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La gloriosa y peligrosa JP (Morgan)

El banco, mayor colocador de deuda argentina, llenó el gabinete de funcionarios y puede tener un ministro clave salido de su cantera. El ejecutivo sospechado por haber generado la corrida al dólar.
Por 15/05/2018 15:38

La diputada Elisa Carrió está inquieta. La situación cambiaria y financiera la puso al borde de un ataque de nervios que la llevó, en las últimas horas, a extremar el discurso contra los que cree que están atrás de la corrida al dólar; una paranoia fuera de control, con algunos puntos de contacto que el kirchnerismo tenía para con los que especulaban con el mercado. Lilita le apuntó a los popes de la Unión Industrial Argentina (UIA), denunció al banco Meridian por haber operado fuerte al filo del cierre de una jornada caliente y observa de cerca los movimientos de una entidad que tiene lazos directos con el poder gobernante en la Argentina: el banco estadounidense JP Morgan, principal colocador de deuda del país. La entidad que llenó de funcionarios el gabinete y que ahora está cerca de poner un ministro de peso.

 

Werning, hoy en Gabinete, suena fuerte en Hacienda. 

 

A la legisladora le acercan información todo el tiempo, suposiciones y supersticiones. La última es un nombre que incluso resuena en el establishment: el de Alejandro Guevara, jefe de cobertura bancaria del Morgan. En el Gobierno entienden que fue el hombre que recomendó, en una práctica común y legal, salir de las Lebacs y títulos en pesos y pasarse a dólares, lo que significó el inicio de la corrida cambiaria, hace unos 15 días. Luego se plegaron otros bancos similares, como Morgan Stanley. En las últimas horas, Guevara volvió atrás y ordenó repatriar, atento al nuevo diagnóstico y a la devaluación del tipo de cambio, un pedido casi a gritos del Morgan y de los bancos de especulación.

Entre los industriales, apuntaban en charlas informales que ellos no son “los hijos de puta, como dijo Carrió", y recomendaban "mirar más a los que juegan en serio”.

Guevara fue uno de los ejecutivos del Morgan que jugó fuerte en el inicio de la gestión Macri, recomendando, incluso en el exterior, adherirse al blanqueo de capitales que lanzó Cambiemos en 2016. El Morgan manejó, en plena corrida, información privilegiada, como en casi todo el mundo desde su fundación, a fines del 1800. El hecho histórico más saliente, cómo le sacó clientes a Lehman Brothers días antes del crack de las hipotecas, apurándole su propia crisis e iniciando el colapso subprime a nivel global.

 

Gómez Minujin, jefe del Banco en Argentina. 

 

El otro hombre que jugó fuerte fue Facundo Gómez Minujín, el hijo de la artista plástica Marta Minujín y titular de la filial local. De perfil bajo, fue uno de los CEOs que se sentaron en la Casa Rosada en la asunción del líder de Cambiemos. Conoce al Presidente desde sus años en la Jefatura de Gobierno porteño, cuando Minujin era el titular de ARTEBA.

En los primeros tiempos de Cambiemos, el Morgan puso en puestos directivos a varios cuadros de su cantera. Muchos en el Banco Central (BCRA), entre ellos, Demian Reidel, la mano derecha de Federico Sturzenegger. Reidel es el estereotipo del Morgan boy. Sabe tomar decisiones de riesgo, tiene solvencia técnica y es osado. Él propuso la idea de poner en oferta U$S 5.000 millones a $25 como una especie de barrera de contención para contener el precio del tipo de cambio en lo que la Casa Rosada considera apropiado. Fue la jugada que, en la previa del súper martes de Lebacs, terminó de desinflar las expectativas sobre los títulos y sobre la divisa estadounidense. En la jornada, antes del cierre, el dólar había bajado un peso en relación al inicio del lunes.

 

Reidel, ex Morgan y hoy mano derecha de Sturzenegger. Celebrando el 8-0 de River a Wilsterman, en el Monumental. 

 

El JP Morgan, creador del Índice de Riesgo País que inquietó e inquieta a los países, tiene en el Gobierno otro miembro clave que pide pista en las altas esferas. En las últimas horas, volvieron las operaciones mediáticas en torno a las posibilidades de Vladimir Werning, ex director ejecutivo de Morgan LATAM, para acceder a un ministerio clave. Fanático de La Renga, Werning llegó a Cambiemos como asesor de otro ex Morgan, el ex ministro Alfonso Prat Gay. Cuando el golden boy dejó el Gobierno, Werning fue a parar a la fila de asesores del jefe de Gabinete, Marcos Peña, en la Casa Rosada.

El hombre en cuestión, que solía tener buen vínculo con el ex presidente Néstor Kirchner en los años dorados del kirchnerismo, suena fuerte para jugar en el Ministerio de Hacienda. No son pocos los que en el gabinete creen que la crisis debe soltar algún lastre y que el fusible de más baja conflictividad es el actual titular de Economía, Nicolás Dujovne. Sin ir más lejos, ya hubo un intento de posicionar a Werning, cuando se mencionó que Carlos Melconian, una viuda de Peña, podría ocupar el cargo de Sturzenegger. Nunca había sonado el nombre de “Melco”, que fue en realidad una pantalla para instalar al ex JP Morgan, que capitalizaría el descontento de gabinete con la conducción simbólica y formal de la política económica.

