ver más
EFECTIVO YA

El peronismo agita el fantasma de la Banelco y va por la banca de Edgardo Kueider

CFK acusó al entrerriano de haber cobrado plata del Gobierno. Parrilli anunció que pedirán su destitución. Sospechas internas por la detención en Paraguay.

Las facturas por las traiciones recientes no tardaron en llegar. Apenas se había conocido la noticia de su detención en Paraguay, en los chats del peronismo ya circulaban stickers con la cara del senador entrerriano Edgardo Kueider, en los que se lo ve retratado junto a una tarjeta Banelco, símbolo del supuesto pago de coimas.

“Democracia tarifada”, escribió en sus redes sociales Cristina Fernández de Kirchner, quien salió con los tapones de punta a marcar la línea del kirchnerismo. Sin medias tintas, la expresidenta señaló que Kueider entró el Senado “votado como peronista”, pero pasó a ser aliado del gobierno libertario y fue designado como presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales de ese cuerpo por Victoria Villarruel. "Así se consiguen los votos para las leyes que perjudican a las mayorías", disparó.

En privado, otros dirigentes de primera línea del peronismo también apuntaban contra el Gobierno. “Es empleado de Santiago Caputo”, definió un hombre que habla con la plana mayor de Unión por la Patria y conoce a Kueider. La intención de vincularlo al oficialismo por la colaboración prestada en diferentes votaciones es clara.

Cristina alineó rápido a los propios. Menos de una hora después de la declaración de la expresidenta, en el recinto de Diputados el presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, también apuntaba contra Kueider. “El mismo senador al cual la presidenta Villarruel le dio la Comisión de Asuntos Constitucionales y el que Caputo quería de presidente en la Comisión Bicameral de Inteligencia", gritó Martínez en el recinto, en medio de silbidos del oficialismo y aplausos de los propios.

En paralelo, el senador Parrilli, mano derecha de Cristina, salía a anunciar que su bloque estaba “analizando la posibilidad de pedir la destitución” de Kueider “para que se lo investigue sin fueros, como a cualquier otro ciudadano". “Hay que recordar que, en febrero de 2023, Kueider y otros senadores armaron un bloque que impidió contar con la mayoría peronista al Frente de Todos, con una actitud de ser funcional a la oposición”, recordó Parrilli.

La banca de Edgardo Kueider, en la mira del peronismo

No es la primera vez que Cristina apunta contra Kueider. En junio, cuando el Senado votó la Ley de Bases, la expresidenta compartió en sus redes el tuit de una militante de La Cámpora que se lamentaba por el armado de la lista de 2019, que dejó a Kueider en primer lugar y ubicó segunda a la camporista Stefania Cora.

Cristina aseguraba que Kueider había encabezado la lista del Frente de Todos por pedido de Alberto Fernández. El senador se mostró durante mucho tiempo como el referente de Fernández en la cámara alta. El expresidente respondió entonces que Kueider había llegado por pedido del exgobernador Gustavo Bordet.

Ya en 2023, con el peronismo en pleno proceso electoral, Kueider abandonó el bloque del entonces Frente de Todos para armar su propio espacio junto al correntino Carlos Camau Espínola y la cordobesa Alejandra Vigo. Los votos de Espínola y Kueider fueron claves para la sanción de la Ley de Bases, que salió por apenas un voto de diferencia en la cámara alta.

El escándalo que provocó la supuesta compra de voluntades por parte del Ejecutivo generó una comparación con lo que sucedió en 2000, con la sanción de la ley laboral durante el gobierno de Fernando de la Rúa. Aquel proyecto fue conocido como "ley Banelco" por la denuncia sobre el pago de sobornos a senadores, y terminó con la renuncia del entonces vicepresidente Carlos Álvarez.

Desde la sanción de la Ley de Bases, Kueider se convirtió en un aliado del Gobierno y hasta contó públicamente que Caputo le había ofrecido presidir la Bicameral de Inteligencia. La propuesta quedó en la nada por falta de apoyo del resto de los bloques. El cargo quedó en manos de Martín Lousteau.

Cristina aprovechó la detención de Kueider en Paraguay para volver recargada a reclamar la banca. Parrilli fue el primero en hacerlo público. De concretarse el desafuero, el lugar quedaría para la camporista Cora y el bloque de UP sumaría un voto.

El club de la sospecha

Más allá de la disputa política con el Gobierno, dentro del peronismo también quedaron flotando sospechas sobre la detención de Kueider y preguntas si el entrerriano habría caído en desgracia en un simple control de rutina o pudo haber sido “entregado” por alguien que tenía conocimiento de que tenía previsto cruzar la frontera entre Brasil y Paraguay con ese dinero en efectivo sin declarar.

Las especulaciones sobre la actividad de los servicios de inteligencia y a quiénes responden fueron moneda corriente en los chats urgentes de la jornada, que hablaron de “vendetta” o “avisos” de la política. “Huele a cama, pero no sabemos de quién”, se sinceró un hombre con banca en el Congreso dentro de UP.

También te puede interesar
Temas

Las Más Leídas

Más Sobre Política