X
Fue al votarse la reducción de Ingresos Brutos a los créditos hipotecarios. Sarghini cuestionó el “manejo de prioridades” del Gobierno. Pide que se use “la misma vara” en este tipo de iniciativas.
Redacción 18/05/2017 08:30 PM

Con el plan “Bajemos los precios” como bandera de campaña para romper la polarización entre Cambiemos y el kirchnerismo, el Frente Renovador llevó a la Legislatura bonaerense su reclamo para que sea considerada a futuro en el recinto la iniciativa presentada el mes pasado por Sergio Massa y Margarita Stolbizer tendiente a eliminar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en los principales productos de la canasta alimentaria, con el fin de bajar cerca del 20% de los precios y que, en la terreno bonaerense, tiene su correlato con la propuesta de reducción de la carga impositiva a los alimentos y baja de tasas municipales.

Durante el debate donde se transformó en ley el proyecto que baja el impuesto de Ingresos Brutos a la cuota de los créditos hipotecarios de un 8 a un 1,5% (iniciativa del oficialismo), el diputado Jorge Sarghini pidió que se use “la misma vara” para abordar iniciativas de la oposición que abordan reducciones impositivas, como la propuesta del FR y el GEN.

COSTO FISCAL. “Cuando el Gobierno nacional y provincial hace propuestas de reducción de impuestos, podría remontarme a la reducción de las retenciones mineras, no habla de costo fiscal, no es un problema, cuando sectores de la oposición hacemos propuestas que tienen costo fiscal, el costo fiscal es la excusa para no aprobarlos. ‘Dígannos de dónde va a salir la plata’, es la primera respuesta que recibimos del oficialismo”, arremetió el ex presidente de la Cámara baja bonaerense para hacer foco así en el cambio de posicionamiento del oficialismo, según la procedencia de la iniciativa.  

En este punto, marcó: “Nada se ha dicho del costo fiscal de este proyecto (reducción de Ingresos Brutos al crédito hipotecario) y a mí no me asusta, aunque esté favoreciendo a aquellos sectores con los que no compartimos la prioridad”. Enseguida, filtró en el recinto el proyecto de cabecera de su espacio: “Hemos ingresado hace pocas semanas un proyecto para reducir ingresos brutos a los alimentos. Si se usa la misma vara, lo recepcionaríamos de muy buena manera si empieza a discutirlo, no por el costo fiscal, sino por la justicia de la medida, teniendo en cuenta además que una propuesta como esta está dirigida no al tercio más rico, sino al más pobre”.

“Nosotros quisiéramos que el proyecto originado en nuestro bloque sea mirado”, insistió Sarghini para añadir: “No quisiera que (el proyecto) sea filtrado con un criterio político que me da la sensación que en los últimos tiempos hay una suerte de flexibilidad selectiva, según sea el origen de los proyectos”.

“Veríamos con muy buenos ojos que la próxima reducción impositiva que se esté discutiendo en este Cuerpo esté vinculada a la tremenda carga que tienen los alimentos”, disparó para cerrar.

MANEJO DE PRIORIDADES. Previamente, y sobre el proyecto transformado en ley relativo a la reducción de Ingresos Brutos a las cuotas de créditos Sarghini hizo foco crítico en el “manejo de prioridades” del Gobierno “hacia dónde está orientada la política de préstamos hipotecarios”.

Así, marcó: “El 25,4% de nuestros habitantes de la provincia tienen problemas de déficit habitacional, uno de cada cuatro. Si analizamos detenidamente este préstamo hipotecario anunciado por el Gobierno nacional, solamente está dirigido a un tercio de los trabajadores formales de la Argentina, y obviamente al tercio de ingresos más elevados”.

De esta manera, al detallar que “un 50% de los trabajadores formales cobra neto 10 mil pesos por mes” y que “un tercio de la Población Económicamente Activa es informal, por lo tanto no es sujeto a crédito”, Sarghini puntualizó: “Si vemos entonces que (el proyecto sancionado en ley) sólo comprende a aquellos trabajadores que están por encima de ese nivel de 10 mil pesos y deja afuera todo el sector informal, tenemos que dejar en claro que es una política de créditos hipotecarios dirigido al tercio más rico de los trabajadores”.

