A la hora de reformar el sistema electoral de Santa Fe, la Boleta Única y el piso para acceder a la pelea por las bancas acaparan la discusión política, pero hay un rasgo que también copa la atención en la Legislatura y la Casa Gris que conduce Maximiliano Pullaro: el diseño de las papeletas. En especial, la cantidad de fotos a incluir junto a las nóminas.
Arguye parte de la política que, en sistemas que realzan la individualidad de los candidatos, la imagen se lleva gran parte de la centralidad. Es una mirada sobre todo del peronismo, que siempre condenó en la provincia el modelo de Boleta Única, aunque en las últimas semanas el radicalismo que conduce el gobierno de Unidos viene deslizando que es necesario recuperar la fortaleza de los partidos en el diseño del sistema electoral.
La reforma de la Boleta Única en Santa Fe
Si bien hasta el momento hay seis proyectos de reforma electoral ingresados y el PRO prometió agregar un séptimo, los expedientes de los partidos mayoritarios tendrán mayor incidencia a la hora de la sanción final. Hablamos de los textos de la UCR, del socialismo y los dos del PJ: el los senadores y el del bloque de la Cámara de Diputados.
En ese sentido, el radicalismo, que propone cinco boletas para las PASO y dos para las generales, es la fuerza que propone cambios más drásticos. Para empezar, la UCR que lídera el senador Felipe Michlig quiere que en la instancia final las boletas sean horizontales y no verticales como el modelo actual.
Además, plantea que, para la elección de diputados y concejales, en la Boleta Única deben figurar los tres primeros aspirantes titulares y la foto del primer candidato titular.
La UCR presiona sobre el resto
Hasta ahí, todo bien. Un rasgo para ser discutido. Sin embargo, la UCR mete una modificación de peso al pedir la ubicación de un casillero en blanco (próximo al nombre y símbolos identificatorios de la agrupación política) para votar con una única marca por todas las candidaturas de las diferentes categorías de cargos electivos.
Ese punto implicaría, de mantenerse las dos boletas que promueve el radicalismo, la incidencia mayúscula del voto arrastre en la figura del gobernador Pullaro, pero también de los intendentes, figuras con conocimiento casi pleno en los territorios. Si quisiese, el hughense podría armar una lista a su antojo, porque las otras categorías dependerían de su volumen.
Además, la iniciativa de la UCR no es la única en discusión. El socialismo va a hacer valer su peso mayoritario en Diputados y no podrá ser sancionada una ley que no contemple sus intereses. En ese sentido, el PS quiere mantener las cinco boletas en las dos instancias electorales y pretende, a la vez, que la Boleta Única contenga los nombres de los candidatos titulares, sus respectivas fotografías y del candidato suplente. Para la cámara baja y para concejales, promueve que deberá ser la Justicia electoral la que establezca el número de postulantes titulares y suplentes que figuren con fotografía y nombre.
Ahí hay otra diferencia con el accionista principal de Unidos, porque el radicalismo en ningún momento plantea que sea la Justicia quien defina detalles del sistema.
Los dos proyectos del peronismo
El peronismo, en tanto, también tiene su aporte, pero los senadores no promueven diferencias sustanciales y plantean que continúe el sistema vigente. En cambio, el bloque peronista en la cámara baja liderado por el exgobernador Omar Perotti, al igual que el PS, quiere cinco papeletas en los dos matchs. Además, pide nombres y fotos de titulares y suplentes en todas las categorías y plantea que, para Diputados y concejales, deben figurar los nombres y fotos de los candidatos en primero, segundo y tercer orden. Sobre los demás lugares, sostiene que el Tribunal Electoral debe establecer qué número de candidatos titulares y suplentes deben figurar en la Boleta Única.
Parecen detalles, pero para la política tienen –a la hora de la discusión– casi igual atención que otros puntos. El radicalismo, como se ve, defiende una postura más partidaria y el que propone mayor cantidad de cambios. El socialismo y el peronismo son más cautos y están más conformes con el sistema vigente.
En unos días, ya sin el Mundial, se acelerará el debate.