ROSARIO (Corresponsalía Santa Fe) Es casi un hecho que el domingo por la noche habrá celebración de Juntos por el Cambio (JxC) en Avellaneda, la localidad de 31 mil habitantes del norte de esta provincia que saltó al plano nacional en 2020 con las marchas de resistencia a la estatización de Vicentin, el kilómetro cero del declive de un por entonces encumbrado presidente Alberto Fernández. De aquella rebelión emergió Dionisio Scarpin, el intendente que saltó al Congreso y que, ahora, busca capitalizar el triunfo de su delfín, Gonzalo Braidot, para tallar su nombre en la carrera por la gobernación.
Con la seguridad del impactante 72% que Braidot obtuvo en las PASO, Scarpin avanza sobre tierra firme en sus aspiraciones y podrá tachar de su lista de pendientes la no siempre sencilla tarea de dejar la casa en orden. El cacique que consigue sucesor es un relato crucial para una figura con aspiraciones. El Scarpin del domingo a la noche será otro, acaso con el brillo de su estrella más pulido.
No solo Scarpin buscará acaparar los flashes de la victoria. A Juntos por el Cambio la imagen de un triunfo en su nombre, sin experimentos locales, le servirá para marcarle la cancha a quienes, como el socialismo y el intendente de Rosario, Pablo Javkin, pugnan por un frente de frentes opositor más amplio y con una identidad propia, alejada de la disputa nacional. Marca que gana no se toca, podrán decir quienes se alcen con la victoria el domingo.
En la efervescente escena política de la oposición santafesina, la elección de Avellaneda, cuyo impacto real en el padrón provincial, nobleza obliga, es menor, tendrá un fuerte contenido simbólico de cara a todo lo que se viene. ¿Habrá figuras provinciales o hasta nacionales levantando los brazos a Scarpin y Braidot el domingo a la noche? Se verá.
Por lo pronto, Scarpin se mueve con autonomía. El senador hace su juego y considera que no le debe subordinación al diputado Julián Galdeano, el arquitecto de la fórmula junto a Carolina Losada que lo llevó al Congreso en 2021. Mantiene su referencia en JxC, aunque no deja de asistir a encuentros donde el socialismo y Javkin presionan la agenda opositora. Se convirtió, en el último tiempo, en el golden boy del expresidente Mauricio Macri, que le aconsejó recorrer la provincia con el GPS puesto en la Casa Gris.
Un triunfo de su pollo este domingo lo pondrá debajo de los focos. Su camino, de allí en adelante, podrá tener otro espesor. La carrera, ya iniciada, para suceder al gobernador Omar Perotti tendrá un nuevo corredor.