Tienen ganas, sí. Lo ven trastabillar una y otra vez a Javier Milei, también. Pero los gobernadores dialoguistas no comen vidrio. Se reúnen, dialogan de manera permanente, comparten sus preocupaciones por el andar de la economía, pero son cautos a la hora de subirse al tren de un nuevo Juntos por el Cambio (JxC). Prima el escepticismo electoral.
En cuestión de horas, los mandatarios de Santa Fe, Chubut, Corrientes y Mendoza acordaron verse las caras el miércoles en Rosario. Es verdad que los hizo coincidir una cena en la ciudad, pero tenían ganas de encontrarse y estampar una postal política que resonara en Buenos Aires. Maximiliano Pullaro, Ignacio Torres (Chubut), Juan Pablo Valdés (Corrientes) y Alfredo Cornejo (Mendoza) dialogaron un rato en la Casa de Gobierno santafesina y coincidieron en el análisis.
Detalles del cónclave de gobernadores dialoguistas en Rosario
Como contó días atrás Letra P, Pullaro confirmó que el tema recurrente del encuentro fueron “los recursos que van y no vuelven”, la queja de provincias que se consideran productivas, centrales en el movimiento de la economía, pero que la Nación no recompensa de manera justa.
Ahí tienen un punto compartido, al que puede subirse incluso Cornejo, el más cercano a Milei de los cuatro mandatarios que se dieron cita en Rosario. Pullaro y Valdés, radicales como el mendocino, son los que eligen una postura crítica más agresiva hacia el gobierno libertario, sobre todo porque puertas adentro de sus terruños tienen la situación política medianamente controlada. Torres no se queda atrás, pero el gobernador de origen PRO mantiene un vínculo más sólido y fino con la Casa Rosada.
En ese contexto, la demanda por un reparto más equitativo de los recursos y la preocupación por la situación económica –que tuvo centralidad en la reunión de esta semana– no tiene correlato en la construcción de una alternativa política similar a lo que fue el cambiemismo. Los cuatro mandatarios saben que el Círculo Rojo y el expresidente Mauricio Macri están subidos con énfasis a ese juego: el hallazgo de una figura que quiera conducir una alternativa a Milei con superávit fiscal y control de la inflación ubicada en las antípodas del kirchnerismo.
Gobernadores, medidos y con escepticismo
Sin embargo, verdaderamente hoy no hay un gobernador dialoguista que quiera liderar ese proceso. La experiencia errática de octubre con Provincias Unidas todavía resuena en los oídos y las mentes del centrismo argentino. “Está la voluntad de que aparezca algo nuevo, pero a nosotros nos fue mal hace unos meses. Propusimos una alternativa y la gente se asustó”, relató uno de los participantes del cónclave.
Por ese motivo, la posibilidad de un Provincias Unidas ampliado o un regreso de JxC por ahora está realmente frío. A ningún dialoguista lo convence del todo ir detrás del entusiasmo opositor que cultiva Macri por estos días. Pullaro lo recibirá el próximo 5 de junio, cuando el expresidente visite Santa Fe, pero de ahí a lanzar un espacio codo a codo y subirse a un tren sin rumbo cierto hay un trecho muy largo.
Que Javier Milei mueva y después vemos
Nadie quiere hacer olas por el momento. Por un lado, porque el escándalo que envuelve al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, todavía acapara la centralidad de la agenda, pero también porque los dialoguistas entienden que la suerte de Milei está atada a la economía. “Ya lo creíamos muerto en septiembre del año pasado y se recuperó. No hay que apurarse”, sintetiza otro dirigente con silla en la reunión.
Por ese motivo, nadie acelera en la curva. “Todos deseamos alguna alternativa”, admite otro participante, pero correrse del relato no está dentro de los planes, al menos por un tiempo. Se viene el Mundial, además.
Cuando realmente olfateen que Milei no puede remontarla, ahí moverán de otra manera. Cuando huelan sangre. Por ahora, se mantendrán en la misma sintonía. Con la certeza de que lo primero pasa por asegurar y consolidar los procesos provinciales. Lo nacional, aunque atraiga, no arroja certezas por ahora.