Julio Pereyra y Alberto Descalzo se consolidaron como dos de los principales operadores políticos de Axel Kicillof fuera de la provincia de Buenos Aires. El gobernador los premió con cargos estratégicos luego de un largo tiempo de apoyo político y tras una serie de gestiones destinadas a fortalecer su construcción nacional y proyectar su figura hacia el escenario presidencial.
El exintendente de Florencio Varela fue designado por el mandatario, en enero, junto al resto del directorio, como director del Banco Provincia, mientras que el exjefe comunal de Ituzaingó asumió días atrás en la conducción de Provincia Seguros. Las designaciones llegaron después de meses de intensa actividad política para aportar a la construcción del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y a la candidatur presidencial de Kicillof.
Tanto Pereyra como Descalzo integran la mesa chica que acompaña al gobernador en la estrategia para ampliar su volumen dentro del peronismo y tejer acuerdos más allá de los límites bonaerenses. Sus primeras gestiones se critalizaron este miércoles con la visita del bonaerense a la provincia de Corrientes.
Los emisarios del proyecto de Kicillof
Los dos exintendentes estuvieron entre los primeros dirigentes que salieron a recorrer otras provincias con el objetivo de instalar el proyecto político de Kicillof y construir vínculos con referentes territoriales del justicialismo.
Descalzo y Pereyra en Corrientes
Esa tarea tuvo uno de sus capítulos más importantes en marzo, cuando ambos viajaron a Corrientes para mantener reuniones con dirigentes del peronismo local. El objetivo fue abrir canales de diálogo con distintos sectores partidarios y comenzar a construir una referencia política alineada con el mandatario bonaerense.
Aquella avanzada representó uno de los primeros movimientos concretos del kicillofismo fuera de la provincia de Buenos Aires. La misión buscó fortalecer la presencia del gobernador en una provincia donde el peronismo atraviesa un proceso de reorganización interna.
Corrientes, una apuesta que empezó meses atrás
La visita que este miércoles realiza Kicillof a Corrientes apareció como la cristalización de aquel trabajo previo encabezado por Pereyra y Descalzo. Lo que comenzó como una serie de encuentros reservados con referentes locales y reuniones con la militancia derivó en una presencia directa del gobernador en el territorio.
Dentro del entorno del mandatario destacan la experiencia, conocimiento territorial y capacidad de negociación de ambos dirigentes. Pereyra y Descalzo acumularon décadas de gestión municipal y conservaron vínculos con distintos sectores del peronismo. Esa red de contactos resultó una herramienta clave para abrir puertas y consolidar la estrategia federal impulsada por el gobernador.
Los recientes nombramientos en el Banco Provincia y Provincia Seguros parecen ser un reconocimiento a esa tarea política. Más que simples designaciones administrativas, representaron una ratificación de confianza hacia dos dirigentes que se transformaron en piezas fundamentales del armado de Kicillof y de su proyección hacia el escenario nacional.