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El CEO de la compañía, Sebastián Miranda, pidió “aggiornar” la normativa a las nuevas necesidades. La interna con los boticarios y laboratorios nacionales en terreno bonaerense.
Por 02/11/2017 15:47

A la espera de que la Corte Suprema resuelva si habilita a la firma a desembarcar en territorio bonaerense, Farmacity salió por primera vez a hablar del tema en público. Con una posición clara a favor de llevar el negocio a la provincia de Buenos Aires, el CEO de la compañía, Sebastián Miranda, explicó que “hubo regulaciones que en un momento intentaron limitar el modelo de negocios. Pero están más relacionadas a otro esquema sanitario y de farmacias”. Y agregó que “en este nuevo entorno hay que aggiornarse para atender las nuevas necesidades”. Las declaraciones surgieron en medio de la celebración de los 20 años de la compañía en Argentina, evento en el que Miranda estuvo acompañado por Alejandro Gorodisch. Este último es quien llegó a la firma cuando el ahora vice jefe de Gabinete, Mario Quintana, salió en parte de sus negocios para dedicarse a la política.

Cabe recordar que en provincia una ley prohíbe que las sociedades anónimas se constituyan como farmacias. Además, el Colegio de Farmacéuticos define dónde se pueden instalar locales, incluso para los casos de aquellos boticarios recibidos que quieren tener su propio negocio. Esta prohibición generó un conflicto de fondo con un fuerte rechazo del Colegio y apoyo de un grupo de legisladores contra Farmacity. A la par, en 2012, la firma del fondo Pegasus (que creó Quintana) presentó la primera demanda para ir contra la normativa. Dicha documentación, incluso, cuenta con la firma de Quintana y es uno de los textos que están en manos del Tribunal Supremo.

En este contexto es que la firma empieza a mostrar su rostro público en el marco de la disputa. “Buenos Aires tiene el peor ratio de farmacias por habitante”, explicó Miranda. Y agregó que “un problema similar tenemos en Santa Fe”. Son esas dos las provincias donde aún no pudieron quebrar el cerco legal. Recientemente instalaron su primer local en La Pampa y ya prometen un plan de inversiones a nivel país de aquí a cinco años: incluye la apertura de 200 locales, con más de $3000 millones de facturación y la creación de 5000 puestos de trabajo de calidad. Actualmente, Farmacity, según sus propios números, cuenta con cerca de 600 farmacéuticos profesionales.

Consultados respecto a si su ingreso no depreda el mercado bonaerense, diferentes fuentes lo niegan, citando el caso de Capital Federal, distrito en el que aseguran no se perdieron locales con el desembarco.

Esta decisión de salir a pelear por el negocio en la Provincia, tiene algunas aristas: la primera, entienden que si no se logra en el contexto actual del Gobierno, será después más complejo. Lo segundo pero eje del conflicto, la descarnada pelea que se juega entre la empresa, los farmacéuticos y un actor de tanto peso como Farmacity: los laboratorios nacionales nucleados en la cámara CILFA.

Farma y los productores de remedios se disputan, básicamente, el negocio de la distribución y el de la puesta del precio de los productos. Si Farmacity entrara en Provincia, tendría una capacidad de negociación importante con laboratorios, una especie de esquema similar al de un gran supermercado y un productor de alimentos de envergadura. Hoy, los laboratorios tienen desde la producción hasta la ventanilla, y no quieren resignar margen. Y Farmacity apunta a comerle una porción sustanciosa de un negocio millonario que tiene una renta superior al 30% en el producto final.

Hace unas semanas, el Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires realizó un abrazo simbólico al edificio de la Corte Suprema de Justicia, en coincidencia con el día del farmacéutico. Se manifestaron en contra de la instalación de la cadena empresarial Farmacity y cruzaron directamente al vicejefe de Gabinete de la Nación y, a la par, dueño de Farmacity, Mario Quintana por querer "hacer una ley a su medida". 

Asimismo, la titular de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), María Isabel Reinoso, confirmó en sede judicial la denuncia contra el secretario de Políticas, Regulación e Institutos del Ministerio de Salud, Raúl Alejandro Luis Ramos, a quien acusan de proteger a la cadena Farmacity.

