Biocombustibles: las pymes negocian con el PRO para cambiar el proyecto de Patricia Bullrich
La iniciativa reduce la participación de las empresas no integradas. Córdoba y Santa Fe presionan para sancionar. Entre Ríos, San Luis y La Pampa, complicadas.
El proyecto para reformar la ley de biocombustibles comenzó a tratarse en Diputados y el debate quedó empantanado, porque las pymes de biodiesel exigieron cambios para evitar un cierre masivo. Las cámaras negocian modificaciones con el PRO para que el texto vuelva al Senado, donde fue presentado por Patricia Bullrich.
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“Represento a la totalidad de las empresas que hacen biodiesel en Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos y San Luis. Proveen el 65% del corte obligatorio. Con esta ley, todas cierran”, se presentó Federico Martelli, presidente de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (Cepreb), durante su participación en un plenario informativo de la comisión de Energía y Combustibles.
El proyecto amplía y extiende los cortes obligatorios para el biodiesel y el bioetanol. El plan del Gobierno es que sea aprobado el miércoles 18 de noviembre, cuando abrirá el recinto de la cámara baja para tratar el Presupuesto 2027. Pero el reclamo de la Cepreb logró también el interés de otros habituales aliados del Gobierno, como el MID y la dupla de San Luis.
Piden correcciones para que el debate retorne al Senado, donde las pymes lograron suavizar la versión final pero no pudieron garantizar un cupo de corte, como tienen con la ley actual.
Las gestiones con el PRO no son casuales. El presidente del bloque, Cristian Ritondo, representa a la provincia de Buenos Aires, que es la de mayor cantidad de pymes de biodiésel.
La reforma aumenta el plazo del corte de biodiesel, que vence en 2031 y se extiende hasta 2036. El conflicto se suscita porque le quita participación a las empresas no integradas, que son las pymes, que hasta ahora tenía la totalidad del mercado interno, que es el corte de 7,5%.
El proyecto sube el corte a 10% de biodiesel, pero reduce en forma progresiva la participación de las pymes. Cae a 6,5% en 2028, 5,5% en 2029, 5% en 2030 y 4% en 2031. De esta manera, las obliga a competir con los grandes jugadores y la industria pequeña.
“Como surgieron muchas barreras arancelarias en todo el mundo, CIARA (La Cámara de Industrias Aceiteras) tiene que entrar en el mercado interno para suplir esa pérdida. Y lo hace cortándole la cabeza a las pymes”, protestó Martelli.
El dirigente recordó que existen proyectos de ley de diputados para aumentar el corte por encima del 10% que solucionarían su reclamo. “Esta no es una ley de libre comercio. En 2035, a las pymes de biodiesel no les dejan ningún punto de corte, pero tampoco dejan entrar a las petroleras”, se molestó el titular de Cepreb.
Gustavo Idigoras, de Ciara, había celebrando el proyecto aprobado en el Senado. "Necesitamos tener reglas de juegos locales que permitan la libre competencia, porque cada vez que vamos a un país a tratar de abrir ese mercado lo primero que nos preguntan es cómo es nuestro régimen", reclamó.
Presión por la ley
Las empresas de bioetanol son las más beneficiadas. Son las que producen combustible para mezclar con la nafta y con el proyecto aprobado en el Senado subirán el cupo de corte. Es de 12% y pasará el año próximo a 15%, dividido en partes iguales para maíz y caña de azúcar.
Con estos cambios, el proyecto tiene el aval de las provincias productoras, como Córdoba, Salta y Tucumán. “¿Por qué divide y no permite que se compre sólo de maíz que es más barato? Para defender a las pymes del sector. Lo mismo pedimos nosotros”, planteó Martelli.
Tuvo el apoyo del diputado Eduardo Falcone, del MID. “Deberíamos trabajar para solucionar este tema", dijo. La mayoría de los invitados pidieron la rápida sanción. Jorge Luis Feijoo, presidente del Centro Azucarero Argentino (CAA), destacó que "el bioetanol es decisivo para el sector azucarero”.
Patrick Adam, de la Cámara de Bioetanol de Maíz, pidió la rápida sanción para "volver a poner a la industria en un sendero de crecimiento, con una agenda moderna, competitiva y transparente".
Córdoba es la provincia más interesada en la norma por su presencia en el mercado de bioetanol. “Frente a la crisis petrolera mundial, la ley implicaría un gran salto productivo en términos de inversión y generación de divisas. Cada punto del porcentaje de biodiesel y etanol que logremos aumentar en las mezclas de naftas y gasoil significa la apertura de una nueva planta de bioetanol”, celebró el diputado cordobés Carlos Gutiérrez, de Provincias Unidas.