El diputado de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro y su par Mónica Frade -alineados con Elisa Carrió-, anunciaron su salida del interbloque Provincias Unidas, que compartían con los gobernadores, en desacuerdo con la decisión de esa bancada de no avanzar con un pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Provincias Unidas (PU) tiene 18 miembros y llega a 20 con el interbloque Unidos, que completan Miguel Pichetto y Nicolás Massot, que mantienen el sello Encuentro Federal. La Coalición Cívica salió de ese esquema. Con esta fuga, la tercera fuerza de la cámara será Fuerzas del Cambio (UCR y PRO), que mantiene 22 votos.
La mayoría del bloque representan a los mandatarios Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Ignacio Torres (Chubut) y Carlos Sadir (Jujuy). Como explicó Letra P, este grupo se niega a avanzar con proyectos para llevar al banquillo al jefe de Gabinete, a excepción de Pablo Juliano y Mónica Frade.
Ferraro y Frade presionaron con esta dupla para llamar a una sesión, pero cedieron y armaron rancho aparte. El comunicado con el que anunciaron su salida de PU tiene un mensaje directo a los gobernadores.
"Entendemos y respetamos las necesidades y los desafíos que enfrentan quienes tienen la enorme responsabilidad de administrar y gobernar las provincias, pero creemos que, en el contexto actual que atraviesa la Argentina, es necesario poner el interés nacional por encima de cualquier otra consideración", señalaron.
Provincias Unidas y el dialoguismo
Frade y Ferraro admitieron que las diferencias del caso Adorni determinaron su salida. "La crisis de legitimidad que hoy afecta al gobierno nacional, agravada por las serias sospechas de corrupción que pesan sobre altas autoridades del Poder Ejecutivo, exige una actitud firme y coherente, que sólo podremos sostener plenamente a partir de la autonomía de nuestro bloque parlamentario", sostiene el comunicado.
Los gobernadores que integran el espacio sostienen una posición distinta. Como contó Letra P, consideran que, sin un procesamiento judicial previo, Adorni no puede ser sometido a una sanción política en Diputados. La Constitución habilita a ambas cámaras a remover a un jefe de Gabinete mediante una moción de censura, sin necesidad de iniciar un juicio político, pero los mandatarios entienden que no están dadas las condiciones para avanzar en ese camino.
En la sesión que definió su informe de gestión, el jefe de Unión Por la Patria, Germán Martínez, anunció que buscaría respaldo para echar al jefe de Gabinete, pero sin PU no es posible alcanzar una mayoría. La CC fundamentó su salida en otras diferencias con sus exsocios.
En el comunicado, reclamaron fortalecer "la salud y la educación públicas, y que atiendan la pérdida del poder adquisitivo que atraviesan los jubilados y los trabajadores, en una economía real que continúa sin mostrar señales claras de recuperación". "Sectores todos que continúan siendo objeto de una embestida permanente por parte del Gobierno nacional, sin señales de rectificación", sostuvieron.
Dispersión en el medio
El cuadro de Diputados no cambia, aunque tendrá una mayor dispersión de los bloques del medio, como se llama a los opositores que no integran el peronismo. Provincias Unidas conserva 18 miembros, con la alianza de Encuentro Federal, llega a 20.
La Coalición Cívica tendrá sus dos votos dispuestos para sumarse a una agenda opositora, que sólo puede funcionar con los 93 votos del peronismo y los cuatro del Frente de Izquierda. Si PU ayuda, una coalición capaz de marcar la agenda en Diputados es posible si se suma el PU y algunos partidos provinciales, que desde diciembre no quisieron desmarcarse del Gobierno, como los que representan a los mandatarios de de Catamarca, Tucumán, Salta y Misiones.
Las fuerzas locales suelen oscilar en sus votaciones, según los niveles de apoyo que tenga Javier Milei y la distancia de las contiendas electorales. En el segundo semestre, la especulación será mayor. Y la dupla de Carrió no tendrá condicionamientos.