A dos días de la final entre Argentina y Francia en el Mundial de Qatar, el presidente Alberto Fernández se subió a la Scaloneta y aseguró estar "muy orgulloso" por el trabajo del equipo que conduce Lionel Scaloni. Con un entusiasmo cuidado, y tardío en relación con las reacciones de Mauricio Macri, recordó que queda "un pasito más" y expresó su deseo de que "Dios acompañe el domingo".
"Nos queda un pasito más; ojalá Dios nos acompañe el domingo, pero tenemos que estar muy agradecidos por toda la felicidad que nos han dado" los integrantes de la Scaloneta, sostuvo este viernes al saludar a un grupo niñas y niños de Lanús que visitaron la Casa Rosada y le consultaron sobre sus expectativas frente a la final mundialista.
El mandatario destacó que "lo que han hecho (los jugadores) es increíble" y afirmó que el cuerpo técnico hizo que se juegue "un fútbol lindo como le gusta a los argentinos". "Tenemos que darle mucho apoyo al equipo", enfatizó.
En cuanto al lugar donde seguirá el encuentro deportivo, Fernández se limitó a decir que cumplirá con "todas las cábalas", dando a entender que lo hará en la Quinta de Olivos acompañado por su familia.
Alberto Fernández se suma al fervor mundialista tarde y con declaraciones medidas y sin excesos futboleros. Muy diferente es la actitud de Macri, quien desde Doha o a través de sus redes sociales, le pone pimienta a la pasión argentina por Lionel Messi y el equipo. El referente del PRO hasta le responde a quienes lo tildan de mufa. El alcalde porteño Horacio Rodríguez Larreta también se sube a la fiebre mundialista desde el fan fest -con pantallas gigantes- que su administración instaló en la Plaza Seeber, donde habitualmente sigue los partidos de la Selección.