La histórica guerra entre los dos principales gremios de trabajadores estatales se reavivó en los últimos días y amenaza con condicionar las próximas paritarias del sector público. La chispa fue una frase de Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, en la que acusó a Andrés Rodríguez, titular de UPCN, de avalar con su firma el ajuste del presidente Javier Milei.
El conflicto se repite en cada ronda salarial. La Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) negocia y firma, mientras que la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) rechaza y convoca a paros. Detrás está la pulseada por los afiliados, de la que dependen el peso de cada gremio en la mesa y quién cobra el aporte solidario.
La acusación por las paritarias
Aguiar dijo ahora que Milei “destruyó el 50% del poder adquisitivo” del salario público, pero “no lo hizo solo”, porque “hay otro sindicato que lo firmó”. UPCN respondió con un comunicado en el que acusó a Aguiar de mentirles a los trabajadores, de haber suscripto las mismas actas en la ANSeS y en la ACUMAR y de firmar para “garantizarse el cobro del aporte solidario”. Y le preguntó: “¿Qué aumento conseguiste?”.
El cruce anterior fue a fines de agosto, tras la paritaria del 25. El Gobierno fijó aumentos de 1,9% en septiembre, 1,8% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,5% en diciembre, más un bono de $80 mil. UPCN aceptó. ATE dejó asentado su rechazo en el acta, y el acuerdo quedó firme por la mayoría de UPCN. Aguiar lo resumió así: “Con la ayuda de UPCN, el Presidente cumple lo que dijo y sigue recortando los salarios en el sector público; después de la firma, deben estar festejando juntos”.
La plata detrás del cruce
El aporte solidario es el centro de la acusación. Nació en diciembre de 2021, cuando UPCN y ATE firmaron con el Estado empleador un acta que fijó un aporte extraordinario de 0,5% del sueldo bruto para los no afiliados. Según el último conteo de afiliados de entonces, el 65% de lo recaudado correspondía a UPCN y el 35% a ATE.
Andrés Rodríguez (Foto: Pablo Cuarterolo)
El otro frente es la representatividad. El pasado 1° de septiembre, Aguiar dijo que Rodríguez está “cerca de perder su representación mayoritaria”, y UPCN sostiene que los estatales “continúan eligiendo” a su gremio. En la obra social, ATE apunta a Unión Personal, vinculada a UPCN, por los coseguros: en octubre de 2025 un juzgado del Trabajo ordenó suspender los cobros considerados ilegales a quienes no estaban afiliados. UPCN, por su parte, chicanea a Aguiar con que ATE no tiene obra social.
El escenario hacia la próxima negociación
Los cruces vienen de lejos. En diciembre de 2024, tras otra paritaria que UPCN aceptó y ATE rechazó, Aguiar llamó “caradura” a Rodríguez, como contó Letra P. Tras el cierre de agosto, Rodríguez preguntó por qué, si son tan combativos, no logran aumentos, y Aguiar lo desafió a fijar fecha para un paro conjunto que permita “romper el techo salarial”.
ATE ya anticipó cómo piensa llegar a la próxima mesa: su congreso votó un paro con movilización para el día en que se convoque la paritaria. UPCN promete seguir negociando para defender el salario y los puestos de trabajo. La convocatoria todavía no tiene fecha, pero llegará condicionada por este cruce: UPCN con la acusación de que ATE firma para cobrar, y ATE con la de que UPCN avala el ajuste.