La Boleta única se perfila como el eje central de la discusión por la reforma electoral bonaerense, que ordenará el resto de la agenda: de su resultado dependerá, entre otras cosas, si Buenos Aires desdobla o no la elección en 2027. Por eso, la oposición empezó a acelerar en la Legislatura, frente a un peronismo abroquelado.
Este miércoles el senador nacional Maximiliano Abad se reunió con los legisladores bonaerenses de la Unión Cívica Radical para relanzar su proyecto de Boleta Única. El radicalismo se suma así a una campaña que La Libertad Avanza y el PRO ya vienen empujando en la Legislatura provincial. La oposición sabe que hoy no tiene los votos para aprobarla sola, pero también que una negociación se viene y que llegar con proyectos sobre la mesa es parte de la pulseada.
Boleta partidaria: la maquinaria de los intendentes
El peronismo tiene razones concretas para resistir. En septiembre de 2025, con boleta partidaria tradicional, los intendentes del Conurbano traccionaron votos desde abajo y Fuerza Patria le sacó más de 13 puntos a La Libertad Avanza en la elección provincial. Un mes después, con Boleta Única en las nacionales, ese colchón se evaporó y el resultado fue un empate. Sin la boleta tradicional, el poder territorial de los intendentes del Conurbano vale mucho menos.
La oposición defiende la reforma con el argumento del estreno exitoso de octubre: sin problemas operativos, resultados tempranos y una experiencia sin mayores inconvenientes. El peronismo responde que las elecciones bonaerenses nunca tuvieron denuncias de fraude fundadas y que cambiar un sistema que funciona no tiene justificación democrática. Pero en el fondo, lo que se discute es otra cosa: la boleta partidaria es la herramienta central de la maquinaria territorial peronista. Repartirla casa por casa, garantizar que llegue a cada mesa, es parte del despliegue de poder que el peronismo ejerce en cada campaña. La BUP neutraliza esa dinámica, y eso es lo que el oficialismo no está dispuesto a ceder.
Legislatura bonaerense: paridad y debate trabado
Los números en la Legislatura explican por qué nadie puede imponer nada. El peronismo tiene 39 bancas en Diputados y la oposición suma otros 34 entre La Libertad Avanza, el PRO y la UCR, sobre un total de 92 y una mayoría simple de 47. Hay, además, cinco bancas de Unión y Libertad, un bloque de ex libertarios con vínculos en distintos sectores, que pueden inclinar la balanza en cualquier dirección. En ese escenario, el debate por ahora está trabado.
En los pasillos de la Legislatura empezó a circulr una hipótesis sobre un acuerdo que aceitaría toda la discusión: una suerte de canje en el que La Libertad Avanza podría cambiar su postura para dar los votos a una ley que restituya las reelecciones indefinidas de los intendentes a cambio de que el peronismo acepte la BU. "Es un absurdo", dicen en el peronismo. "Si alguno está vendiendo eso por las suyas, será sin el aval de Karina Milei".
Las reelecciones indefinidas corren la misma suerte. El tema es empujado por los intendentes alineados en el Movimiento Derecho al Futuro. Fue el tema central en la primera reunión del año del MDF que se realizó a mediados de enero en Villa Gesell, ya que la mayoría no podrá presentarse nuevamente en 2027 si no se modifica la norma que impone un máximo de dos mandatos consecutivos.
Pero no parece tener fuerza para arrancar. El Frente Renovador fue el creador del tope a las reelecciones junto al PRO en la era Vidal, y no va a cambiar de postura. Sin sus 10 bancas en Diputados, el kicillofismo no llega ni al quórum para sesionar. Con La Cámpora sin entusiasmo y LLA sin incentivos, esa discusión no tiene horizonte. "Ni Kicillof está moviendo demasiado eso", dicen.
Expediente boleta única: desdoblar o unificar
Por eso, todo parece centrarse en el expediente Boleta única. El resultado de la pulseada tendrá una consecuencia directa sobre el desdoblamiento. Si la provincia mantiene la boleta tradicional y la BUP rige para los cargos nacionales, Kicillof no tendría otra opción que desdoblar: votar dos sistemas distintos el mismo día es logísticamente inviable, como la provincia sostenía en 2025. Si la BUP se impone también en la provincia, el gobernador podría justificar una elección unificada.
Mientras tanto, el reloj corre. La comisión de Reforma Política sin conformar, la vicegobernadora Verónica Magario sin lograr destrabar el arranque de sesiones ordinarias y el gobernador Axel Kicillof sin activar en ninguno de estos temas son señales de que el debate más importante del año arranca tarde.