El presidente Javier Milei anotó su segundo encuentro con el Papa Francisco en menos de un año tras su cruce en la previa del panel sobre inteligencia artificial en la cumbre del G7 en Italia. El pontífice lo saludó como al resto de las autoridades presentes, pero el jefe de Estado argentino aprovechó para abrazarlo.
Antes de llegar a Milei, Jorge Bergoglio había estrechado la mano del el primer ministro de Japón, Fumio Kishida, quien luego observó sonriente el abrazo del economista libertario y la máxima autoridad de la Iglesia Católica. La anfitriona Giorgia Meloni también contemplaba la escena con satisfacción. Sin reunión bilateral programada, esa es toda la interacción que puede esperarse entre ambos argentinos este viernes.
Menos de 24 horas antes, Bergoglio recibió al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, con quien charló durante 40 minutos sobre "la situación social de la Argentina", según contó el mandatario provincial después. En su primer encuentro con Milei, el papa se había reunido con el Presidente durante más de una hora.
Papa Francisco: "Para muchos, la política hoy es una mala palabra"
Durante su discurso frente a líderes políticos de los países más importantes del mundo, el pontífice apuntó contra quienes "buscan debilitar la política" y quieren "reemplazarla con la economía o dominarla con alguna ideología".
"No se puede ignorar que detrás de ese hecho están a menudo los errores, la corrupción y la ineficiencia de algunos políticos, no de todos", agregó Jorge Bergoglio en la cumbre del G7.
El papa Francisco profundizó su análisis y cuestionó: "¿Puede funcionar el mundo sin política? ¿Puede haber un camino universal hacia la fraternidad y la paz social sin una buena política? Nuestra respuesta a estas preguntas es no".