Consciente de que el calendario electoral está a la vuelta de la esquina, y de que no hay voluntad de los aliados de acompañar todos los puntos de la reforma política, la Casa Rosada se resignó a eliminar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). La nueva orden de la secretaria general Karina Milei a su mesa de operadores es conseguir voluntades para suspenderlas en 2027 o, como plan B, volverlas opcionales.
"La próxima negociación importante que vamos a tener es la suspensión de las PASO, algo que siempre estuvo en carpeta. Pero también no vemos con malos ojos ir por las PAS, es decir, ir por las elecciones primarias no obligatorias. Sería una salida que al Gobierno también le serviría", comentó a Letra P un hombre al tanto de las conversaciones entre la cúpula de La Libertad Avanza y los gobernadores aliados.
No lo dicen, pero detrás de la resignación a eliminarlas, podría encontrarse el hecho de que gobernadores aliados acompañaron a la oposición en la Cámara de Diputados, este miércoles, para instalar en la agenda pública la morosidad de las familiares y la emergencia en discapacidad.
Como en 2025: suspender las PASO
La suspensión de esta herramienta electoral es la que ahora más le convence a la hermana del presidente Javier Milei, porque le quitaría la posibilidad a la oposición de resolver sus diferencias con unas elecciones internas y porque, a la vez, podría sostener el argumento de haber bajado el costo fiscal de realizar estos comicios a nivel nacional.
Esta opción fue la que se implementó en las elecciones legislativas del 2025, donde La libertad Avanza logró imponerse en la mayoría de las jurisdicciones. El triunfo libertario de ese momento fue atribuido en gran parte a la suspensión de las PASO y, también, a la implementación de la boleta única de papel.
Mientras la Cámara Nacional Electoral apura al Congreso por la reforma política, los tiempos para la secretaria general también se acortan.
El Presidente Javier Milei, al borde del balcón de la Casa Rosada. A sus espaldas, Karina Milei y Santiago Caputo.
La Casa Rosada analiza los distintos escenarios electorales
Sin embargo, todavía no están claros los beneficios políticos y económicos de implementar los comicios opcionales, ya que el oficialismo le seguiría dando a la oposición, sobre todo al peronismo kirchnerista, la posibilidad de ordenarse detrás de una misma urna, sumado a que el costo de las elecciones no sería cero. Una parte de la mesa del karinismo no descarta esta posibilidad, en tanto que al caputismo directamente le parece una variable sin sentido.
Mientras los interlocutores de Balcarce 50 dialogan con las provincias aliadas, las diferencias internas respecto a la reforma política no paran de crecer, incluso dentro de una misma línea interna libertaria. Las PAS son las que más rechazos cosechan.
"A Milei le vendría mucho mejor no tener ninguna elección hasta octubre del año que viene, sobre todo porque hoy Axel Kicillof está competitivo, por lo que si tuviéramos una elección primaria en agosto que muestre que Kicillof está cerca de Milei corremos varios riesgos: políticos, en el sector externo, en los mercados y los activos argentinos en el exterior", explicó a este medio un hombre experimentado en analizar los múltiples escenarios electorales.
De acuerdo a esta lectura, que Karina se haya resignado a eliminar las PASO, pero que siga insistiendo en suspenderlas, se debe a que unas posibles primarias de agosto que den al gobernador bonaerense como el gran ganador, al día siguiente se podría generar una convulsión política y económica que dispare el dólar y el riesgo país.
Aunque sin PASO, algo similar ocurrió en 2025, entre las elecciones bonaerenses desdobladas de septiembre y los comicios nacionales de octubre. "Suspender o eliminar sería lo mejor, porque patearíamos todo el riesgo hasta octubre y, eventualmente, si hubiera ballotage, el momento complicado sería sólo de 30 días", resumió el mismo operador de la Casa Rosada, militante de la eliminación o la suspensión.
El Gobierno ratifica los acuerdos con las provincias
Convencer a los gobernadores aliados de apoyar la suspensión de las PASO tampoco será una tarea sencilla para la mesa del karinismo que integran el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y el secretario de Gestión Institucional, Lule Menem. Sobre todo después de la sesión de este miércoles en la que un grupo de mandatarios provinciales se sumó a la agenda que impulsó el kirchnerismo y la izquierda para intentar aprobar los proyectos de morosidad de las familias y la prórroga de la emergencia en discapacidad.
Diego Santilli, en el Congreso, con Ignacio Devitt, Lule y Martín Menem.
De todos modos, dos fuentes relevantes del oficialismo le dijeron a Letra P que el vínculo con los mandatarios provinciales aliados sigue intacto y que no habrá represalias políticas de Karina, como habían dejado trascender como amenaza la semana pasada. "Lo de ayer estuvo acordado con los gobernadores y lo que hicimos nosotros es dejar de estar a la defensiva para estar a la ofensiva con una estrategia más clara", describió un integrante de la mesa política que se reúne cada semana en el palacio de Gobierno.