Germán Font, intendente electo de Marcos Juárez, anticipó una revisión del gabinete y de la planta de personal municipal. El dirigente planteó cambios en la estructura política, cuestionó algunas designaciones y vinculó la reorganización con la eficiencia de los servicios y la situación salarial de los empleados.
Font fue categórico al referirse al recambio que impulsará en la estructura política del municipio ubicado en el sudeste de Córdoba. “Los funcionarios políticos se van todos”, afirmó el próximo intendente, en una de sus primeras definiciones sobre la conformación del equipo que asumiría con su gestión.
El exfuncionario del gobernador Martín Llaryora también cuestionó las designaciones discrecionales dentro del Estado local. Según planteó en diversas entrevistas, algunos puestos responderían a decisiones políticas antes que a necesidades de gestión.
“Si hay gente en algunos lugares al vicio, que se han puesto a dedo por la política y que están para llenar un lugar, esos se van”, sostuvo a la emisora Cadena Sudeste.
La planta municipal y los salarios
Además del recambio de funcionarios, Font planteó una revisión integral de la planta de personal. El objetivo contempla dos aspectos: la eficiencia en los servicios y la posibilidad de mejorar los ingresos de los empleados municipales.
La propuesta apunta a reordenar la estructura administrativa y liberar recursos para atender la situación salarial de quienes integran la planta permanente. El planteo quedó vinculado con una revisión más amplia del funcionamiento del municipio, tal como se anticipó en campaña a los integrantes del SUOEM, el gremio del personal municipal.
Germán Font encara la transición con Sara Majorel en Marcos Juárez
Además definió el nivel de exigencia que aplicaría a su equipo. “Yo voy a ser muy exigente porque trabajo mucho; también con los que estén al lado mío”, afirmó al describir el ritmo de trabajo que espera de sus colaboradores.
La transición municipal en Marcos Juárez
En paralelo, el intendente electo mantuvo un primer encuentro con la intendenta macrista Sara Majorel para poner en marcha la transición institucional. La reunión abrió el proceso de traspaso entre ambas administraciones y permitió comenzar a relevar la situación de la planta y de las cuentas municipales.
El recambio se produjo luego de la elección del pasado 6 de septiembre, cuando Font se impuso en Marcos Juárez con más de 25 puntos de diferencia sobre el exintendente Pedro Dellarossa.
El intendente electo Germán Font fue recibido por la mandataria actual Sara Majorel
Con ese resultado, el ganador de la elección municipal se convirtió en el primer intendente peronista de Marcos Juárez desde 1973. Sus primeras definiciones estuvieron centradas en la composición del gabinete, la planta de personal y el funcionamiento de los servicios municipales.
La revisión anunciada también quedó asociada al objetivo de mejorar las condiciones salariales de los empleados y reorganizar los recursos del Estado local. El proceso de transición permitirá al equipo entrante conocer con mayor detalle la situación administrativa antes del cambio de autoridades.
Pedro Dellarossa, opositor
La última declaración realizada por Pedro Dellarossa tras la elección del 6 de septiembre fue desde el búnker de Generación MJ, luego de saludar al ganador de los comicios. Después, el exintendente -que pasó por el gobierno de Llaryora como ministro de Producción- optó por mantener silencio y realizar un análisis puertas adentro del partido.
Si bien las semanas previas a los comicios mostraban a Font al frente de encuestas, Dellarossa sostenía expectativas de revertir la situación y obtener la victoria. El resultado final dejó al exintendente por debajo de los tres mil votos.
Pedro Dellarossa y Mariano Fidelio, bajo perfil después de la derrota en Marcos Juárez
Quien brindó declaraciones fue su mano derecha, Mariano Fidelio, quien encabezó la lista de concejales de Marcos Juárez Puede y ocuparía una banca a partir del tres de diciembre. Entre otras cuestiones, reconoció que el resultado no era el esperado, aunque sostuvo que el espacio se mantendría como oposición dentro del recinto y el Tribunal de Cuentas.
La transición entre ambas administraciones quedó así como uno de los primeros desafíos de la nueva gestión. El futuro intendente había anticipado una revisión de la estructura política y administrativa, mientras el equipo entrante comenzaba a relevar la situación municipal antes del cambio de autoridades.