06|7|2022

Contra el poder porteño, la Liga del interior reprogramó la cumbre del CFI

La cita iba a ser este martes pero hubo presiones de la Rosada para patearla una semana. Hartazgo con la grieta Alberto-Cristina y la interna Macri-Larreta. 

Cansados de la agenda "porteñocéntrica" y de los conflictos políticos que tiñen cualquier expectativa de crecimiento, los gobernadores de la abrumadora mayoría de las provincias agendaron para el lunes 18 una nueva cumbre en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), para armar una hoja de ruta común que sirva para plantearle al gobierno nacional un reparto equitativo de recursos mostrar fuerza propia y, también, armar un sostén de institucionalidad frente a una administración que consideran, dejan trascender, paralizada por la interna todista. 

 

“Las provincias están hartas de la agenda de los porteños”, resumió a Letra P la mano derecha de uno de los mandatarios que hace punta en el armado de la cumbre. El encuentro estaba inicialmente previsto para este martes 12, pero oficialmente se postergó por cuestiones de agenda para la próxima semana. Por lo bajo, admiten que hubo presiones de la Casa Rosada para el cambio de fecha, a una semana que no esté atravesada por la difusión de la inflación de marzo que se pronostica por encima de 6%.   

 

El cónclave será una continuidad del que ya protagonizó a fines de marzo una decena de gobernadores, que recorrieron el trayecto que une la Casa Rosada con el edificio de Retiro luego de la reunión que mantuvieron con el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, y el jefe de Gabinete, Juan Manzur, cuando se unieron en contra del reclamo por el recorte a los fondos de coparticipación que hizo ante la Corte el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

 

Durante aquel primer encuentro, los mandatarios mostraron su preocupación por el número de inflación y también por la crisis política que atraviesa al Frente de Todos (FdT). Reafirmaron su respaldo institucional al Gobierno, pero reclamaron un plan económico claro. La reunión incluyó la presencia de Axel Kicillof (Buenos Aires), Jorge Capitanich (Chaco), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Omar Perotti (Santa Fe), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa), Raúl Jalil ( Catamarca), Mariano Arcioni (Chubut), Gustavo Bordet (Entre Ríos) y la única mujer, Alicia Kirchner (Santa Cruz).

 

Finalizada la reunión, los gobernadores y la gobernadora decidieron convocar a un nuevo encuentro. Capitanich se encargó de extender la invitación al cordobés Juan Schiaretti, a quien visitó en su provincia la semana pasada. En los últimos días Schiaretti se reunió, a su vez, con Bordet y Perotti por temas de la región Centro. El cordobés participó la semana pasada de una sorpresiva cumbre anti-grieta del G9, que se concretó en la casa de Juan Manuel Urtubey, de la que participaron, entre otros, el gobernador de Jujuy, Gerardo MoralesEmilio Monzó, Florencio Randazzo, Ángel Rozas, Graciela Camaño, Rogelio Frigerio y Pablo Javkin.

 

Vía Schiaretti y también Capitanich, la invitación para la cumbre del CFI también se extendió a los radicales Morales y Gustavo Valdés (Corrientes), que se vieron con el chaqueño la semana pasada en la cumbre del Norte Grande. Según pudo saber Letra P, este lunes todos estarían nuevamente en el CFI, aunque en la provincia de Buenos Aires afirmaron que Axel Kicillof todavía no tiene el encuentro en agenda. 

 

La aparición del conglomerado federal en medio de la tensión entre el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner despertó varias interpretaciones. Se especuló con que podía tratarse de una presión a la Casa Rosada para que ordene la situación política, o bien que en las provincias buscaban constituir un respaldo en caso de una eventual crisis institucional grave.

 

Por lo pronto, desde el interior buscan terminar con el protagonismo excluyente que cobró tanto la interna Alberto-Cristina como las apariciones de Horacio Rodríguez Larreta y Mauricio Macri, ya que entienden que la economía está empezando a dar buenas señales y buscar que el foco de la gestión se mueva hacia la recuperación y le ponga fin a la agenda de la grieta que no representa lo que pasa en sus distritos.