ALERTA ROJA Y BLANCA

Dos espadas de Rodrigo de Loredo bancan la avanzada sub 40 y apuran jubilaciones en la UCR de Córdoba

Alejandra Ferrero y Matías Gvozdenovich empoderan concejales para nutrir el deloredismo. En retirada, Marcos Carasso aceptó activar el foro. En la mira, el PJ.

En el radicalismo son muchas las piedras en el zapato que los flamantes concejales tienen que sortear, en especial, impuestas por aquella dirigencia que se resiste a sus avanzadas.

Alejandra Ferrero y Matías Gvozdenovich, convertidos al deloredismo hace escasos años, promueven estas jugadas: ella, desde su alta visibilidad en la presidencia del interbloque de Juntos por el Cambio en la Legislatura. Él, como líder del bloque radical. Son voces autorizadas del jefe del bloque de la UCR en la Cámara de Diputados.

Río Tercero, el Km 0 de la nueva UCR de Córdoba

En el calendario radical, tuvo su importancia el lanzamiento del Foro de Concejales y Tribunos de Cuenta en tierras de Marcos Ferrer, otra espada de De Loredo. No fue casualidad: eligieron a Río Tercero para formalizar el Foro, frente a la desconfianza de Marcos Carasso, presidente del Comité Provincia, ya en retirada. A pesar de ser enemigo de la idea, el titular del radicalismo aceptó el convite y asintió con la cabeza.

Si quedaban dudas del espaldarazo del deloredismo a esta jugada, la ciudad de Río Tercero fue mucho más que el escenario, con una localía nada despreciable para el intendente que busca conducir la franquicia provincial de la UCR. Por eso, prestó su terruño, se destacó como anfitrión y recibió a radicales de todos los departamentos.

Con la presencia de 200 representantes, se puso en discusión el reglamento que regirá la organicidad del espacio. No sin discusiones, el Foro quedó presidido por Lucia Allende, de Alta Gracia, donde son fuertes los peronistas Marcos Torres y Facundo Torres. En las vicepresidencia primera y segunda, en tanto, se promovió a Marco Puricelli, de San Francisco, el pago chico de Martín Llaryora; y Juan Balastegui, de la ciudad de Córdoba que gobierna Daniel Passerini.

Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://twitter.com/marcojpuricelli/status/1783635675176149225&partner=&hide_thread=false

El Foro, cuya idea nació bajo la presidencia partidaria de Ramón Mestre, en los últimos cuatro años quedó prácticamente inactivo. Ahora, fue reimpulsado con dos claros objetivos. El primero, darle formalidad y funcionamiento a un órgano partidario. El segundo, de tipo político, es un claro desafío a la dirigencia y cuenta con el aval de las espadas de De Loredo.

Entre aplauso y aplauso, Ferrero y Gvozdenovich brindaron palabras de aliento frente a la atenta mirada de Carasso.

Como si fuera poco, la dinámica propuesta en el Foro es un tiro por elevación a la Capital provincial para evitar que todo se cocine en la ciudad de Córdoba. Esto, en una primera instancia, produjo la resistencia del concejal capitalino Balastegui, quien finalmente aceptó el convite y las negociaciones lo llevaron a la vicepresidencia segunda del Foro.

Marcos Carasso, acorralado

El presidente del radicalismo aceptó la avanzada de los concejales, impulsada por la banca de las espadas deloredistas. Carasso, por su parte, tenía dos opciones: resistirse o dejarse arrastrar por la movida, para anotarse un poroto al final de su gestión, con un Foro conformado. Así, optó por la sugerencia de Sun Tzu: “Si no puedes con tu enemigo, únete a él”.

Ya a mediados de marzo, el titular del partido recibió casi en soledad a los tres concejales promotores del Foro, cuando Lucía Allende, Marco Puricelli y el concejal de Río Segundo, Rodrigo Correa, le tocaron la puerta de la casona radical.

Hasta ese momento llegó la resistencia de Carasso, quien quería ser el promotor de la puesta en marcha del Foro. Las cuentas no le dieron y optó por no confrontar.

Alfiles de Rodrigo de Loredo piden juego

Aunque los concejales respetan a los líderes internos, dialogan con los sectores del radicalismo que conducen Mario Negri, Ramón Mestre y Soledad Carrizo. Tienen claro, además, que la cuestión generacional debe estar por sobre el internismo. Son los casos de Puricelli, Correa y Felipe Botta (Villa María), que pretenden gobernar sus ciudades, gestionadas por el peronismo.

El 10 y 11 de mayo, las discusiones se trasladará a Villa Giardino, el clásico retiro espiritual boinablanca que funciona como circo romano, cada año. Allí, los concejales llevarán un mensaje consensuado y estarán dispuestos a alzar la voz por la renovación partidaria.

Los líderes emergentes del radicalismo no piden pista; la exigen. Los desvela desempeñar un buen rol, pasar a retiro a ciertas figuras y posicionarse de cara a 2027.

A Allende, Puricelli, Botta y Correa los une la decisión de pelear poder y ese desvelo es enemigo de las internas. Por eso, desde el interior miran al bastión de la Capital, donde todos los días, la UCR está pariendo una nueva interna.

Lejos de los viejos vicios, intentan ser amplios, dialoguistas y trabajan para que su generación conquiste lugares de poder; no sin el apoyo de las espadas de De Loredo.

Martín Lousteau y Rodrigo De Loredo.
Rodrigo de Loredo y Luis Juez, una pelea velada por el amor del padre, Javier Milei.

También te puede interesar