06|8|2022

La parábola del abogado que no quiere escuchar dos veces la Verdad

14 de marzo de 2022

14 de marzo de 2022

Valerga Aráoz fue juez del Juicio a las Juntas. Hoy defiende al empresario acusado por el secuestro de operarios en Mercedes Benz. El testigo clave. 

El 27 de mayo de 1985, Jorge Valerga Aráoz escuchó a Héctor Aníbal Ratto contar cómo, en agosto de 1977, una patota de 36 militares a bordo de dos camiones fue a buscarlo a la fábrica que Mercedes Benz tiene en González Catán, provincia de Buenos Aires, donde trabajaba como operario, y lo secuestró. En calidad de juez camarista a cargo del mítico Juicio a las Juntas Militares, aquella tarde Valerga Aráoz oyó al metalúrgico mencionar al gerente de Producción de la planta automotriz como el patrón que estuvo al tanto de su secuestro porque estuvo presente. Las vueltas de la vida son extrañas: Valerga Aráoz, hoy exjuez y abogado penalista, intenta por todos los medios impedir que la Justicia federal le tome declaración indagatoria a su defendido, aquel gerente, Juan Ronaldo Tasselkraut. Se trata del único exdirectivo de Mercedes Benz que quedó vivo y está en condiciones de dar explicaciones sobre su complicidad con el genocidio.

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1985. Valerga Aráoz en el Juicio a las Juntas.

Tasselkraut tiene 80 años. Nació en Buenos Aires y construyó una carrera en la filial que la multinacional instaló en Argentina en 1951. Para la década de 1970, ya ejercía como gerente de Producción de la planta de González Catán, donde era conocido por sus vínculos con el Ejército. Continuó ocupando cargos jerárquicos en la empresa hasta su jubilación, entrado el nuevo siglo.

 

“Estamos en plena defensa, en pleno desarrollo de una estrategia judicial; no podría responder preguntas sobre el caso”, se excusó Valerga Aráoz ante la consulta de Letra P sobre su defensa. La estrategia judicial que el excamarista lidera y comparte con su hijo tocayo tiene que ver con evitar, por todos los medios, que Tasselkraut sea indagado por sus aportes para que patotas de la represión ilegal de la última dictadura cívico militar secuestraran a un grupo de trabajadores de Mercedes Benz. En total fueron 18 los operarios de la automotriz secuestrados entre 1976 y 1977; todos estaban vinculados con la agrupación gremial disidente de SMATA dentro de la fábrica, que había logrado resistir las presiones de la empresa para hacer frente a aumentos siderales en la producción maximizando sus ganancias y reduciendo costos. Algunos eran delegados, inclusive. De los 18, sobrevivieron tres. Ratto es el único de ellos que sigue vivo. El resto permanece desaparecido.

 

Valerga Aráoz e hijo asumieron la defensa del exgerente de Mercedes Benz hace por lo menos cinco años, mucho tiempo antes de que el llamado a indagatoria para él se concretara. “Es llamativo que haya nombrado un abogado defensor sin haber sido llamado a declarar”, puntualizó Pablo Llonto, abogado de Ratto y de la familia de Diego Núñez, uno de los trabajadores desaparecidos. Más llamativo es, para el querellante, que el defensor sea un juez del Juicio a las Juntas: “Se trata de una jugada política que sospechamos que va más allá del propio Tasselkraut, quien debe explicar mucho ante la Justicia”, añadió Llonto.

 

Letra P también quiso saber si los servicios de los Valerga Aráoz –defienden también al poderoso empresario azucarero Carlos Blaquier en las causas que intentan enjuiciarlo por crímenes de lesa humanidad en Jujuy e hicieron lo propio con el secretario de Seguridad del gobierno de la Alianza, Enrique Mathov, en la causa y el juicio oral en el que fue condenado por los muertos de la represión de 2001– corrían por cuenta particular de Tasselkraut o si la defensa había sido una decisión corporativa de la multinacional. El exjuez tampoco quiso responder.

 

2016. En la defensa de Mathov por la represión de 2001.

El primer pedido que la Fiscalía y las querellas –Llonto, el CELS, las secretarías de Derechos Humanos nacional y bonaerense– para que el Juzgado Federal de Instrucción número 2 de San Martín, a cargo de la causa por los secuestros y las desapariciones de trabajadores de la automotriz, cite a indagatoria a Tasselkraut data de 2014. La jueza, Alicia Vence, se negó sistemáticamente. ¿De qué se lo señala a Tasselkraut? Desde que tuvo oportunidad, Ratto lo señaló como el representante de la patronal que no solo sabía lo que estaba pasando con los operarios que faltaban en la planta de González Catán, sino que directamente había sido partícipe de su propio secuestro.

 

Primero ante la Conadep, luego como testigo en el Juicio a las Juntas, contó que el 13 de agosto de 1977 dos personas de civil lo fueron a buscarlo a la planta de González Catán. Desde la oficina de Tasselkraut lo llamaron a su lugar de trabajo y le dijeron que su familia lo buscaba al teléfono, pero Ratto tenía razones para sospechar que era mentira: horas antes, había sido secuestrado Fernando Del Conte, compañero de planta, quien no era el único. Finalmente, fue personal del Ejército que se lo llevó desde la oficina del gerente: primero, a una comisaría de Ramos Mejía; luego, al Campito, uno de los centros clandestinos que funcionaron dentro de Campo de Mayo. Allí, oyó las voces de varios de los metalúrgicos que habían desaparecido de Mercedes Benz.

 

Curiosamente, Tasselkraut fue confundido como una especie de "héroe" durante la cobertura periodística del Juicio a las Juntas: lo entregó al Ejército, pero se había negado a que aquellas dos personas de civil se lo llevaran. En tiempos de aquel debate histórico, el Diario del Juicio consultó al exdirectivo sobre su “actitud heroica” y se encontró con una sorpresa. “Se debe tener la honestidad de decir que el golpe del ‘76 fue, en alguna medida, necesario”, respondió.

 

Con el tiempo, Ratto recordó un dato que compromete aún más al exgerente: mientras estuvo en su oficina, lo escuchó compartir por teléfono el domicilio de Núñez, que horas después fue secuestrado de su casa. La jueza Vence cuenta con esta información “desde hace años”, dijo Llonto. Son los elementos principales sobre los que las querellas basaron sus varios pedidos para que fuera citado a dar explicaciones.

 

Un llamado a indagatoria especial

La más reciente insistencia de las partes querellantes se prudujo a fines del año pasado y dio resultado: Vence les dio el sí dejando entrever su desacuerdo. En ningún pasaje de su resolución se mostró convencida. Valerga Aároz e hijo recogieron el guante.

 

Tasselkraut debía presentarse el pasado 9 de marzo en el Juzgado. Sin embargo, días antes, su defensa solicitó la nulidad de ese acto procesal: su argumento, precisamente, fue que la jueza no está convencida de que “hubiere motivo bastante para sospechar” de la participación de su defendido en delito alguno. A mediados de semana, Vence rechazó ese pedido y fijó nueva fecha para la indagatoria: 23 de marzo. Se espera, sin embargo, que la discusión termine en la Cámara Federal de San Martín.