Pese a que en los más de diez kilómetros de procesión hacia Villa Domínico, en Avellaneda, se mezclaron la adoración y los cánticos de los fanáticos del Indio Solari con consignas antimileístas, el Gobierno niega que anide allí un germen político electoral que ponga en crisis la gestión de Javier Milei.
La conclusión que esgrimen en los dos sectores del oficialismo, representados por la secretaria general Karina Milei y el asesor presidencial Santiago Caputo, fue exactamente la misma: las consignas contra el hambre, el ajuste y la represión por parte de La Libertad Avanza, que la leyenda del rock se encargó de explicitar a través de posteos públicos y canciones, no se traducirán en el plano electoral en 2027.
“No vemos nada nuevo. Se manifestó el antimileísmo del votante peruca más rancio, pero nada más”, dijo a Letra P una fuente con acceso regular a la Quinta de Olivos. No hay en este sector una preocupación sobre la posibilidad de que ese temor y malestar con la figura del jefe de Estado se traslade masivamente a las urnas el año próximo, cuando el Presidente buscará la reelección.
Otra voz de primera línea de Balcarce 50 hizo ante este medio la siguiente interpretación del fenómeno: “Todos sabíamos de la posición política del Indio. Un poco de eso se manifestó ayer y está muy bien que así sea, pero en el fondo no hay un germen político contra el gobierno. El Indio, por haber venido de abajo y haber llegado adonde llegó con esfuerzo y sacrificio, en el fondo siempre fue un libertario antisistema. Es hoy un ejemplo para los jóvenes”.
El gobierno de Javier Milei destacó la organización del funeral
Para la administración libertaria, el funeral fue tan masivo como bien estructurado, donde la organización, la logística y la seguridad a cargo de la gestión de Axel Kicillof, la agrupación La Cámpora que lidera Máximo Kirchner y la Municipalidad de Avellaneda, comandada por Jorge Ferraresi, salieron tal cual lo previsto.
“Se vio realmente todo muy bien y en paz”, resumió ante Letra P una fuente con despacho en la Casa Rosada. Lecturas positivas similares se repitieron en otras dependencias oficialistas respecto a la multitudinaria movilización para despedir a la ídolo más convocante del rock argentino. Se calcula que entre el sábado por la mañana y este lunes por la madrugada más de medio millón de personas pasaron frente al féretro ubicado en el Polideportivo Gatica, al sur del conurbano bonaerense. Algunas fuentes estiman que un número similar de personas se movilizó por las calles de Avellaneda.
Dos fanáticos salen del predio Gatica, donde yace el féretro del Indio Solari.
Fuentes oficiales le dijeron a este medio que luego de haber descartado la Casa Rosada y el Congreso como lugares para realizar el funeral, pusieron a disposición Tecnópolis, un predio enorme anclado en Vicente López, pero que administra la Nación. “Allegados a la familia nos contestaron muy amablemente que lo iban a hacer en la provincia de Buenos Aires y así fue”, comentaron.
Aun así, según trascendió, el deseo original de la familia Solari era realizar el velorio en la explanada de la sede administrativa nacional, sobre la avenida Rivadavia, a tan sólo unos metros de la Plaza de Mayo, donde el día anterior se habían autoconvocado miles de fanáticos, como sucedió en cientos de ciudades del país. Fue una convocatoria espontánea y vía redes sociales y grupos de Whatsapp de los fanáticos, una especia de “boca en boca” versión 2026, como durante décadas se difundieron los recitales de Los Redondos y de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, para lo que Solari siempre prescindió de la publicidad.
Las razones esgrimidas del oficialismo para no hacerlo en la Casa Rosada y el Congreso
El viernes poco después del mediodía, horas después de que se conociera la noticia del fallecimiento del ícono popular, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, le envió una carta al secretario de Seguridad de la Nación, Martín Ferlauto, y otra a las autoridades encargadas de la seguridad del Congreso, a cargo de la Policía Federal, para saber si estaban dadas las condiciones para realizar la ceremonia religiosa en alguno de los salones del poder legislativo.
La Secretaría General de la Presidencia, con la hermana del jefe de Estado a la cabeza, también hizo lo mismo con el Ministerio de Seguridad, pese a que en este otro sector no había demasiadas intenciones de abrir las puertas de la Casa Rosada. Pesaban razones políticas e ideológicas.
“No resulta la alternativa más conveniente. La decisión obedece a un análisis preliminar y prudente de aspectos vinculadas a la seguridad, la logística, el despliegue, la asistencia y la organización del evento, y al análisis de criterios objetivos de seguridad, protección civil y resguardo institucional, orientados a garantizar la integridad de las personas, la preservación de los bienes públicos y el normal funcionamiento de los poderes el Estado”, fue la respuesta oficial que recibió Menem, que incluyó la recomendación de trasladar el deseo de los familiares a otro territorio, según informaron fuentes oficiales a este medio. De ahí la propuesta de hacerlo en Tecnópolis.