El día que el gobierno de Axel Kicillof fue sitiado por La Bonaerense
La crisis policial en Santa Fe trae ecos de 2020, cuando efectivos de Buenos Aires se acuartelaron por mejores salarios. 60 horas de tensión y el salvavidas Fernández.
El motín policial que sacude Santa Fe y complica al gobernador Maximiliano Pullaro reaviva el recuerdo de septiembre de 2020, cuando la Policía de la provincia de Buenos Aires sitió la gobernación y la Quinta de Olivos reclamando mejoras salariales. Axel Kicillof negoció de madrugada. La solución llegó con una transferencia extraordinaria de fondos nacionales.
Fue el 8 de septiembre de 2020. Miles de efectivos de La Bonaerense se concentraron frente a la sede del gobierno en La Plata y también en las inmediaciones de la quinta presidencial, en reclamo de mejoras en los sueldos y equipamiento. La protesta escaló durante la tarde y se extendió a varias comisarías del conurbano bonaerense, donde policías abandonaron sus puestos para sumarse a las manifestaciones.
En plena pandemia, la imagen generó un fuerte impacto político. Uniformados rodeando la Casa de Gobierno provincial mientras Kicillof intentaba contener la situación desde adentro.
El gobernador había asumido en diciembre de 2019 y enfrentaba su primera crisis de magnitud con una fuerza de seguridad que reclamaba aumentos en medio de restricciones presupuestarias. La tensión creció cuando algunos efectivos se manifestaron también frente a la residencia presidencial de Olivos, presionando por una solución que excedía las arcas provinciales.
Kicillof convocó a los representantes policiales a una negociación nocturna. La reunión se extendió hasta la madrugada en un clima de máxima tensión. El gobernador sabía que necesitaba una respuesta inmediata para desactivar el conflicto, pero la provincia no tenía margen fiscal para otorgar el aumento que exigían los uniformados. La salida terminó siendo política: un llamado urgente a la Casa Rosada.
Alberto Fernández intervino con una decisión que generó polémica: sacar fondos de la coparticipación de la Ciudad de Buenos Aires para financiar el aumento salarial de La Bonaerense. El decreto que instrumentó esa transferencia extraordinaria permitió que Kicillof anunciara al día siguiente que los salarios de la policía provincial se emparejarían con los de la Policía Federal. Las protestas se desactivaron con ese anuncio.
Otro reclamo de la Bonaerense
El conflicto con La Bonaerense se repitió en febrero de 2025, pero la respuesta de Kicillof fue radicalmente distinta. Ante una nueva protesta salarial que incluyó amenazas de acuartelamiento y abandono de funciones, el gobernador echó y denunció por sedición a 18 policías.
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Ahora, el motín policial en Santa Fe contra Pullaro reactiva esas imágenes. Aunque los contextos son distintos —Pullaro llegó al poder con la seguridad como bandera electoral—, el patrón se repite, con policías reclamando salarios, gobiernos provinciales sin margen presupuestario y una escalada que desafía la autoridad del gobernador.