El sindicalista y exdiputado nacional Facundo Moyano quedó detenido este martes en Belgrano, acusado de lesiones y privación ilegítima de la libertad contra su pareja, Candela Arizaga. Hijo del histórico líder de Camioneros y la CGT, Hugo Moyano, construyó poder propio a fuerza de moverse entre el gremio de los peajes, los negocios, la interna peronista y la farándula.
A sus 41 años, Moyano es uno de los siete hijos de Moyano, a quien conoció recién a los 17 años. Como su medio hermano Pablo, edificó su propia estructura de poder por fuera de la sombra paterna, al frente de un sindicato que conduce, con intervalos, desde hace más de una década, y que usó como plataforma para llegar al Congreso, moverse en la interna peronista y sostener un perfil mediático propio.
Peajes como plataforma
Su lugar dentro del tablero familiar siempre tuvo sobresaltos. Facundo y su hermano menor, el actual diputado nacional Hugo Moyano hijo, "Huguito", son hijos de Hugo Moyano y de la dirigente marplatense Elvira de los Ángeles Cortés, fallecida en 2019. El vínculo de Facundo con Pablo Moyano, el "heredero" dentro de Camioneros, está roto desde hace tiempo, y el que mantiene con su padre Hugo es conflictivo.
Con el peso del apellido, empezó en el gremialismo desde muy joven. A los 21 años, fundó el Sindicato Único de Trabajadores de Peajes y Afines (SUTPA) y llegó a la secretaría general en 2009, cargo recuperó en octubre de 2025.
El gremio de Facundo Moyano contra Javier Milei
Hoy su principal pelea es que el gremio no pierda influencia. El avance del Telepase y el fin del cobro manual le fueron restando terreno año a año, y ante cada recambio de concesionaria negocia puestos para sus afiliados con las herramientas que le quedan.
En ese mismo esfuerzo por sostener peso propio, fue acercándose en estos últimos tiempos a Axel Kicillof, con quien negociaba y a quien golpeaba también, con medidas como el paro en las cabinas de peajes en 2021 que generó caos en las rutas en plena temporada.
Caminos en el peronismo
Su trayectoria política nunca tuvo brújula fija. Después de su irrupción en la escena gremial, entró a la política aupado por Sergio Massa. Diputado nacional entre 2011 y 2021, integró el Frente Renovador y después el Frente de Todos antes de renunciar a la banca, en agosto de 2021, con críticas al gobierno de Alberto Fernández. En 2024 intentó impulsar, desde el sindicato, una corriente propia dentro del PJ bonaerense junto a los intendentes Fernando Gray y Juan Zabaleta, con cuestionamientos a la conducción de Máximo Kirchner.
La farándula y los negocios
Cuando en 2024 cuestionó a la CGT por no haber convocado antes un paro, Pablo le respondió, irónico: "De la farándula no opino". La chicana resume el otro costado de Moyano, su atracción por el mundo de los famosos. Según las crónicas del periodismo de espectáculos, tuvo un affaire con Susana Giménez, un noviazgo con Nicole Neumann, y en 2021 se casó con la modelo Eva Bargiela, de quien se separó dos años después.
En los últimos años se vinculó con el mundo de los negocios de la comunicación y se lo menciona como uno de los padrinos políticos de Augusto Marini, el empresario dueño de los canales de streaming Blender y Carajo.
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La trama familiar
Su nombre también quedó ligado al fútbol. Presidió el Club Atlético Alvarado, de Mar del Plata, pero se fue tras un paso corto, con frustraciones deportivas y económicas. Todavía conserva un cargo menor en la institución, como vocal titular primero, y su palabra sigue pesando puertas adentro del club.
Con su padre alternó rupturas públicas y reconciliaciones. Con Pablo la relación es de tensión permanente. La excepción es Huguito, con quien se crió y mantiene un vínculo distinto: fue el primero en acercarse a la comisaría de Belgrano este martes para acompañarlo.