Farmacity sube la apuesta para entrar en la provincia de Buenos Aires

El CEO de la compañía, Sebastián Miranda, pidió “aggiornar” la normativa a las nuevas necesidades. La interna con los boticarios y laboratorios nacionales en terreno bonaerense.

A la espera de que la Corte Suprema resuelva si habilita a la firma a desembarcar en territorio bonaerense, Farmacity salió por primera vez a hablar del tema en público. Con una posición clara a favor de llevar el negocio a la provincia de Buenos Aires, el CEO de la compañía, Sebastián Miranda, explicó que “hubo regulaciones que en un momento intentaron limitar el modelo de negocios. Pero están más relacionadas a otro esquema sanitario y de farmacias”. Y agregó que “en este nuevo entorno hay que aggiornarse para atender las nuevas necesidades”. Las declaraciones surgieron en medio de la celebración de los 20 años de la compañía en Argentina, evento en el que Miranda estuvo acompañado por Alejandro Gorodisch. Este último es quien llegó a la firma cuando el ahora vice jefe de Gabinete, Mario Quintana, salió en parte de sus negocios para dedicarse a la política.

Cabe recordar que en provincia una ley prohíbe que las sociedades anónimas se constituyan como farmacias. Además, el Colegio de Farmacéuticos define dónde se pueden instalar locales, incluso para los casos de aquellos boticarios recibidos que quieren tener su propio negocio. Esta prohibición generó un conflicto de fondo con un fuerte rechazo del Colegio y apoyo de un grupo de legisladores contra Farmacity. A la par, en 2012, la firma del fondo Pegasus (que creó Quintana) presentó la primera demanda para ir contra la normativa. Dicha documentación, incluso, cuenta con la firma de Quintana y es uno de los textos que están en manos del Tribunal Supremo.

En este contexto es que la firma empieza a mostrar su rostro público en el marco de la disputa. “Buenos Aires tiene el peor ratio de farmacias por habitante”, explicó Miranda. Y agregó que “un problema similar tenemos en Santa Fe”. Son esas dos las provincias donde aún no pudieron quebrar el cerco legal. Recientemente instalaron su primer local en La Pampa y ya prometen un plan de inversiones a nivel país de aquí a cinco años: incluye la apertura de 200 locales, con más de $3000 millones de facturación y la creación de 5000 puestos de trabajo de calidad. Actualmente, Farmacity, según sus propios números, cuenta con cerca de 600 farmacéuticos profesionales.

Consultados respecto a si su ingreso no depreda el mercado bonaerense, diferentes fuentes lo niegan, citando el caso de Capital Federal, distrito en el que aseguran no se perdieron locales con el desembarco.

Esta decisión de salir a pelear por el negocio en la Provincia, tiene algunas aristas: la primera, entienden que si no se logra en el contexto actual del Gobierno, será después más complejo. Lo segundo pero eje del conflicto, la descarnada pelea que se juega entre la empresa, los farmacéuticos y un actor de tanto peso como Farmacity: los laboratorios nacionales nucleados en la cámara CILFA.

Farma y los productores de remedios se disputan, básicamente, el negocio de la distribución y el de la puesta del precio de los productos. Si Farmacity entrara en Provincia, tendría una capacidad de negociación importante con laboratorios, una especie de esquema similar al de un gran supermercado y un productor de alimentos de envergadura. Hoy, los laboratorios tienen desde la producción hasta la ventanilla, y no quieren resignar margen. Y Farmacity apunta a comerle una porción sustanciosa de un negocio millonario que tiene una renta superior al 30% en el producto final.

Hace unas semanas, el Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires realizó un abrazo simbólico al edificio de la Corte Suprema de Justicia, en coincidencia con el día del farmacéutico. Se manifestaron en contra de la instalación de la cadena empresarial Farmacity y cruzaron directamente al vicejefe de Gabinete de la Nación y, a la par, dueño de Farmacity, Mario Quintana por querer "hacer una ley a su medida". 

Asimismo, la titular de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), María Isabel Reinoso, confirmó en sede judicial la denuncia contra el secretario de Políticas, Regulación e Institutos del Ministerio de Salud, Raúl Alejandro Luis Ramos, a quien acusan de proteger a la cadena Farmacity.