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CASTA PROPIA

La startup que mima el Gobierno de Javier Milei mientras frena el plan espacial

El avance de Epic Aerospace contrasta con el ajuste al sistema científico y la paralización de proyectos. La interna por el control del negocio científico.

Mientras el gobierno de Javier Milei recorta presupuestos, paraliza desarrollos tecnológicos y redefine el rumbo del sistema científico, una startup aeroespacial sin servicios comerciales consolidados gana respaldo político y visibilidad institucional. Epic Aerospace se posiciona como la empresa mimada libertaria, en medio de una disputa por el control del negocio espacial argentino.

El recorte impacta sobre un entramado construido durante más de tres décadas, que incluye a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), INVAP, VENG, la Comisión Nacional de Energía Atómica, el CONICET, universidades nacionales y una red de pymes tecnológicas.

La paralización del lanzador Tronador y las demoras en el satélite SABIA-Mar encendieron alarmas entre técnicos e investigadores. En Córdoba, unos 460 ingenieros y especialistas vinculados a programas satelitales trabajan en un escenario de incertidumbre laboral y presupuestaria.

La política oficial también tensiona compromisos internacionales. El Plan de Acción Italia-Argentina 2025-2030 firmado por Milei incluyó la cooperación en sistemas satelitales, telescopios y proyectos científicos conjuntos. Sin embargo, fuentes del sector advierten que la gestión cotidiana del área científica avanza en sentido contrario.

Epic Aerospace y el apoyo del Gobierno

Es en este contexto donde gana terreno Epic Aerospace, fundada en 2019 por Ignacio Belieres Montero. La empresa recibió financiamiento inicial de la aceleradora estadounidense Y Combinator y mantiene operaciones industriales entre Argentina y Uruguay. Desde su creación, realizó dos lanzamientos experimentales -CHIMERA LEO-1 en 2023 y CHIMERA GEO-1 en 2025- sin consolidar servicios comerciales sostenidos. El último estuvo vinculado a una misión lunar que no alcanzó los objetivos previstos.

Pese a ese historial, la compañía obtuvo un respaldo institucional inusual de la administración libretaria. Funcionarios del área científica visitaron sus instalaciones, firmaron acuerdos de cooperación y se comprometieron a facilitar trámites para la importación de componentes clave.

Financiamiento, ensayos técnicos y dudas regulatorias

El mapa empresario de Epic combina capital emprendedor internacional con estructuras operativas regionales. Y Combinator aparece como inversor inicial y principal respaldo identificado. Fuentes del sector ubican a Marcos Estebenet como responsable del manejo financiero del proyecto. Dentro del equipo ejecutivo también figura Luca Estebenet, en áreas vinculadas a finanzas y operaciones.

La falta de información pública detallada sobre rondas posteriores de inversión y el uso de estructuras societarias con objetos amplios alimentan cuestionamientos sobre la trazabilidad del financiamiento y dejan muchas incógnitas sobre la idoneidad técnica de la startup.

Epic probó componentes en mesas vibratorias de INVAP utilizadas para certificar satélites SAOCOM bajo estándares de la NASA y de la Agencia Espacial Europea. Según testimonios técnicos, los materiales ensayados no habrían alcanzado los niveles habituales de calidad exigidos en esa infraestructura.

Aun así, la empresa proyecta utilizar instalaciones de la CONAE para desarrollar lanzadores suborbitales, mientras el programa oficial Tronador permanece sin financiamiento suficiente para mantener su operatividad.

Interna científica y disputa por el negocio espacial

El rediseño del sistema científico tiene responsables políticos concretos. La intervención de la Agencia de Promoción de la Investigación consolidó el poder del secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, el exfuncionario macrista Darío Genua, y abrió disputas internas por el control del ajuste.

En paralelo, trabajadores denuncian restricciones para que técnicos participen en congresos internacionales, pese a contar con invitaciones de agencias como la NASA o la Agencia Espacial Europea.

En ese esquema aparece Héctor Griffini, gerente de Administración y Recursos Humanos de la CONAE, cuestionado por delegados sindicales por decisiones administrativas y viajes oficiales. Pero también por haber convertido en un búnker el quinto piso del edificio del organismo, donde desplegó incluso custodia policial.

El avance de Epic Aerospace coincide con el freno de desarrollos públicos estratégicos y plantea un interrogante de fondo: quién controlará la infraestructura tecnológica espacial argentina en los próximos años. Especialistas advierten que la sustitución de proyectos estatales por iniciativas privadas con respaldo político puede implicar la pérdida de capacidades acumuladas durante décadas. La discusión excede a una empresa y define el rumbo de la política tecnológica, la soberanía industrial y el posicionamiento internacional del país.

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