Uruguay: el frenteamplista Orsi vence al oficialista Delgado, pero va a un ballotage muy chivo
Superaba el 43%, contra 27% del candidato de Lacalle Pou y 16% del colorado Andrés Ojeda. La suma de las derechas y una segunda vuelta de bandera verde.
El candidato del Frente Amplio, Yamandú Orsi, al votar este domingo.
El candidato del Frente Amplio, Yamandú Orsi, se impuso este domingo en las elecciones presidenciales de Uruguay, aunque deberá ir a un ballotage muy complejo el 24 de noviembre, cuando enfrentará al postulante del oficialista Partido Nacional (Blanco), Álvaro Delgado, que se ubicó segundo.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
Al cierre de esta nota, con el 89,13% de los votos escrutados, Orsi cosechaba el 43,38% de los votos, contra el 27,20% de Delgado y 16,21% de Andrés Ojeda. La suma de las dos opciones de derecha anticipa una definición de bandera verde en el segundo turno.
En esta elección estuvieron habilitadas para votar 2,765 millones de personas, un padrón reducido para los términos argentinos que, dado lo ajustado de las encuestas, le da importancia al alrededor de 1% de "voto Buquebús" que podía llegar ad hoc desde la Argentina, históricamente más favorable al FA, pero probablemente hoy más diverso dado el clima político imperante en nuestro país y en la región.
Se elegía al presidente que gobernará por los próximos cinco años –en el país vecino no hay reelección inmediata– y la totalidad de la Cámara de Diputados –99 miembros– y del Senado –30–.
Quién es quién en las elecciones de Uruguay
Orsi tiene 57 años, es profesor de Historia y fue intendente del Departamento de Canelones. Milita en el Movimiento de Participación Popular (MPP, ex-Tupamaros) y, como tal, recoge el respaldo activo de Pepe Mujica.
Orsi se define como un hombre "de izquierda", pero plantea que esta corriente debe ser "moderna" y dialoguista, es decir moderada. Causó una polémica dentro del FA al señalar que el chavismo es hoy "una dictadura" y, fuera de él, con la definición de que "en el mundo debe haber pocas cosas tan parecidas como un argentino y un uruguayo (…). Los uruguayos somos argentinos sin la intensidad". La derecha se indignó.
Delgado, en tanto, es el delfín de Lacalle Pou, en cuyo gobierno fue secretario –ministro– de Presidencia. "Reelegí un buen gobierno" fue su eslogan.
Tiene 55 años, es veterinario e hizo carrera como diputado y senador. Es el postulante de la continuidad, lo que no lo privó de dar un paso más a la derecha y, en una actividad que hizo de este lado del charco, aludir a una afinidad programática con Javier Milei.
Consultado sobre la eterna aspiración uruguaya de abrir más el Mercosur, rompiéndolo como unión aduanera y reconvirtiéndolo en una simple zona de libre comercio entre muchas otras, dijo que "la idea (la) compartimos con el Gobierno argentino, particularmente con la decisión del presidente Milei, a quien mucho agradecemos, porque me parece que vamos en la misma sintonía", aseguró.
Sin embargo, el más filomileísta es el colorado Ojeda, un abogado de 40 años que, pese a ser un político en toda la regla, se ampara en su falta de recorrido para presentarse como algo parecido a un outsider, representante de una "nueva política". En la segunda vuelta, sus votos, que irán al bolso de Delgado, podrían definir la elección a favor de la derecha oficialista.
Embed - Andrés Ojeda. El Nuevo Presidente
Igual que Delgado campeón del libre comercio, pone el foco en la seguridad en clave de mano dura y, si bien señala la existencia de "puntos en común" con el presidente argentino, difiere al defender la idea de que el Estado debe estar "cerca de los que menos tienen".
Es, en definitiva, un conservador más bien tradicional, aunque se perfuma como la ultraderecha argentina en el uso de las redes sociales, en cierto desprecio por la política territorial tradicional, en su forma de comunicar y en la manera poco ortodoxa en la que elige mostrarse, por ejemplo, haciendo musculación.