El gobernador Maximiliano Pullaro expondrá la experiencia de Santa Fe en el control de presos de alto frente a representantes de diez provincias en un seminario que coorganiza junto a la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) desde este miércoles y hasta el viernes.
La Casa Gris será anfitriona de un seminario nacional sobre gestión penitenciaria y crimen organizado. La actividad llega apenas días después de otro gesto que el gobierno provincial leyó como un respaldo internacional a su estrategia de seguridad: la decisión de Estados Unidos de retirar a Rosario de la categoría de destino riesgoso para sus ciudadanos.
Santa Fe quiere exportar su modelo penitenciario
El seminario reunirá durante tres jornadas a representantes de diez provincias, entre ellas Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Chaco, Catamarca, San Juan y Tierra del Fuego. Según pudo saber Letra P, ya hay unos 120 inscriptos, todos funcionarios y especialistas vinculados a los servicios penitenciarios, las áreas de seguridad, inteligencia criminal y persecución penal.
La apertura estará a cargo del subsecretario de Asuntos Penitenciarios de la Nación, Julián Curi; el ministro de Seguridad santafesino, Pablo Cococcioni; el experto en sistemas penitenciarios de UNODC, Gonzalo Escalante; y el fiscal regional de Rosario, Matías Merlo, una composición que refleja el espíritu del encuentro: combinar la experiencia provincial con el respaldo de organismos internacionales, Nación y el Ministerio Público de la Acusación.
Las dos primeras jornadas estarán dedicadas a seis paneles y mesas de trabajo prácticas entre los distintos servicios penitenciarios, fiscales e integrantes de áreas de inteligencia. Allí se abordarán estrategias para enfrentar el crimen organizado, mecanismos de control dentro de las cárceles y modelos de coordinación entre las distintas instituciones involucradas en la persecución penal.
En la Casa Gris sostienen que Santa Fe llega al encuentro con una experiencia difícil de encontrar en otras jurisdicciones. La provincia acumula once años de aplicación de un régimen específico para presos de alto perfil, mientras que el Servicio Penitenciario Federal comenzó a implementarlo recién hace dos años y medio. El resto de las provincias, afirman, todavía transita etapas mucho más incipientes.
El contraste aparece con claridad en los principales distritos. Buenos Aires, que administra el sistema penitenciario más grande del país, con alrededor de 63 mil internos, todavía no tiene reglamentado un régimen específico para presos de alto perfil. Existen medidas individuales de control, pero no pabellones ni establecimientos especialmente diseñados para ese universo. Córdoba está próxima a inaugurar su primera unidad, mientras que Mendoza y Salta avanzan en proyectos similares. Santa Fe, en tanto, aloja alrededor de 13 mil personas privadas de la libertad, apenas por encima de las 12.500 que tiene el Servicio Penitenciario Federal, mientras que Mendoza supera las 17 mil.
"El Infierno", la vidriera del modelo santafesino
El viernes llegará el momento más simbólico del encuentro. Las delegaciones recorrerán la cárcel para presos de alto perfil que la provincia construye en Piñero, conocida como "El Infierno", una obra que el gobierno considera la máxima expresión de su política penitenciaria y cuya inauguración continúa prevista para marzo del año próximo.
"El Infierno", la cárcel para presos de alto perfil en Piñero.
Aunque Córdoba y Mendoza ya habían recorrido previamente el establecimiento para interiorizarse sobre su funcionamiento, ésta será la primera visita institucional conjunta con representantes de diez provincias. El objetivo será mostrar tanto la infraestructura como la lógica de funcionamiento del establecimiento, pensado para impedir que los líderes de organizaciones criminales continúen operando desde prisión.
En el Ministerio de Seguridad remarcan, sin embargo, que el edificio es apenas una parte del modelo. Lo que Santa Fe pretende exportar son dos conceptos. El primero, la gestión específica de presos de alto perfil bajo un esquema de controles estrictos que, sostienen, no vulnera derechos constitucionales. El segundo, un método de trabajo articulado entre las fuerzas de seguridad, las áreas de inteligencia criminal y el Ministerio Público de la Acusación.
Ese esquema de coordinación permanente aparece como uno de los principales diferenciales que exhibe la gestión de Pullaro. También es el punto sobre el que el Ejecutivo responde a quienes cuestionan la cercanía entre el Ministerio de Seguridad y la Fiscalía. "¿Qué pensaríamos si, en vez del trabajo conjunto en pos de la Justicia, la Fiscalía pidiera una requisa y se celebrara, como pasaba antes, que aparecieran filmaciones de presos jugando un partido de fútbol? Eso es lo peligroso", resumieron fuentes de la cartera que conduce Cococcioni.
La seguridad y la cancillería de Pullaro
El seminario constituye un nuevo paso en la estrategia de proyección que Pullaro, como ya contó Letra P, viene construyendo con gestos de colaboración con provincias -aliadas o no- ocupando, algunas veces, los espacios que el gobierno de Javier Milei deja vacíos. Aunque a su lado desmienten una y cada vez que que no construyen una candidatura, reconocen el interés de ser un actor en el escenario nacional. Así como el gobernador impulsó una agenda federal para posicionar la producción santafesina y consolidar vínculos con otras provincias, ahora busca hacer de la seguridad otra marca distintiva de Santa Fe.
La articulación con organismos internacionales como UNODC, el trabajo permanente con agencias estadounidenses y la relación construida con la Embajada de Estados Unidos forman parte de esa misma lógica. En el gobierno provincial entienden que la cooperación internacional fue uno de los factores que terminaron fortaleciendo el vínculo con Washington y que desembocó, días atrás, en la decisión de bajar la alerta de seguridad para Rosario.
Claudio Vidal, Ignacio Torres, Martín Llaryora, Maximiliano Pullaro y Carlos Sadir.
La agenda federal también tendrá una derivación concreta. Según pudo saber este medio, Santa Fe y Córdoba avanzan en la firma de un principio de colaboración mutua para intercambiar experiencias en materia penitenciaria y combate contra el crimen organizado. En la Casa Gris explican que ese entendimiento se apoyará en el trabajo que ambas administraciones ya vienen desarrollando dentro de la Región Centro.
Con la llegada de funcionarios de diez provincias, el respaldo de Naciones Unidas, la participación del Gobierno y el acompañamiento de Estados Unidos, Pullaro buscará mostrar que la política de seguridad dejó de ser únicamente una herramienta para enfrentar la violencia en Rosario y pasó a convertirse en un activo institucional que Santa Fe pretende proyectar hacia el resto del país.