El exgobernador de Jujuy y hombre fuerte del radicalismo Gerardo Morales abandonó el bajo perfil para irrumpir con fuerza en la campaña hacia las elecciones del 26 de octubre. Junto al gobernador Carlos Sadir, el oficialismo provincial convocó a su dirigencia a ganar la elección y a recuperar dos bancas en la Cámara de Diputados.
Ese es el objetivo preciso que ya definió el espacio que lleva el nombre Jujuy Crece y que tendrá como estrategia polarizar con el universo libertario, que va dividido en tres listas diferentes.
Morales y Sadir reunieron a su dirigencia este miércoles en un plenario provincial en la Asociación Gaucha Éxodo Jujeño para enviar un mensaje contundente: “hay que ganar bien y sin sobresaltos”. Para lograr esa meta, apelarán a una estructura territorial que incluye legisladores, concejales, intendentes y funcionarios locales. La consigna es contraponer la gestión provincial con lo que denuncian como abandono del gobierno de Javier Milei. Jubilaciones, discapacidad, transporte y obra pública serán ejes de ese mensaje que se replicará con insistencia a partir de la próxima semana cuando se acelere la campaña de cara a octubre.
Los nombres de Carlos Sadir
Ni Morales ni Sadir son candidatos, pero oficiarán como jefes de campaña de la lista que encabezan María Inés Zigarán y Mario Pizarro. La primera es ministra de Ambiente y Cambio Climático, presidió el Consejo Nacional Federal de Medio Ambiente (COFEMA) y desde hace años que trabaja en la agenda de un tema que incomoda al mileísmo: el cambio climático y la preservación de la biodiversidad.
La confirmación de la postulación de Zigarán en el cierre de listas del 17 de agosto cerró semanas de especulaciones que incluían la posible candidatura de Morales. La reaparición del exgobernador en la campaña disipó las alarmas por un eventual cortocircuito con Sadir a raíz del armado de la lista de Jujuy Crece. A la vez, significó la reaparición del dirigente radical, quien tras dejar el poder provincial en diciembre de 2023 esquivó la exposición pública, al punto de mantenerse inactivas sus cuentas en las redes sociales desde el 28 de febrero de 2004.
Pizarro, en tanto, se desempeña como secretario de Energía de Jujuy y se formó en universidades chilenas. Ambos levantaron el perfil en las últimas semanas, definieron a la gestión radical de la provincia como un gobierno sensible y cuestionaron el ajuste que viene realizando la administración nacional. La oposición cree, como contracara, que la pertenencia de ambos al riñón del gobierno es una de sus desventajas y apuestas al desgaste de la gestión.
La banca que renueva la izquierda
Más allá de la polarización que empuja con la gestión libertaria, el oficialismo jujeño mira de reojo qué pasa con el peronismo y con la izquierda, que arriesga en octubre la banca de Alejandro Vilca. La lista está en la grilla para disputar bancas. Ese espacio obtuvo resultados históricos en Jujuy, alcanzando hasta el 25% del electorado hace cuatro años, aunque ahora hay dudas sobre a dónde irán los votos más críticos y contestatarios que la izquierda busca representar.
Los primeros sondeos de cara a octubre muestran un piso histórico por arriba del 20% para las listas pejotistas. Enfrentan la dificultad de presentarse divididas. La vertiente kirchnerista lleva el nombre de Fuerza Patria Jujuy y postula a la camporista Leila Chaher, quien va por su reelección. El sector más alejado del cristinismo impulsa el Frente Primero Jujuy Avanza, con el empresario Pedro Pascuttini como cabeza de lista.
Javier Milei por tres
La Libertad Avanza competirá en Jujuy debilitada porque hay otras dos fuerzas que también convocan a apoyar al presidente Milei: el Frente Liberal y Transformación Libertaria. En 2023, en el ballotage, Milei obtuvo poco más del 58% en la “tacita de plata” y alcanzó dos bancas en el Senadores en un verdadero batacazo. Entonces, el oficialismo nacional no tenía ninguna estructura política en la provincia. Ahora, ofrece tres.