La interna del bloque de Diputados de la UCR no tiene pausa: luego de la tregua de la última reunión, este miércoles todo volvió a estallar, aunque por ahora no habrá ruptura formal. Como anunció Letra P, una comitiva participó de la reunión de la mesa legislativa en la Casa Rosada y los rebeldes no lo tomaron bien.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
La comitiva fue encabezada por Rodrigo De Loredo, jefe de la UCR, y la integraron además Soledad Carrizo (Córdoba), Lisandro Nieri (Mendoza), Roxana Reyes (Santa Cruz) y Luis Picat, uno de los cinco violetas, así llamados porque ayudaron a Javier Milei a sostener el veto de la reforma previsional y de la ley de financiamiento universitario. Los otros son Mariano Campero, Martín Arjol, Federico Tournier y Pablo Cervi.
Al salir de la Casa Rosada, el cordobés celebró un compromiso del Gobierno para eliminar los artículos que suspenden la implementación de la ley de financiamiento de la educación (6% del PIB, incluida las provincias) y la de ciencia y técnica (0,3%). Este jueves lo anunciaría el secretario de Educación, Carlos Torrendel, durante la audiencia de la comisión de Presupuesto.
En una reunión de trabajo con representantes del Gobierno Nacional en la que abordamos distintas iniciativas parlamentarias, particularmente el presupuesto 2025, logramos asegurar que el financiamiento para la educación, la ciencia y la técnica no se suspenda el próximo año.…
La disputa en el bloque UCR es por la permanencia en el bloque de los violetas. El sector liderado por Facundo Manes y el identificado con Martín Lousteau. Suman entre 10 y 13 miembros (sobre 33) y no aceptan convivir con ellos y anunciaron que darían el portazo si no se los echaba.
Rodrigo De Loredo resiste
Este martes por la noche no se animaron a dar el paso y avalaron la construcción de una mesa de unidad, con referentes de todos los sectores. Se reunió por primera vez este miércoles a las 10 horas y no terminó bien. Los rebeldes referenciados en Pablo Juliano (cercano a Manes) recriminaron la decisión de asistir a la reunión en la Rosada, aun cuando De Loredo logró tener invitaciones oficiales y le dio lugar a todos los sectores.
El sector dialoguista, referenciado en gobernadores y autoridades de la bancada, asegura que los emisarios de Manes pidieron cargos en al bancada para seguir. Reclaman la secretaría parlamentaria, a cargo de Soledad Carrizo. Entre los rebeldes no ocultan esas pretensiones, pero no las consideran decisivas para definir su continuidad.
Tampoco cayó bien la cumbre en la Rosada entre los moderados, como Mario Barletta, Julio Cobos y Martín Tetaz, quienes el martes pidieron en la reunión de bloque pegar el faltazo. En ese momento los invitados eran los violetas, De Loredo abrió el juego para que vayan referentes de todos los sectores, pero no evitó los enojos.
"Todos con la peluca puesta. Sobreactuando oficialismo. La oposición responsable daremos el debate del Presupuesto Nacional en la Cámara, para defender la universidad, las provincias, los municipios y los jubilados", sostuvo Fernando Carbajal, el más rebelde del grupo de Manes. Es el más apurado en romper. Juliano, por el contrario, prefiere esperar un momento en el que la interna radical no sea noticia.
En el entorno de Manes trascendió que hubo encuestas sobre la imagen que daba si pactaba con Lousteau y los números lo desanimaron. Tampoco fueron favorables las repercusiones de ese pacto en las redes sociales, donde ahí se viralizan posteos por la derrota que ambos tuvieron en la interna de la UCR bonaerense.
Los rebeldes se componen de cuatro de Evolución -la línea de Lousteau- y siete cercanos a Manes, que en septiembre firmaron un proyecto para echar a los radicales violetas. El encuentro fue en el despacho del neurólogo y nunca se repitió.
La frialdad de este vínculo se notó además entre los referentes del economista, como Danya Tavela, que participaron del acuerdo de la mesa de unidad y por ahora descartan rupturas. Tal vez ellos se queden.