La gloriosa y peligrosa JP (Morgan)

El banco, mayor colocador de deuda argentina, llenó el gabinete de funcionarios y puede tener un ministro clave salido de su cantera. El ejecutivo sospechado por haber generado la corrida al dólar.

La diputada Elisa Carrió está inquieta. La situación cambiaria y financiera la puso al borde de un ataque de nervios que la llevó, en las últimas horas, a extremar el discurso contra los que cree que están atrás de la corrida al dólar; una paranoia fuera de control, con algunos puntos de contacto que el kirchnerismo tenía para con los que especulaban con el mercado. Lilita le apuntó a los popes de la Unión Industrial Argentina (UIA), denunció al banco Meridian por haber operado fuerte al filo del cierre de una jornada caliente y observa de cerca los movimientos de una entidad que tiene lazos directos con el poder gobernante en la Argentina: el banco estadounidense JP Morgan, principal colocador de deuda del país. La entidad que llenó de funcionarios el gabinete y que ahora está cerca de poner un ministro de peso.

 

Werning, hoy en Gabinete, suena fuerte en Hacienda. 

 

A la legisladora le acercan información todo el tiempo, suposiciones y supersticiones. La última es un nombre que incluso resuena en el establishment: el de Alejandro Guevara, jefe de cobertura bancaria del Morgan. En el Gobierno entienden que fue el hombre que recomendó, en una práctica común y legal, salir de las Lebacs y títulos en pesos y pasarse a dólares, lo que significó el inicio de la corrida cambiaria, hace unos 15 días. Luego se plegaron otros bancos similares, como Morgan Stanley. En las últimas horas, Guevara volvió atrás y ordenó repatriar, atento al nuevo diagnóstico y a la devaluación del tipo de cambio, un pedido casi a gritos del Morgan y de los bancos de especulación.

Entre los industriales, apuntaban en charlas informales que ellos no son “los hijos de puta, como dijo Carrió", y recomendaban "mirar más a los que juegan en serio”.

Guevara fue uno de los ejecutivos del Morgan que jugó fuerte en el inicio de la gestión Macri, recomendando, incluso en el exterior, adherirse al blanqueo de capitales que lanzó Cambiemos en 2016. El Morgan manejó, en plena corrida, información privilegiada, como en casi todo el mundo desde su fundación, a fines del 1800. El hecho histórico más saliente, cómo le sacó clientes a Lehman Brothers días antes del crack de las hipotecas, apurándole su propia crisis e iniciando el colapso subprime a nivel global.

 

Gómez Minujin, jefe del Banco en Argentina. 

 

El otro hombre que jugó fuerte fue Facundo Gómez Minujín, el hijo de la artista plástica Marta Minujín y titular de la filial local. De perfil bajo, fue uno de los CEOs que se sentaron en la Casa Rosada en la asunción del líder de Cambiemos. Conoce al Presidente desde sus años en la Jefatura de Gobierno porteño, cuando Minujin era el titular de ARTEBA.

En los primeros tiempos de Cambiemos, el Morgan puso en puestos directivos a varios cuadros de su cantera. Muchos en el Banco Central (BCRA), entre ellos, Demian Reidel, la mano derecha de Federico Sturzenegger. Reidel es el estereotipo del Morgan boy. Sabe tomar decisiones de riesgo, tiene solvencia técnica y es osado. Él propuso la idea de poner en oferta U$S 5.000 millones a $25 como una especie de barrera de contención para contener el precio del tipo de cambio en lo que la Casa Rosada considera apropiado. Fue la jugada que, en la previa del súper martes de Lebacs, terminó de desinflar las expectativas sobre los títulos y sobre la divisa estadounidense. En la jornada, antes del cierre, el dólar había bajado un peso en relación al inicio del lunes.

 

Reidel, ex Morgan y hoy mano derecha de Sturzenegger. Celebrando el 8-0 de River a Wilsterman, en el Monumental. 

 

El JP Morgan, creador del Índice de Riesgo País que inquietó e inquieta a los países, tiene en el Gobierno otro miembro clave que pide pista en las altas esferas. En las últimas horas, volvieron las operaciones mediáticas en torno a las posibilidades de Vladimir Werning, ex director ejecutivo de Morgan LATAM, para acceder a un ministerio clave. Fanático de La Renga, Werning llegó a Cambiemos como asesor de otro ex Morgan, el ex ministro Alfonso Prat Gay. Cuando el golden boy dejó el Gobierno, Werning fue a parar a la fila de asesores del jefe de Gabinete, Marcos Peña, en la Casa Rosada.

El hombre en cuestión, que solía tener buen vínculo con el ex presidente Néstor Kirchner en los años dorados del kirchnerismo, suena fuerte para jugar en el Ministerio de Hacienda. No son pocos los que en el gabinete creen que la crisis debe soltar algún lastre y que el fusible de más baja conflictividad es el actual titular de Economía, Nicolás Dujovne. Sin ir más lejos, ya hubo un intento de posicionar a Werning, cuando se mencionó que Carlos Melconian, una viuda de Peña, podría ocupar el cargo de Sturzenegger. Nunca había sonado el nombre de “Melco”, que fue en realidad una pantalla para instalar al ex JP Morgan, que capitalizaría el descontento de gabinete con la conducción simbólica y formal de la política económica.