El FR filtró el reclamo para que se trate su proyecto de cabecera

Fue al votarse la reducción de Ingresos Brutos a los créditos hipotecarios. Sarghini cuestionó el “manejo de prioridades” del Gobierno. Pide que se use “la misma vara” en este tipo de iniciativas.

Con el plan “Bajemos los precios” como bandera de campaña para romper la polarización entre Cambiemos y el kirchnerismo, el Frente Renovador llevó a la Legislatura bonaerense su reclamo para que sea considerada a futuro en el recinto la iniciativa presentada el mes pasado por Sergio Massa y Margarita Stolbizer tendiente a eliminar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en los principales productos de la canasta alimentaria, con el fin de bajar cerca del 20% de los precios y que, en la terreno bonaerense, tiene su correlato con la propuesta de reducción de la carga impositiva a los alimentos y baja de tasas municipales.

Durante el debate donde se transformó en ley el proyecto que baja el impuesto de Ingresos Brutos a la cuota de los créditos hipotecarios de un 8 a un 1,5% (iniciativa del oficialismo), el diputado Jorge Sarghini pidió que se use “la misma vara” para abordar iniciativas de la oposición que abordan reducciones impositivas, como la propuesta del FR y el GEN.

COSTO FISCAL. “Cuando el Gobierno nacional y provincial hace propuestas de reducción de impuestos, podría remontarme a la reducción de las retenciones mineras, no habla de costo fiscal, no es un problema, cuando sectores de la oposición hacemos propuestas que tienen costo fiscal, el costo fiscal es la excusa para no aprobarlos. ‘Dígannos de dónde va a salir la plata’, es la primera respuesta que recibimos del oficialismo”, arremetió el ex presidente de la Cámara baja bonaerense para hacer foco así en el cambio de posicionamiento del oficialismo, según la procedencia de la iniciativa.  

En este punto, marcó: “Nada se ha dicho del costo fiscal de este proyecto (reducción de Ingresos Brutos al crédito hipotecario) y a mí no me asusta, aunque esté favoreciendo a aquellos sectores con los que no compartimos la prioridad”. Enseguida, filtró en el recinto el proyecto de cabecera de su espacio: “Hemos ingresado hace pocas semanas un proyecto para reducir ingresos brutos a los alimentos. Si se usa la misma vara, lo recepcionaríamos de muy buena manera si empieza a discutirlo, no por el costo fiscal, sino por la justicia de la medida, teniendo en cuenta además que una propuesta como esta está dirigida no al tercio más rico, sino al más pobre”.

“Nosotros quisiéramos que el proyecto originado en nuestro bloque sea mirado”, insistió Sarghini para añadir: “No quisiera que (el proyecto) sea filtrado con un criterio político que me da la sensación que en los últimos tiempos hay una suerte de flexibilidad selectiva, según sea el origen de los proyectos”.

“Veríamos con muy buenos ojos que la próxima reducción impositiva que se esté discutiendo en este Cuerpo esté vinculada a la tremenda carga que tienen los alimentos”, disparó para cerrar.

MANEJO DE PRIORIDADES. Previamente, y sobre el proyecto transformado en ley relativo a la reducción de Ingresos Brutos a las cuotas de créditos Sarghini hizo foco crítico en el “manejo de prioridades” del Gobierno “hacia dónde está orientada la política de préstamos hipotecarios”.

Así, marcó: “El 25,4% de nuestros habitantes de la provincia tienen problemas de déficit habitacional, uno de cada cuatro. Si analizamos detenidamente este préstamo hipotecario anunciado por el Gobierno nacional, solamente está dirigido a un tercio de los trabajadores formales de la Argentina, y obviamente al tercio de ingresos más elevados”.

De esta manera, al detallar que “un 50% de los trabajadores formales cobra neto 10 mil pesos por mes” y que “un tercio de la Población Económicamente Activa es informal, por lo tanto no es sujeto a crédito”, Sarghini puntualizó: “Si vemos entonces que (el proyecto sancionado en ley) sólo comprende a aquellos trabajadores que están por encima de ese nivel de 10 mil pesos y deja afuera todo el sector informal, tenemos que dejar en claro que es una política de créditos hipotecarios dirigido al tercio más rico de los trabajadores”.