este medio que el mercado de ALADI es un destino tradicional para las manufacturas industriales argentinas que se beneficia de acuerdos de preferencias arancelarias previos a la creación del Mercosur. "Con Chile tenemos el mayor superávit comercial bilateral y eso facilita el comercio intrarregional. Además, hay menores costos logísticos, coincidencia idiomática y regulaciones parecidas", detalló.

Además, Argentina importa relativamente poco desde esos países porque no son grandes proveedores de bienes de capital o insumos industriales, que sí llegan desde Brasil, China o Estados Unidos, lo que genera una baja corriente importadora desde la región.

India, Asia y Medio Oriente

India volvió a consolidarse como uno de los grandes generadores de divisas para la Argentina. Ya es el quinto destino de las exportaciones nacionales y demanda principalmente aceite de soja y otros aceites vegetales, productos en los que el país tiene ventajas competitivas gracias a su capacidad de molienda y a la recuperación de la cosecha.

La baja participación de las importaciones provenientes de India explica que el saldo bilateral siga ampliándose año tras año. Como recuerda Elizondo: "India es el quinto mercado de destino más importante para las exportaciones argentinas, solo detrás de Brasil, China, EE. UU. y Chile".

El mismo fenómeno se observa en el Sudeste Asiático y Medio Oriente. Vietnam, Indonesia, Malasia y otros países de la ASEAN (Association of Southeast Asian Nations, en inglés) demandan harina de soja, pellets y maíz para abastecer su producción ganadera, mientras que las economías de Medio Oriente mantienen una elevada necesidad de importar alimentos y materias primas agrícolas.

En paralelo, mercados como Arabia Saudita y Egipto sostuvieron una elevada demanda de trigo, maíz y otros alimentos, impulsados por la necesidad estructural de importar productos para garantizar su seguridad alimentaria.

El cambio estructural en la región

El investigador del Instituto Interdisciplinario de Economía Política UBA - CONICET (IIEP) Federico Bernini sostuvo a este medio que el superávit responde tanto al crecimiento de las exportaciones como a una menor demanda de importaciones de bienes de capital e insumos, en un contexto en el que la actividad industrial todavía no recupera dinamismo.

Según el especialista, también cambió la composición de las exportaciones automotrices. La especialización de la industria argentina en pick ups permitió ampliar las ventas hacia Perú, Paraguay, Ecuador y otros mercados latinoamericanos, reduciendo el peso relativo de Brasil como principal destino.

"Años atrás, la industria producía mitad autos y mitad pick ups. Hoy se especializó fuertemente en pick ups: los autos se exportaban principalmente a Brasil, mientras que las pick ups se exportan a toda América Latina", describió Bernini.

Déficit industrial: China y Brasil

El déficit sigue concentrado en los grandes proveedores industriales. El reverso de esa dinámica aparece en China y el Mercosur. Argentina continúa importando principalmente maquinaria, bienes de capital, autopartes e insumos industriales desde esos mercados, rubros cuya demanda sigue siendo difícil de sustituir.

Según comentó Bernini, la actividad económica todavía no muestra un nivel de inversión suficiente para acelerar las compras externas de bienes de capital, lo que también contribuye a sostener el superávit comercial.

El desafío pendiente

El saldo favorable conseguido con estos bloques contrasta con la relación comercial con los socios históricos. En el primer semestre de 2026, el intercambio con China arrojó un déficit acumulado de u$s 3.092 millones, mientras que con el Mercosur el saldo negativo fue de u$s 1.877 millones (explicado casi en su totalidad por el comercio industrial con Brasil).

El director ejecutivo de la Cámara de Exportadores de Córdoba (CaCEC), Sergio Drucaroff, señaló a Letra P que el desempeño de estos mercados confirma que Vaca Muerta y la agroindustria son hoy los grandes motores del superávit.

"Es una buena noticia estar exportando más a estos destinos, pero son destinos a los que seguís exportando con la misma matriz típica de Argentina. Crece mucho Vaca Muerta, el petróleo, también la agroindustria, pero no aumenta significativamente la industria manufacturera", dijo Drucaroff. "Para aprovechar estos mercados y traccionar el empleo Pyme, se requiere resolver temas de logística, costos aduaneros, conectividad del interior y operatividad de comercio exterior", añadió.

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