La reforma electoral de Santa Fe que impulsa el gobierno de Maximiliano Pullaro continúa sumando actores y posicionamientos, aunque no todos participan de la discusión en igualdad de condiciones. La Libertad Avanza sigue el debate desde afuera, ya que no cuenta con representación en la Legislatura, mientras reclama ser convocada a la mesa política donde se cocina el futuro sistema electoral.
En el universo libertario, en cambio, prevalece la cautela y la sensación de que la discusión avanza sin su participación.
Reforma electoral: el reclamo de La Libertad Avanza
Referentes de LLA fueron consultados por Letra P para conocer la posición partidaria, aunque admiten que el foco político hoy está puesto principalmente en la reforma electoral que impulsa a nivel nacional la Casa Rosada y no en la discusión santafesina.
De todas maneras, consideran que deberían ser parte de las conversaciones. "Somos uno de los espacios políticos de Santa Fe y hasta ahora no nos han convocado", resumió un dirigente consultado por este medio.
Esa ausencia institucional deja al partido sin incidencia directa sobre un proyecto que modificará las reglas de juego de las próximas elecciones provinciales.
Aun sin una postura unificada sobre puntos centrales como la cantidad de boletas o los pisos electorales, en LLA muestran preocupación por las exigencias respecto del umbral de votos para acceder al reparto de bancas.
El proyecto impulsado por la UCR propone elevar las exigencias para acceder tanto a las generales como a la distribución de escaños, un punto que genera reparos libertarios, porque advierten nuevas barreras de acceso a la Legislatura para distintas fuerzas políticas.
El radicalismo, por ejemplo, propone un piso electoral del 5% del padrón.
PASO y piso electoral, los puntos que generan diferencias
Otro de los temas que inevitablemente aparece en el debate es el futuro de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. El posicionamiento de La Libertad Avanza, que impulsó la eliminación de las PASO a nivel federal, hace presumir que esa misma mirada podría trasladarse a Santa Fe, aunque en los proyectos presentados por otras fuerzas ninguno incorpora esa alternativa.
La ausencia de representación legislativa explica la cautela del team libertario. Aunque la diputada Beatriz Brower representó a LLA como convencional constituyente y es la madre de la legisladora nacional mileísta Rocío Bonacci, tiene su bloque propio -Unite- junto a Omar Paredes y Edgardo Porfiri.
Los tres llegaron a la Legislatura provincial de la mano de Amalia Granata, terminaron rompiendo con ella y hasta en algunos proyectos mostraron cercanía con el gobierno de Maximiliano Pullaro.
Brower planteó en el pasado la idea de terminar con las PASO en Santa Fe, pero esa idea no se concretó en un proyecto.
Sin bancas propias ni participación institucional como partido en las mesas de redacción, en el espacio mileísta evitan fijar posiciones definitivas sobre una reforma cuyo texto aún está en elaboración. Insisten, sin embargo, en ser convocados a la mesa de discusión.
En el partido entienden que, por su volumen electoral y por ser parte del oficialismo nacional, deberían tener voz en una reforma que impactará en la competencia política santafesina.
El Partido Libertario rechaza el piso del pullarismo
Una situación distinta atraviesa el Partido Libertario, que integra el bloque Somos Vida que conduce Granata y sí cuenta con representación legislativa.
Según pudo saber Letra P, esa fuerza decidió no presentar un proyecto propio y acompañar el debate de las iniciativas que ya circulan en la cámara baja. Sin embargo, eso no implica conformidad con los cambios que impulsa el oficialismo.
La principal objeción apunta al piso electoral del 5% del padrón que propone el radicalismo. Para el Partido Libertario, ese criterio distorsiona la representación y debería calcularse sobre los votos efectivamente emitidos y no sobre el padrón, "para reflejar la realidad del electorado", sostienen.
Silvia Malfesi, del Partido Libertario, aliada de Amalia Granata en la Legislatura.
Rechazan también la posibilidad de reducir la cantidad de boletas. "Puede generar confusión. El sistema que hoy tiene Santa Fe es muy ponderado", afirman, aunque reconocen limitaciones políticas para incidir en la negociación.
La percepción interna es que la discusión está concentrada entre el oficialismo y los bloques mayoritarios. "No creo que sea una reforma feliz y, por el momento, no nos convocaron a ninguna reunión", sintetiza una fuente del Partido Libertario.
Mientras Unidos afina los detalles de la reforma, el universo libertario aparece dividido: unos observan desde afuera por falta de representación y otros, con presencia legislativa, asumen tener un margen escaso para torcer el rumbo de una negociación que avanza lejos de su alcance.