Mientras jerarquiza las prioridades de las reformas que envió al Congreso, el presidente Javier Milei dedica buena parte de su tiempo a fortalecer las alianzas con los países de Latinoamérica gobernados por la ultraderecha. Este miércoles partirá hacia Quito, capital de Ecuador, para reunirse con Daniel Noboa y, luego, se trasladará a Cali para participar de la ceremonia de asunción de Abelardo de la Espriella en Colombia
Si bien serán viajes exprés y de carácter institucional, el jefe de Estado enmarcará las reuniones políticas en ambos países dentro de su proyecto de conformar un gran bloque regional de ultraderecha que esté alineado a las políticas de Estados Unidos, administrada por el republicano Donald Trump.
El primer mandatario viene trabajando en este sentido desde el inicio de su administración, sin embargo, con los últimos triunfos de la derecha global en varios países, como Chile, Perú y el propio Ecuador, se aceleraron las conversaciones entre los líderes locales que se identifican con la Casa Blanca. En este sentido, Milei cree tener cierta ventaja a la hora de liderar un conglomerado en construcción: junto con Noboa, Milei fue el primero del grupo en llegar al poder, sumado a que es el favorito del líder republicano en la región.
Javier Milei, de gira
Fuentes oficiales confirmaron a Letra P que Milei partirá este miércoles a las 20 rumbo a la capital ecuatoriana, donde participará de actividades junto a su par Noboa. A diferencia de muchos de los viajes previos al exterior, en los que se trasladó a recibir premios o encabezar actos partidarios, en esta oportunidad la agenda será exclusivamente oficial.
Será un nuevo encuentro entre ambos mandatarios, que desde hace tiempo mantienen buena relación y han coincidido en distintas instancias internacionales. Luego de este encuentro y fotografía mediante, Milei y la comitiva argentina volarán hacia Colombia.
El viernes el jefe de Estado participará de la ceremonia de asunción del colombiano De la Espriella. Una vez concluida la actividad, el líder libertario y su equipo de gestión volverán a Argentina para seguir de cerca la agenda local, que desvela al oficialismo.
El objetivo de una cumbre en Argentina
El Presidente seguirá desde el exterior los debates en el Congreso. El primero será sobre el proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una de las iniciativas que más dolores de cabeza le trajo al Ejecutivo, que incluso terminó por aceptar modificaciones a algunos de sus artículos más sensibles. Este martes, la propia jefe del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, anunciaría esos cambios en conferencia de prensa.
Además, como dio cuenta este medio, Milei está más obsesionado con el proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central. El documento que el jefe de Estado confeccionó con su equipo económico liderado por el ministro Toto Caputo le servirá para medir el mapa de acuerdos políticos en ambas Cámaras, al igual que el termómetro en la previa de las elecciones. No por nada, el mandatario montó una escena política en su última cadena nacional para presentar esta iniciativa.
Javier Milei, junto a sus pares de derecha en la región.
Mientras estos temas del plano local son abordados por la denominada la “mesa de cinco” negociadores, integrada por el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; Bullrich; el secretario de Gestión Institucional, Lule Menem, y el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt, la construcción de los puentes entre Argentina y el trumpismo internacional están reservados para el asesor Santiago Caputo.
Con los viajes a Colombia y Ecuador, como con las demás millas que Milei viene sumando en viajes a otros destinos, la Casa Rosada pretende posicionar a la Argentina como la capital del trumpismo en América latina. El principal anhelo presidencial en este sentido será traducir los respaldos de la región con una cumbre de derecha en nuestro país este mismo año. De lograrlo, en el oficialismo se entusiasman con retomar una agenda política cómoda en la previa del 2027.