24|11|2022

31 de agosto de 2022

31 de agosto de 2022

El alcalde quedó en una pelea mano a mano con CFK y corrió de la escena política al resto de JxC. Los peligros de la centralidad y el regreso de un clásico.

Desde el fin de semana, Horacio Rodríguez Larreta está subido al ring que le armó Cristina Fernández de Kirchner cuando lo eligió como rival para confrontar por el vallado policial en la puerta de su domicilio en Recoleta. En las últimas horas, la vicepresidenta pidió "repensar" la autonomía del distrito más macrista del país y el jefe de Gobierno porteño recogió el guante y salió a responderle. El alcalde es consciente de la centralidad política que le da una pelea mano a mano con la expresidenta, pero también sabe los riesgos que representa para su candidatura presidencial -aún no confirmada públicamente- estar todo el tiempo en guardia y con la mirada kirchnerista puesta sobre su administración diaria. 

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“No podemos tener ni siquiera una plaza sin pasto”, le reconoció a Letra P uno de los confidentes del jefe de Gobierno en referencia al nuevo escenario político. A sabiendas de que la gestión es su principal capital político, Larreta le encomendó al secretario de Asuntos Estratégicos, Eduardo Macchiavelli, que se involucre fuertemente en el manejo de uno de los puntos flojos: el espacio público. 

 

Ese movimiento de piezas para mejorar la administración de la Ciudad se debió a la previsión de que la vicepresidenta, tarde o temprano, lo iba a elegir como rival para polarizar. En Uspallata sostienen que, a diferencia de las otras dos posibles ofertas presidenciales del PRO, Larreta es el único capaz dentro de Juntos por el Cambio de contener al voto duro y al moderado. "A la vicepresidenta le resulta más cómoda una contienda electoral contra Patricia (Bullrich) o Mauricio (Macri)", analiza uno de los armadores del alcalde porteño.

 

Con esa idea en la cabeza hace tiempo, Larreta no se sorprendió por el aceleramiento del conflicto que generaron las palabras de Fernández de Kirchner sobre la autonomía de la Ciudad. De hecho, el martes por la tarde durante la reunión de la mesa porteña de JxC, el jefe de Gobierno le dijo a los presentes que los enfrentamientos con el FdT estaban lejos de terminarse, que sólo habían presenciado el inicio y que preveía una escalada de forma progresiva y constante. 

 

Tras el último reproche de Fernández de Kirchner, la mesa chica de la Ciudad se puso en marcha para ensayar una respuesta institucional y una explicación política. “Necesitan salir de la agenda de corrupción, de la condena y del ajuste. Por eso es que nos corren la cancha, pero nunca se sabe hasta qué punto pueden avanzar”, precisó uno de los funcionarios que tiene un lugar en ese grupo.

 

El larretismo analizó cuáles podrían ser los pasos a seguir del kirchnerismo en su embestida contra el alcalde porteño y no descartó una avanzada K para crear una comisión en el Senado que evalúe los alcances de la autonomía de la Ciudad. “No van a poder tocar nada, pero con eso te molestan”, resumió la misma fuente.

 

La centralidad de Larreta también repercute puertas adentro del PRO. En Uspallata repiten que Bullrich sufre un arrinconamiento como consecuencia de la perdida del apoyo de los titulares provinciales del partido y por la indefinición del propio Macri. En los cálculos electorales, que hace el partido amarillo, la exministra de Seguridad aparece un poco más relegada que Larreta en la disputa por las candidaturas. Encima, este martes, se vio obligada a firmar la paz (aunque no dio garantías) tras sus críticas hacia el alcalde por el operativo policial en la casa de CFK. 

 

La batalla por la autonomía porteña, un clásico

La pelea entre el kirchnerismo y el macrismo por la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires no es nueva. Durante los ocho años de gestión de Macri, la lista de enfrentamientos fue basta y casi siempre tuvo en el centro de la escena a traspaso de competencias: la negativa a ceder la superintendencia metropolitana de la Policía Federal, la puja por los fondos para recibir el control sobre el subterráneo, los delitos que debían pasar a la Justicia porteña pero con fondos y la discusión por la potestad sobre las máquinas tragamonedas en el Casino Flotante y en el Hipódromo de Palermo.

 

Este último, por el cual la Ciudad recauda casi el 2% de su presupuesto, fue el último en resolverse, ya para cuando Macri estaba en la Casa Rosada. Pero ahora, nuevamente quedó en el centro de la escena al punto tal de que el diputado Máximo Kirchner hace tiempo que tiene en agenda intentar revertir ese traspaso.

 

En 2020, el debate sobre la autonomía porteña pasó por el Congreso cuando se sancionó la ley para quitarle a la Ciudad la coparticipación que le había aumentado Mauricio Macri por el traspaso de la policía. La quita que impulsó Alberto Fernández a "su amigo" Horacio terminó de quebrar la relación entre ambos tras una tregua para enfrentar la pandemia.