20|1|2023

La CFK “terrenal” con “chip de campaña” entusiasma a los intendentes

18 de noviembre de 2022

18 de noviembre de 2022

Festejan la reaparición anticipada de “la Cristina de los años impares”, enfocada en lo electoral. Envión en el conurbano y lanzamiento. Reclamo al Presidente.

LA PLATA (Corresponsalía Buenos Aires) Tanto en el acto como en la cena que compartieron hasta pasada la medianoche en la residencia oficial de la gobernación, la tropa intendentista del conurbano bonaerense vio a una Cristina Fernández con “chip de campaña” y metida en los “problemas de la gente”. En palabras de algunos comensales, una CFK “terrenal” y en “clave electoral” dedicando tiempo a los encargados y las encargadas de recolectar los votos en la madre de todas las batallas.

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En privado, con el gobernador Axel Kicillof como anfitrión y con la presencia de Máximo Kirchner, el huracán Cristina siguió hablando de inseguridad, de la inflación y el salario y de la estrategia electoral para el año próximo año. Escuchó el insistente reclamo sobre la necesidad de una mesa política, a la que debe llamar el presidente Alberto Fernández, para ordenar el Frente de Todos. Los intendentes festejan contar con una Cristina encendida, metida en partido, activa. No es para menos, de ella depende, en gran medida, el triunfo peronista en las intendencias del gran Buenos Aires, donde el voto K pega más.

 

“Sin decir si va a ser candidata o no, se puso el chip electoral, eso es lo que vimos en el acto y en la reunión”, aseguró a Letra P un jefe comunal que participó de la cena posterior al acto, donde hubo asado. “Mostró su faceta de los años impares. En los años pares se saca fotos con Carlotto y Pérez Esquivel. La Cristina de los años impares es la que juega y habla en clave electoral, esa es la que más nos gusta”, redondeó la fuente.

 

En la misma línea, otra de las figuras presentes destacó en diálogo con este medio que vio una Cristina ocupándose de temas que le preocupa a la gente y festejó que después del acto y del “cotillón” no se fuera a su casa, sino que se sentó durante más de tres horas con los hombres y mujeres fuertes del peronismo bonaerense, los que conocen de primera mano lo que sucede en los grandes centros urbanos.

 

Sobre la mesa estuvo largamente instalado el problema de la inseguridad, una temática en la que los intendentes e intendentas insisten porque, saben, es uno de los principales problemas para sus votantes. Horas antes, CFK sorprendió cuando ante la militancia habló largamente de un tema espinoso, cuando pidió la vuelta de la gendarmería al conurbano y marcó el problema de la falta de conducción civil en las fuerzas de seguridad que, horas después, valdría la respuesta de Aníbal Fernández, el ministro de Seguridad, exjefe de Gabinete de Cristina, hoy transformado en espada albertista.

 

Aunque en público el palo se lo llevó Aníbal, los intendentes aseguran que la crítica también alcanza al ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni. Relatan, incluso, que Cristina afirmó que hoy la seguridad en la provincia sigue estando tan mal como en las épocas en que esta era conducida por Cristian Ritondo (PRO).

 

En el encuentro se habló también de la situación económica, la necesidad de recuperar poder adquisitivo del salario, inflación y del programa Precios Justos impulsado por el ministro de Economía, Sergio Massa; también, de la obra pública y el desarrollo del acto, su masividad y buena organización.

 

La vicepresidenta escuchó también el insistente pedido de los intendentes por la conformación de la mesa política que aglutine a las cabezas del Frente de Todos y cuyos actores comiencen a definir la estrategia electoral 2023.

 

Según explicaron a Letra P en el entorno de la vicepresidenta, el encuentro fue la continuidad de una serie de reuniones que viene llevando adelante un grupo reducido de dirigentes provinciales entre los que se cuenta a Kicillof, Kirchner, el ministro del Interior, Eduardo De Pedro; el ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia, Andrés Larroque; la vicegobernadora Verónica Magario y el jefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde. A esos encuentro, en ocasiones se suma la vicepresidenta.

 

“Cristina se viene juntando con una mesa chica y en esta ocasión, aprovechando que estaba gran parte de la dirigencia en La Plata, se decidió ampliar; fue en el marco de la mesa que ya se viene reuniendo en la Residencia, sólo que esta vez lo hizo con Cristina y sumando más dirigentes”, explicó una fuente de trato cotidiano con la vicepresidenta.

 

En el encuentro estuvieron los intendentes Fernando Espinoza (La Matanza), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Andrés Watson (Florencio Varela), Mario Secco (Ensenada), Alberto Descalzo (Ituzaingó), Fabián Cagliardi (Berisso) y Federico Achaval (Pilar) y las intendentas Mayra Mendoza (Quilmes), Mariel Fernández (Moreno), Marisa Fassi (Cañuelas) y Marina Lesci (Lomas de Zamora).

 

También participaron de la cena los jefes comunales en uso de licencia Insaurralde (Lomas de Zamora), Gustavo Menéndez (Merlo), Mariano Cascallares (Almirante Brown) y Ariel Sujarchuk (Escobar).

 

Y completaron la comitiva De Pedro, la titular del PAMI, Luana Volnovich; el administrador General de Vialidad Nacional, Gustavo Arrieta; Magario, los ministros bonaerenses Larroque y Augusto Costa; la ministra de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez; el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Federico Otermín; el presidente del bloque del FdT en la Cámara de Diputados, César Valicenti, y su par en el Senado, Teresa García.