Con las elecciones de 2027 en el horizonte, Lisandro Enrico tiene por delante una definición política: continuar en el Ejecutivo ante una eventual reelección de Maximiliano Pullaro o volver a competir en las urnas. Por ahora, las dos puertas están abiertas, con una posible vuelta al Senado provincial como opción nítida, aunque sin descartar ninguna alternativa.
“Hay dos condicionantes: lo que pida Maxi y lo que quiera hacer él”, sintetizan cerca del funcionario ante la consulta de Letra P. La definición llegará después de una conversación en profundidad con Pullaro, en el marco de las decisiones hacia el interior de Unidos. “Antes de fin de año”, auguran algunas voces, aunque otros ponen el horizonte sobre enero, mucho más cerca del cierre formal de listas.
¿Vuelta al Senado?
Entre las alternativas que aparecen sobre la mesa una de las más concretas es su regreso al Senado provincial por el departamento General López. No sería una aventura desconocida para el ministro, que construyó buena parte de su capital político en el sur santafesino y ya demostró su potencia electoral en ese territorio.
Enrico ganó con amplitud la elección de 2023, pero dejó su banca para desembarcar en el Gabinete de Pullaro. Su lugar quedó en manos de su suplente, Leticia Di Gregorio, en medio de una transición que no estuvo exenta de polémicas. Desde entonces, la legisladora consolidó su propio recorrido en la Cámara alta, mientras su antecesor se convirtió en uno de los funcionarios más visibles de la Casa Gris.
Lisandro Enrico y Felipe Michlig, la noche del triunfo de Maximiliano Pullaro
El eventual regreso de Enrico al Senado no aparece, de todos modos, como una decisión tomada. “Hay varias opciones. Entre otros, el Senado o seguir en el Ejecutivo”, explican desde su sector. Incluso, quienes conocen de cerca al ministro aseguran que su proyección excede la representación departamental. “Lisandro tiene la capacidad para ser candidato en cualquier categoría”, sostienen.
La discusión se inscribe en un armado mayor. Pullaro deberá definir qué figuras conserva en su eventual segundo mandato y cuáles pone a jugar en las boletas de Unidos para sostener el control territorial y legislativo. La convivencia con Felipe Michlig, quien conduce la Cámara alta provincial, constituye otro factor relevante.
La autonomía en la gestión
Desde el inicio de la gestión, Enrico consiguió construir un perfil poco habitual para un integrante del Gabinete, con autonomía en la gestión y en las declaraciones públicas. El volumen de obra pública provincial le dio una plataforma de exposición casi permanente. Rutas, accesos, infraestructura urbana y grandes proyectos estratégicos lo ubican en recorridas por toda Santa Fe, con presencia en actos y contacto directo con intendentes, presidentes comunales y dirigentes territoriales. Una vidriera que, en tiempos preelectorales, tiene un valor adicional.
Esa visibilidad también está acompañada por un estilo confrontativo. Enrico es uno de los ministros que menos reparos muestra a la hora de cuestionar a Javier Milei y la política de obra pública nacional. Este lunes, durante el inicio de una nueva etapa de los trabajos del tercer carril de la autopista Rosario-Santa Fe, volvió a cargar contra la Casa Rosada por el estado de las rutas nacionales.
Esa postura crítica no es nueva, pero cobra otro significado a medida que se acerca 2027. El ministro representa a uno de los sectores del radicalismo santafesino que mantiene una posición más dura frente al gobierno libertario, incluso cuando Pullaro busca sostener canales de negociación con la Nación.
Leonel Chiarella y el menú electoral de Unidos
La definición de Enrico también deberá leerse en paralelo con el futuro de Leonel Chiarella, uno de sus principales aliados políticos y su sucesor en la construcción territorial de Venado Tuerto. El intendente, actual presidente de la Unión Cívica Radical santafesina, también prepara su salida del municipio en 2027 y aparece como una de las figuras que Unidos podría llevar a las boletas.
En el entorno del ministro no muestran preocupación por el escenario general. “Maxi va a ganar muy bien, no hay nadie enfrente”, aseguran, con una lectura particularmente crítica de la oposición. Consideran que el peronismo llega debilitado a la disputa provincial y que La Libertad Avanza no exhibe, por ahora, una construcción con capacidad real de amenazar la continuidad de Unidos en la provincia.
La interna con Felipe Michlig
El futuro político de Enrico tiene otro condimento dentro del radicalismo: su relación con Felipe Michlig. Los dos coroneles de Pullaro protagonizaron este año una disputa que dejó de ser subterránea cuando el senador por San Cristóbal apuntó públicamente contra el ministro por la distribución de recursos para obras en su departamento.
El gobernador electo Maximiliano Pullaro y el senador Lisandro Enrico.
El enfrentamiento expuso una competencia de poder entre dos dirigentes que se consideran piezas centrales del proyecto político del gobernador. La discusión incluyó reproches personales, pases de factura por el manejo de fondos y hasta cuestionamientos a la situación legislativa de Enrico, quien terminó formalizando su renuncia a la banca en abril de este año.
Aunque los cruces públicos bajaron de intensidad, la relación continúa atravesada por idas y vueltas. Ninguno de los dos perdió peso en la estructura oficialista y ambos mantienen llegada directa al gobernador. Michlig, además, hizo valer su influencia en otras discusiones internas, incluidos sus desencuentros con sectores del socialismo días atrás por el paquete de leyes de seguridad. “Con Felipe estamos bien”, aseguraron fuentes del sector de Enrico.
La incógnita es cuánto pesará esa disputa cuando llegue el momento de repartir candidaturas y espacios de poder, sumando una convivencia que Pullaro deberá administrar también en el armado electoral.
Javier Milei, la otra variable del 2027
Hay un último factor que trasciende la figura del ministro, la relación entre Pullaro y Milei. El ministro se ubicó entre las voces más críticas del gobierno nacional dentro de la administración santafesina, especialmente por el retiro de la Nación de la obra pública y el deterioro de las rutas.
Esa posición convive con una estrategia más pragmática de la Casa Gris. Mientras Enrico mantiene la confrontación, Pullaro sostiene conversaciones con el gobierno libertario y explora coincidencias en asuntos como la posible suspensión de las PASO nacionales.
La próxima muestra de esa convivencia tendrá lugar este jueves en Rosario, donde el gobernador será anfitrión de una cumbre vinculada al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El encuentro tiene prevista la participación de gobernadores, empresarios y funcionarios nacionales, con Karina Milei a la cabeza, junto al jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Toto Caputo. Un encuentro que exhibirá los puentes que la Casa Gris mantiene abiertos con la administración libertaria pese a sus diferencias políticas.
En sectores del radicalismo más confrontativos con Milei interpretan que el gobierno nacional atraviesa un proceso de desgaste y creen que esa situación terminará favoreciendo electoralmente a Pullaro. Sin embargo, las señales de acercamiento fueron recíprocas. Entre ellas se destacaron el respaldo público del gobernador a la suspensión de las PASO nacionales y el desembolso de fondos nacionales para reducir la deuda histórica con Santa Fe. Todo parte de un mapa político más amplio que tiene todavía muchas incógnitas por develar.