Rolando Figueroa pavimenta el camino para proyectar su gestión en Neuquén. Lo hace a caballo de un plan de obras que pone el foco en la producción y el desarrollo del turismo, a la vez que tiene a las empresas, los gremios y a los intendentes como socios estratégicos.
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El Plan Vial de Neuquén tiene como novedad el traspaso para la ejecución de obras y mantenimiento para los tramos correspondientes a la Ruta Nacional 22 y a la Ruta Nacional 242, dos caminos estratégicos para la Patagonia. Pero no termina ahí. "Vamos a cambiar el mapa de Neuquén", anticipan en las filas de La Neuquinidad y proyectan la construcción de más de 800 kilómetros de nuevas rutas hacia 2030.
En el mediodía del martes, el plan completo fue el tema principal de la reunión que el gobernador mantuvo con todos los jefes comunales de la provincia, reunidos en el Club Alemán de la capital en el marco de las reuniones que sirven para afianzar el acuerdo de gobernanza que Figueroa trabó con los municipios apenas asumió su gestión.
El plan en Neuquén
El traspaso de las rutas a la administración provincial venía siendo uno de los principales reclamos de la gestión Figueroa desde el momento en que Javier Milei decidió que su gobierno abandonaba la obra pública en el país.
EN AGOSTO TERMINAMOS LOS PRIMEROS 20 KM DE LA RUTA 7
En agosto finalizamos los primeros 20 km y ya adjudicamos otros 35 que vamos a firmar en los próximos días. Este es un cambio concreto: una traza en diagonal que acorta en 100 km el tránsito por pavimento hacia el Alto… pic.twitter.com/EQ63jyK3I9
Como oportunamente adelantó Letra P, el gobierno nacional hizo efectivo el traslado el 16 de abril, a través de un decreto que, además, habilita el movimiento hacia otras ocho provincias. En concreto se trata de un tramo que une el límite con Río Negro y la localidad de Arroyito y otro que abarca llega hasta el paso internacional Pino Hachado, central para la conectividad con Chile.
Según explica el propio gobernador, las obras son posibles gracias a la estrategia administrativa que permitió reducir la deuda provincial, que representaba el 83% de los ingresos en 2023 y ahora insume apenas el 20%. A partir de eso, la provincia accedió a créditos internacionales que se proyectan pagar en 2030, cuando Vaca Muerta llegué al punto máximo de su producción.
Créditos con años de gracia y tasas bajas fue la decisión estratégica, según resumen en el gobierno neuquino, que también trabó un nuevo acuerdo con los grandes actores de la producción energética para que las empresas financien parte de las obras a partir de un plan que les permitirá recuperar lo invertido a través del cobro de peajes y también mediante el adelanto de regalías a 2030.
Las rutas de la gestión de Rolando Figueroa
La gestión provincial entiende que para garantizar el desarrollo de las industrias en Neuquén resulta primordial dotar a la provincia de la infraestructura necesaria. El plan excede al boom Vaca Muerta y también pone el ojos en otras áreas estratégicas como el turismo y en la pata social de la obra pública.
A comienzos de abril, la provincia ya tomó el control sobre obras rutas que suman un total de 1.216 kilómentros. Pavimentó 56 kilómetros, tiene obras en ejecución por otros 403 y proyecta licitar otros 435.
Además, las obras de repavimentación están terminadas en 141 kilómetros y se ejecutan en otros 104. La administración provincial proyecta licitar obras de repavimentación en otros 69 kilómetros. En la gestión ensanchan el pecho y recuerdan que cuando llegaron a la Casa de Gobierno, en la provincia había apenas 1.100 kilómentros de rutas pavimentadas en todo el territorio.