13|5|2022

Kirchner cebó a los pibes para la confrontación: el "debate", a la calle

13 de mayo de 2022

13 de mayo de 2022

Se lo pidió en Lanús a la militancia camporista. Convocatoria hacia adentro y afuera del FdT. Apuesta redoblada y críticas a Guzmán.

LANÚS (Corresponsalía Buenos Aires) Luego de que el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, se subieran al ring del "debate" propuesto por Cristina Fernández, el diputado y presidente del Partido Justicialista (PJ) bonaerense, Máximo Kirchner, redobló la apuesta este viernes desde Lanús y dejó en claro que la disputa no terminó ni terminará por el momento. En un discurso donde apuntó fuerte contra la Casa Rosada, llamó a la militancia camporista a dar ese "debate" en la calle y a involucrar a la sociedad en su conjunto. Les pegó a la oposición, al empresariado, a los medios y al jefe de Estado pero en especial a Guzmán. "¿Qué más quiere?", lanzó. 

 

“Yo no recorro los canales donde siempre trabajaron para que a este gobierno le vaya mal y ahora reciben muy bien a algunos, como vi el miércoles a la noche; debe ser lindo, pero prefiero esto”, aseguró Kirchner en referencia a la entrevista otorgada por Guzmán en el canal de noticias TN, donde le devolvió gentilezas a CFK.

 

Fue antes de pedirle a la militancia presente que salga y “debata con los compañeros y compañeras y no sólo con los que votan al Frente de Todos” porque “es un aporte” y es “discutir hacia dónde vamos, nada más”.

 

Lo hizo en un dilatado discurso de 48 minutos, acompañado en el escenario por la dirigencia del Partido Justicialista local, entre la que se encontraba, incluso, el referente del Movimiento Evita, vicepresidente del PJ lanusense y director nacional en la Jefatura de Gabinete, Agustín Balladares.

 

Kirchner recordó que en cada ocasión en que hubo presiones durante el gobierno de CFK “siempre se convocó a la sociedad”, algo que, dijo, es un factor que “la dirigencia y la militancia tienen que tener en claro” porque, cuando se explica, “la sociedad sabe”, tras lo cual disparó: “Nuestro pueblo se conduce obedeciendo. Cuando uno quiere conducir, debe saber obedecer y el pueblo manda. Para saber conducir, el dirigente tiene que haber sido conducido”.

 

Según manifestó, una de sus principales preocupaciones es el “escepticismo” que se quiere instalar en la sociedad y la intención de alejarla de la participación política. “Lo que me preocupa como compañero y militante es que la gente no se involucre en su destino”, indicó y señaló que más le preocupa cuando “los dirigentes, en vez de romper la ola, la quieren surfear, pero esas olas no se rompen, sino que se hacen más grandes”.

 

Durante su discurso, Kirchner volvió a apuntar sus cañones a Guzmán, a quien le facturó contar con el "apoyo político del Fondo Monetario Internacional (FMI), (de su directora) Kristalina Georgieva, del presidente (Alberto Fernández) y del (diario) Clarín". "¿Qué más querés?", fustigó y siguió: “Descubrió que hay una causa de inflación el debate político. ¿En serio? ¿Creen que debatir ideas causa inflación y que no es porque hay que poner el ojo en los formadores de precios o en si estamos mirando bien importaciones y exportaciones?".

 

“Si no prestamos atención a estas cosas, si no hacemos participar a la gente, a esos hombres y mujeres de carne y hueso, ¿de qué le sirve esa macroeconomía que están mostrando? Nadie pide cambios bruscos ni locos, sabemos que gobernar no es soplar y hacer botellas”, agregó. 

 

En la misma línea, tuvieron su parte empresarios y medios.

 

Al terminar su larga alocución, que fue acompañada en cada momento álgido del discurso con fervientes aplausos y cánticos, Kirchner se bajó del escenario y se tomó un tiempo para saludar a la militancia presente, mayoritariamente de la agrupación que lidera, La Cámpora, esa que le prestó a Fernández para su campaña en 2019 pero ahora la convoca para enfrentarlo en las calles.