Maximiliano Pullaro y el Círculo Rojo del sur de Santa Fe, centralmente la Bolsa de Comercio de Rosario y la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA), desplegaron un juego de pinzas sobre la administración del presidente Javier Milei para que avale un crédito multimillonario de la Corporación Andina de Fomento (CAF) para financiar obras en los accesos a los puertos agroexportadores.
No es ninguna novedad la importancia crucial del nodo portuario del sur santafesino, no solamente para la provincia sino también para el país. Desde allí sale al mundo el 80% de cereales, oleaginosas y derivados que se producen en la Argentina. Es el segundo polo agroexportador del mundo.
Ese aspecto decisivo, vinculado al ingreso de los dólares que el país necesita como oxígeno, no tuvo aún su correlato en términos de infraestructura logística. Las rutas y accesos a los puertos, que reciben en cada cosecha un aluvión de camiones, sufren un crónico mal estado, agravado en el último tiempo por la política del Gobierno de obra pública cero.
En ese contexto, y en medio de innumerables tires y aflojes entre la Casa Gris y la Nación, el gobierno de Pullaro consiguió en marzo de 2025 que la CAF le apruebe un crédito de 150 millones de dólares para financiar obras en las vías de comunicación hacia los 30 puertos del sur santafesino.
Claro que, para acceder efectivamente a esos fondos, el contrato entre el organismo multilateral y Santa Fe necesitaba la garantía del Estado argentino. Ese proceso, como también se vio en el caso del financiamiento para los Juegos Odesur, tuvo sus bemoles.
El OK de Toto Caputo
Como ya se dijo, la aprobación de la CAF del crédito por 150 millones de dólares para financiar obras de acceso a los puertos santafesinos se produjo en marzo de 2025. Hace más de un año.
En el transcurso de este tiempo, el gobierno santafesino llevó adelante una suerte de road show de su proyecto para la zona con entidades agroexportadoras, transportistas, la propia Bolsa de Comercio y otros sectores con intereses en el tema. La última reunión fue la semana pasada.
En este contexto, a principios de abril, el ministro de Economía, Luis Toto Caputo, llegó a Rosario para disertar ante la crema del agro en el auditorio de la Bolsa de Comercio. En su charla, el funcionario mileísta aseguró: “Le estamos dando rutas a las provincias que hoy tienen presupuestos que nosotros no. En el caso de Santa Fe le estamos dando la A012 y estamos negociando financiamientos con la CAF para más proyectos”.
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Toto Caputo se permitió un exabrupto contra quienes promueven una devaluación
Parecía que, finalmente, la espera había llegado a su fin, pero no fue así. Tuvieron que pasar casi dos meses más para que el Presidente le pusiera la firma al decreto.
Doble presión de Maximiliano Pullaro y el Círculo Rojo
¿Qué es lo que pasó para que esta vez sí el Gobierno concretara la garantía? “Ya la Bolsa de Comercio de Rosario y CIARA lo habían apretado a Caputo. Y en su última visita en la Bolsa de Rosario él había dicho que lo iban a sacar", explicó a Letra P una fuente del gobierno santafesino. "Solamente nos quedó hacer la presión para que no lo dejen pagando a Toto”, amplió.
Ese “apriete” al que la fuente hace referencia no se quedó exclusivamente en la conversación privada entre dirigentes empresarios y el ministro de Milei. Un mes después del anuncio del titular de Economía, la Bolsa emitió un comunicado al respecto. Con modos diplomáticos, eso sí.
La demora en la firma del aval, creen en la Casa Gris, obedecía a una razón casi inercial: “Parecía que se lo estaban frenando, supongo que por la intención de tenernos el expediente avanzando de a poquito y siempre a pedido nuestro, y no se daban cuenta de que Caputo ya lo había prometido públicamente”.
La faena la completó el propio Pullaro en comunicación con el ministro del Interior, Diego Santilli, habitual interlocutor con los gobernadores. El juego de pinzas resultó exitoso.