A horas del lanzamiento de Fuerza Patria en Neuquén, Darío Martínez renunció a la presidencia local del Partido Justicialista (PJ) e inició una crisis que atenta contra la estabilidad de la alianza. De fondo, emerge la interna con Oscar Parrilli y el manejo de la lapicera para defender bancas en el Congreso.
Por medio de una carta, el legislador provincial y exfuncionario del gobierno de Alberto Fernández reflotó los peores momentos del kirchnerismo en la Patagonia, que sufre un retroceso notable en representatividad por el fracaso del Frente de Todos y por la fuga al armado del gobernador Rolando Figueroa. Esta salida enmaraña un poco más la perspectiva del frente, que todavía debe ratificarse el 7 de agosto e inscribir sus listas diez días después.
Los escaños de Parrilli y Silvia Sapag en el Senado, más el de Tanya Bertoldi en la Cámara de Diputados, son parte de lo que el peronismo arriesga y debe defender en las urnas, en un escenario hostil al kirchnerismo. Es la fuerza que más tiene para perder el próximo 26 de octubre.
Fuerza Patria en llamas
No deja de sorprender la estrategia que utilizó Martínez, un viejo conocedor de los tiempos en política. Su posición, que desató otra crisis, arrastra consigo una serie de hechos desafortunados en el PJ, que padece la sangría a La Neuquinidad y un escenario de enorme riesgo en octubre.
“He decidido renunciar a la presidencia del Partido Justicialista para no entorpecer el proceso de decisiones que se deben tomar para formalizar Fuerza Patria, a la que respaldaré como militante. Por lo mismo tampoco seré candidato a ningún cargo en esta elección nacional, ya que el mecanismo de selección no ha podido ser el que el órgano máximo de mi partido resolvió”, expresó en una carta abierta que desató la furia de viejos socios, que lo acobijaron sonrientes en el inicio de la semana.
El movimiento, tan inesperado como nocivo, revela la precariedad del esquema que supo acaparar protagonismo en las elecciones de medio término en las últimas dos décadas. Además de la ruptura de acuerdos, o el salto al gobierno neuquino de varias figuras panperonista, se le sumó el problema legal que puede desembocar en una intervención nacional y una pérdida de personería, que parece factible.
Un final accidentado
Lejos de alcanzar lugares de importancia en las listas, Martínez comenzó a dilapidar su mandato. Cuando argumentó una candidatura al Senado, empezó a desnudar los problemas legales partidarios en el distrito, que no se ajustó a lo que el Juzgado Electoral demandaba.
Parrilli, que termina su gestión de senador en diciembre, puso en autos a Cristina Fernández de Kirchner sobre los inconvenientes legales que apremian. La jefa del Instituto Patria accionó para resolver la encerrona jurídica, delegando al senador formoseño José Mayans la acción política que resolviera todos los inconvenientes, sumando a Wado de Pedro. Pero Martínez se excusó de participar, enviando a la senadora Sapag y al diputado nacional Pablo Todero, que cumple el rol de apoderado en Neuquén.
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El peronismo de Neuquén busca su destino. Darío Martínez se planta y rechaza un acuerdo con Rolando Figueroa.
Sin entendimiento, Martínez esperó hasta este martes por la tarde para renunciar y donar la bomba interna.
Una pelea legal
Los problemas surgieron por dos intimaciones de la jueza federal Carolina Pandolfi, que le exigió a Martínez un organigrama de internas partidarias. Las cartas salieron con fecha de febrero y mayo, antes del Congreso del PJ, realizado en Zapala.
Desde entonces, todo fue en picada. Tanto que hasta fue impugnado el Congreso que había posibilitado una dilación en la renovación de autoridades, prevista para los primeros meses del año.
La incertidumbre institucional del partido que fundó Juan Domingo Perón, es notable. Sin conducción legítima, entre las decisiones de Pandolfi, la figura de Martínez fue mellada y quedó empantanado en la burocracia electoral.
Con este sensible escenario, se aguarda por una movida primera quincena de agosto. Varios de los partidos que ingresaron a Fuerza Patria fueron tentados por Martínez. Todavía no hay definición, pero no se descarta alguna turbulencia de última hora con Libres del Sur de Jesús Escobar o el Partido Solidario, que adhiere a este flamante espacio.
En cuanto al PJ, la concejala de Cutral Co María Elena Paladino quedará al frente. Poco se espera de ella, hasta que se defina en la Cámara Nacional Electoral el destino final.